Año I -Número 1 - 7 al 12 de Marzo de 2006
POLITICA REGIONAL : ¿Frente para la discordia? - por Hugo Moreno
Con los brazos abiertos el Presidente Kirchner recibe a intendentes y referentes del conurbano bonaerense, provengan ellos de donde provengan. La política hegemónica de la estructura peronista y de la no justicialista es lo que más parece preocuparle para tener una reelección asegurada.

Esa mezcla de compromiso con subsidios, de ATN con fondos otorgados para la obra pública de algunos municipios, le aseguran sumar voluntades que, para el 2007, le resuelva la cuestión electoral.
Sucede que el libro de pases permanece abierto. Hombres como el intendente de Berazategui, Juan José Mussi, Carlos Ruckauf, la foto del abrazo con Alfredo Atanasof; por sólo mencionar algunos nombres emblemáticos que se convierten "en kirchneristas de la primera hora".
También podríamos revisar los discursos de la Legislatura bonaerense, que han cambiado sustancialmente de diciembre a esta parte. Hombres duhaldistas convertidos, tratan de quedar documentados en las versiones taquigráficas. En la Cámara baja, la aprobación de la reforma del Consejo de la Magistratura da cuenta de ello también. El abrazo y el apoyo a Aníbal Ibarra, que forzó a una solicitada firmada por un número interesante de legisladores del Frente para la Victoria, también es necesario a la hora de sumar a “transversales”. Y todo ocurre mediante un proceso “boroco-tista”.

Lo más Duhaldista
es ahora kirchnerista

En Lomas de Zamora también se discute a fondo -y por lo bajo- la posibilidad de que Jorge Rossi se pase a las huestes presidenciales, dejando un sin sabor a los kirchneristas Marcela Bianchi, Fernándo Navarro, Gabriel Mariotto, Eduardo Sigal; que pujaron desde hace algún tiempo, por el crecimiento de la estructura K en el distrito lomense; y deja un sabor amargo a los duhaldistas que aún creen que pueden revertir situaciones con un “Jefe” distanciado de la política primero y del Mercosur más tarde.

Todos, en Lomas, ven vulneradas las posibilidades de crecimiento y de cumplir con las aspiraciones políticas personales acordadas antes de las elecciones de octubre de 2005. Con un inminente acuerdo entre el intendente Rossi y el mismo Presidente; se prevé una imperiosa necesidad de soslayar el escollo mediante una interna, y que difícilmente llegue, para dirimir las candidaturas de las próximas elecciones.

De todas maneras, Rossi –como el resto de los intendentes- deberá trabajar seriamente para revertir el aumento de tasas aprobado por el Concejo Deliberante, que no está ajeno a la obediencia debida del jefe comunal; pero el intendente también deberá demostrar la voluntad política para controlar realmente los precios: dos mandatos que se deberá cumplir a rajatablas con Néstor Kirchner si se quiere "pertenecer" y que se transformará en la “prueba de amor” que deben cumplir los jefes comunales que quieran ser aceptados al Club K (no de Kent).

Por lo pronto, la concejal Marita Velázquez asume su Compromiso K en Lomas. Gabriel Mariotto sigue como Subsecretario de Medios de la Presidencia de la Nación, alternando la función pública con el decanato de la Facultad de Sociales de la universidad lomense. Pablo Paladino, después de la renuncia se ubicó, o mejor dicho se lo puede ubicar en el Ministerio del Interior junto a Aníbal Fernández. Fernando Navarro logró la presidencia del bloque del Frente para la Victoria en la Legislatura bonaerense. Y Marcela Bianchi continúa legislando para la Nación.

Brown, con
escándalo incluido

También es cierto que Almirante Brown tiene vida propia. Con algunas expulsiones discutidas, rayando el escándalo, y con Jorge Villaverde dando el salto, el distrito de Manuel Rodriguez también es eje de atención. Con la mirada atenta del diputado provincial Dario Giustosi y de Fernándo Suárez, la situación de Brown parece estar ligada a la suerte del Presidente.

