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Esa
mezcla de compromiso con subsidios, de ATN con
fondos otorgados para la obra pública de
algunos municipios, le aseguran sumar voluntades
que, para el 2007, le resuelva la cuestión
electoral.
Sucede que el libro de pases permanece abierto.
Hombres como el intendente de Berazategui, Juan
José Mussi, Carlos Ruckauf, la foto del
abrazo con Alfredo Atanasof; por sólo mencionar
algunos nombres emblemáticos que se convierten
"en kirchneristas de la primera hora".
También podríamos revisar los discursos
de la Legislatura bonaerense, que han cambiado
sustancialmente de diciembre a esta parte. Hombres
duhaldistas convertidos, tratan de quedar documentados
en las versiones taquigráficas. En la Cámara
baja, la aprobación de la reforma del Consejo
de la Magistratura da cuenta de ello también.
El abrazo y el apoyo a Aníbal Ibarra, que
forzó a una solicitada firmada por un número
interesante de legisladores del Frente para la
Victoria, también es necesario a la hora
de sumar a transversales. Y todo ocurre
mediante un proceso boroco-tista.
Lo
más Duhaldista
es ahora kirchnerista
En
Lomas de Zamora también se discute a fondo
-y por lo bajo- la posibilidad de que Jorge Rossi
se pase a las huestes presidenciales, dejando
un sin sabor a los kirchneristas Marcela Bianchi,
Fernándo Navarro, Gabriel Mariotto, Eduardo
Sigal; que pujaron desde hace algún tiempo,
por el crecimiento de la estructura K en el distrito
lomense; y deja un sabor amargo a los duhaldistas
que aún creen que pueden revertir situaciones
con un Jefe distanciado de la política
primero y del Mercosur más tarde.
Todos,
en Lomas, ven vulneradas las posibilidades de
crecimiento y de cumplir con las aspiraciones
políticas personales acordadas antes de
las elecciones de octubre de 2005. Con un inminente
acuerdo entre el intendente Rossi y el mismo Presidente;
se prevé una imperiosa necesidad de soslayar
el escollo mediante una interna, y que difícilmente
llegue, para dirimir las candidaturas de las próximas
elecciones.
De
todas maneras, Rossi como el resto de los
intendentes- deberá trabajar seriamente
para revertir el aumento de tasas aprobado por
el Concejo Deliberante, que no está ajeno
a la obediencia debida del jefe comunal; pero
el intendente también deberá demostrar
la voluntad política para controlar realmente
los precios: dos mandatos que se deberá
cumplir a rajatablas con Néstor Kirchner
si se quiere "pertenecer" y que se transformará
en la prueba de amor que deben cumplir
los jefes comunales que quieran ser aceptados
al Club K (no de Kent).
Por
lo pronto, la concejal Marita Velázquez
asume su Compromiso K en Lomas. Gabriel Mariotto
sigue como Subsecretario de Medios de la Presidencia
de la Nación, alternando la función
pública con el decanato de la Facultad
de Sociales de la universidad lomense. Pablo Paladino,
después de la renuncia se ubicó,
o mejor dicho se lo puede ubicar en el Ministerio
del Interior junto a Aníbal Fernández.
Fernando Navarro logró la presidencia del
bloque del Frente para la Victoria en la Legislatura
bonaerense. Y Marcela Bianchi continúa
legislando para la Nación.
Brown,
con
escándalo incluido
También
es cierto que Almirante Brown tiene vida propia.
Con algunas expulsiones discutidas, rayando el
escándalo, y con Jorge Villaverde dando
el salto, el distrito de Manuel Rodriguez también
es eje de atención. Con la mirada atenta
del diputado provincial Dario Giustosi y de Fernándo
Suárez, la situación de Brown parece
estar ligada a la suerte del Presidente.
Apenas
asumido, el presidente del bloque de concejales
del Frente para la Victoria, Omar Daniel Wolovich,
aseguró que "en esta nueva gestión
se trabajará con el fin de lograr la transparencia
del gobierno municipal y agregaba que nosotros
vamos a tratar de que el gobierno municipal sea
un gobierno claro, que produzca obras para la
comunidad, que trabaje más mirando a la
periferia. No puede ser que se ponga plata otra
vez en una plaza que hizo hace dos años
por un error de arquitectura. Me parece una barbaridad
tirar plata en eso cuando tenemos lugares que
no tienen asfalto", una fuertre critica que
se puede disipar con el transcurso del tiempo
y que deberá explicar lo sucedido con tres
conccejales que apoyaron en el HCD las propuestas
del justicialismo.
Echeverría,
para
todos los gustos
Esteban
Echeverría no está ajeno al campo
fértil que propone el kirchnerismo bonaerense,
con una tranquera abierta para el ingreso de nuevos
referentes, intendentes, funcionarios y militantes
de la región.
Con una política K fragmentada, Echeverría
se ve dividida en proyectos y se nota la gran
disparidad de criterios para la construcción
política.
Los
concejales del Frente para la Victoria, por sólo
dar un ejemplo palpable, son criticados por sus
pares frentistas, acusados incluso de ser funcionales
a las decisiones que emanan del Ejecutivo municipal
a cargo del intendente Alberto Groppi; un jefe
comunal por cierto, tildado en momentos de campaña
como traidor a la estrategia electoral
por las altas esferas que delínean las
políticas K, por su pedido de corte de
boleta. Esos mismos concejales que ahora deberán
dar cuentas del por qué aprobaron el aumento
de las tasas municipales que incrementaron en
un promedio del 35 por ciento y que, según
ellos mismos, contaban con el aval del Presidente
-extraño-.
Las
distintas vertientes se aprestan a discutir y
se espera al hombre o mujer- capaz de aglutinar
a todo el espectro K del distrito; sin dejar heridos,
sin herir susceptibilidades, sin dejar nada al
azar.
Parece
que en Echeverría hay Compromiso,
pero también hay por Hacer
muchas cosas para responder a las expectativas
presidenciales.
Hombres
como Carlos Zannini, Florencio Randazzo, Dante
Dovena, Carlos Moreno, Carlos Kunkel, Nicolás
Trotta, entre otros, o la propia Felisa Miceli;
tienen sus referentes locales, y todos se asumen
como la representación del proyecto K.
Hasta las agrupaciones y organizaciones sociales
como la UOCRA y Barrios de Pie, se constituyen
en ejes de la política local y desde allí
impulsan, subterráneamente, a algún
ministerioso o