Apenas asumido, el presidente del bloque de concejales del Frente para la Victoria, Omar Daniel Wolovich, aseguró que "en esta nueva gestión se trabajará con el fin de lograr la transparencia del gobierno municipal” y agregaba que “nosotros vamos a tratar de que el gobierno municipal sea un gobierno claro, que produzca obras para la comunidad, que trabaje más mirando a la periferia. No puede ser que se ponga plata otra vez en una plaza que hizo hace dos años por un error de arquitectura. Me parece una barbaridad tirar plata en eso cuando tenemos lugares que no tienen asfalto", una fuertre critica que se puede disipar con el transcurso del tiempo y que deberá explicar lo sucedido con tres conccejales que apoyaron en el HCD las propuestas del justicialismo.

Echeverría, para
todos los gustos

Esteban Echeverría no está ajeno al campo fértil que propone el kirchnerismo bonaerense, con una tranquera abierta para el ingreso de nuevos referentes, intendentes, funcionarios y militantes de la región.
Con una política K fragmentada, Echeverría se ve dividida en proyectos y se nota la gran disparidad de criterios para la construcción política.

Los concejales del Frente para la Victoria, por sólo dar un ejemplo palpable, son criticados por sus pares frentistas, acusados incluso de ser funcionales a las decisiones que emanan del Ejecutivo municipal a cargo del intendente Alberto Groppi; un jefe comunal por cierto, tildado en momentos de campaña como “traidor” a la estrategia electoral por las altas esferas que delínean las políticas K, por su pedido de corte de boleta. Esos mismos concejales que ahora deberán dar cuentas del por qué aprobaron el aumento de las tasas municipales que incrementaron en un promedio del 35 por ciento y que, según ellos mismos, contaban con el aval del Presidente -extraño-.

Las distintas vertientes se aprestan a discutir y se espera al hombre –o mujer- capaz de aglutinar a todo el espectro K del distrito; sin dejar heridos, sin herir susceptibilidades, sin dejar nada al azar.

Parece que en Echeverría hay “Compromiso”, pero también hay por “Hacer” muchas cosas para responder a las expectativas presidenciales.

Hombres como Carlos Zannini, Florencio Randazzo, Dante Dovena, Carlos Moreno, Carlos Kunkel, Nicolás Trotta, entre otros, o la propia Felisa Miceli; tienen sus referentes locales, y todos se asumen como la representación del proyecto K. Hasta las agrupaciones y organizaciones sociales como la UOCRA y Barrios de Pie, se constituyen en ejes de la política local y desde allí impulsan, subterráneamente, a algún “ministerioso” –o misterioso- candidato para el 2007.

Lo cierto es que la elección de 2005 fue la mejor encuesta, fue el muestreo de mayor efecto político. Por aquel entonces todos los referentes kirchneristas hablaban en nombre y representación de Cristina Fernández y pedían a gritos plebiscitar la política presidencial. El efecto “Cristina” ayudó a muchos, pero benefició más a unos que a otros.

Sin embargo, los números no mienten. En la elección de octubre, Hacer por Buenos Aires alcanzó el 19 por ciento de los votos, el Frente para la Victoria quedó en un tercer lugar con el 18, mientras que la lista que impulsaba Sergio Godoy alcanzó el 2 por ciento. También es cierto que Alberto Dodero se quedó sin lista para participar de las elecciones de octubre dejando a sus militantes en “libertad de consciencia” para el voto distrital. Y el concejal Miguez que por entonces coqueteaba con Groppi y con Miceli, hizo la plancha por que su mandato vence en dos años.

Pero el día 24, el día después, todos trataron de explicar y de hacerse dueños del 53 por ciento por el que se impuso en Esteban Echeverría la actual senadora Cristina Fernández.

Hoy, con la puerta abierta, los kirchneristas se ven abrumados por el ingreso de los ex duhaldistas a la política K; los mismos que parecen defender a capa y espada la política de Néstor Kirchner. También es cierto, que el Presidente, para el 2007, los necesita a todos.

Por su parte, Luis Obarrio, actual concejal del bloque justicialista, y que supo ocupar una banca en la Cámara de Diputados nacionales y en la legislatura bonaerense, y quien además fue director del IOMA, se mantiene expectante, conocedor de las estructuras internas prefiere mantenerse en silencio y resolver la cuestión, en el mejor de los casos, mediante una interna partidaria. La misma que, de concretarse, será capaz de unir en la vereda de enfrente, por el espanto; o convertirá a alguien en candidato a intendente.

Ezeiza, con
caudillo propio

Al intendente Alejandro Grana-dos se lo conoce por su sobre peso, pero también por su cintura política acorde a un jefe comunal de gestión eficiente. Con su mandato que viene desde 1995; pasó por el menemismo y por el duhaldismo como un equilibrista con circo propio.

Dueño de ese circo, Granados logró incorporar a su esposa en la lista de diputados provinciales. Su pase al kirchnerísmo se concretó antes de las elecciones del año pasado, después de un acuerdo con el Presidente por cuestiones vinculadas a las tasas de aeronavegación. El intendente de Ezeiza controla todo el tráfico político del distrito, el aéreo y el terrestre; y construye su propia oposición: su hermana fue candidata a concejal, acompañando a Chiche Duhalde.

En frente, ligado al kirchnerísmo también, se encuentra Fabian Dragone, un productor de seguros que intenta mantener su póliza en un compañía kirchnerista.

LANUS : La dificultad en la articulación de un discurso se contrapone al peso específico de sus máximos referentes - por Lorena Micale

La inexistencia de un discurso unificado el cual, es producto de los serios cuestionamientos que un vasto sector del kirchnerismo le profesa a la conducción que encabeza el diputado provincial Darío Díaz Pérez es la característica más sobresaliente que, por estos días, presenta el Frente para la Victoria en Lanús.

Al respecto, sería lógico suponer que ésta realidad no sea otra que la consecuencia directa de la marcada heteregoneidad ideológica y cultural que presentan las diferentes corrientes de pensamiento que lo integran. Sin embargo, el hecho de que ello ocurra, también presenta otras aristas interesantes.

En principio, no puede pasarse por alto que, desde su conformación, el Frente para la Victoria de Lanús registró una situación inédita respecto del resto de los distritos de la provincia de Buenos Aires. Si bien es cierto que, con buena visión y criterio, el ex diputado provincial Ismael Alé había ofrecido el Partido Acción Nueva (PAN) a la futura herramienta electoral que, más tarde, crearía el presidente Néstor Kirchner, el verdadero punto de inflexión en la comuna se produjo cuando un importante sector del PJ local también decide encolumnarse detrás del presidente -obviamente, se trata de la agrupación "Encuentro Peronista", un sector liderado por Díaz Pérez el cual, en ese momento, le significó al manolismo la pérdida de más de 35 grupos que realizaban su actividad social desde Villa Jardín hasta Caraza. Justamente, mal que le pesara a muchos, el hecho de que éste haya obtenido el mayor reconocimiento por parte del Gobierno, fue lo que le valió al actual diputado provincial su, por entonces, candidatura.

Ahora bien, lejos de los tiempos electorales, en los cuales, solían juntarse en la Sede de Hipólito Yrigoyen los personajes más opuestos, hoy por hoy, las diferencias discursivas están a flor de piel.

Lo cierto es que, al curioso alarde del que hacen muchos de sus miembros en relación a su supuesta "llegada directa" con el Gobierno Nacional -más precisamente, con el senador José Pampuro-, se le suma el mismo grado de susceptibilidad el cual, días atrás, denunciara el importante analista político Eduardo Van der Koy por parte del propio presidente hacia la prensa nacional. Sucede que, dentro del entorno kirchnerista local, molesta muchísimo cuando algún medio intenta sacar a relucir sus trapitos al sol. Muchos de sus integrantes olvidan que la homogeneización discursiva es exclusiva responsabilidad de la organización partidaria y no del periodismo.

Por otra parte, el hecho de que en la cena de fin de año llevada a cabo en el Sindicato de Empleados de Comercio de Lanús (SECLA), Pampuro haya sugerido que cualquiera de los allí presentes podría llegar a ser "el futuro candidato a intendente para el 2007", otro de los nombres que, a partir de allí, comenzó a barajarse fue el del concejal del bloque Recuperación Peronista, José Luis Pallares, un hombre que había roto sus lazos con el manolismo sólo unos pocos días antes. Sin embargo, al hermetismo profesado por éste y el propio Díaz Pérez, la semana pasada, fue Alé quien, al ser consultado sobre sus chances para quedarse con esa disputada candidatura, reconoció que el Frente para la Victoria de Lanús "aún necesita armar sus cuadros de gestión".

Al margen de las especulaciones que puedan tejerse, es loable subrayar que Díaz Pérez continúa siendo -junto a su amigo personal y presidente del bloque justicialista, Héctor Bonfiglio- uno de los políticos con mayor nivel de imagen positiva en la comuna. Incluso, muchos son los miembros del propio PJ quienes, puertas adentro, reconocen la buena conducta cultivada por ambos. En ello, el hecho de que Bonfiglio haya ingresado al recinto luego de que el entonces candidato a gobernador, Eduardo Duhalde, decidiera enfrentar en 1991 a Ruso, como así también, que el propio Díaz Pérez volviera al recinto en el 1993, como consecuencia de ganarle la minoría a Manolo, son las mejores armas utlizadas por ambos políticos en los momentos en que deben disparar contra la estigma de haber pertenecido a un pasado alineado bajo la conducción de Quindimil.

Es cierto que el PAN le permitió al Frente para la Victoria obtener uno de los sellos para poder presentarse a elecciones el 23 de octubre de 2005 -de hecho, se dice que el cargo que se le otorgará a Alé en el Senado de la Nación será producto de dicho reconocimiento. Sin embargo, más allá de los cuestionamientos que muchos de los integrantes del kirchnerismo local le efectúan a la conducción de Díaz Pérez, la historia sigue demostrando que, cuando hay un poder en disputa, éste, suele quedar dentro de la estructura del PJ. Guste o no, ¿Acaso existe otra cosa por fuera del mismo?
Lorena Micale

La situación del Frente dentro del Concejo Deliberante

Mientras la mayoría de los concejales se esmeran por cumplir con las promesas de campaña -de hecho, en varias oportunidades han bajado a los barrios para interiorizarse sobre los problemas de la gente-, no obstante, lo que genera cierto malestar dentro de esa bancada es el hecho de que, cada vez se oyan con mayor intensidad los rumores que indican una posible fusión entre los bloques de Recuperación Peronista y Frente para la Victoria de Lanús. En rigor de verdad, nada sería tan llamativo si se tiene en cuenta que, desde que se conformó la tripartita bancada integrada por José Luis Pallares, Griselda Regueira y Alicia Marquez se efectúa un mancomunado trabajo en interbloque.

A pesar de ello, según afirmaron varias fuentes calificadas a este medio, dicha situación molestaría en gran manera a varios ediles quienes, además de no pedornarle a Pallares el hecho de que no se haya presentado a votar en la Sesión Preparatoria -ello le hubiese permitido al Frente quedarse con la presidencia del Cuerpo- tampoco "verían con agrado" el ingreso oficial de ex manolistas al bloque.

La nula relación entre la comuna de Lanús y el Gobierno Nacional

A pesar de que varios funcionarios municipales desmintieron la cancelación que, semanas atrás, realizara el propio Pampuro de la reunión que tenía por objeto pregonar un acercamiento del intendente, Manuel Quindimil, con Nación -en su representación habían sido asignados el director de Industria, Jorge Sívori y el presidente del Bloque Justicialista, Omar García- según pudo constatar este medio, la misma tuvo su centro en la mala predisposición que tendría el propio presidente Néstor Kirchner hacia la figura del jefe comunal lanusense.

Ocurre que, al máximo mandatario aún le resuenan en sus oídos la serie de descalificaciones que, a partir de su asunción, se encargó de emitirle Manolo en cuanto acto público se le presentara. Tampoco hay que olvidar que, por ese entonces, también los medios de prensa se encargaban de recordarle al santacruceño que él había asumido con tan sólo el 20 por ciento de los votos.

"Manolo lo descalificaba por su ideología y no por sus acciones como político", aseguró una calificadísima fuente del kirchnerismo al explicar las razones de la actitud adoptada por el senador en cuanto a la sorpresiva suspensión del mencionado encuentro.

En ese sentido, al ser consultado sobre la posibilidad de concretar un acercamiento a futuro, el informante aseguró que "la idea es incorporarlo pero como quien escucha un recital fuera del estadio". Ante lo cual agregó: " Además, para Kirchner, voltearlo a Manolo es paradigmático".

Lorena Micale

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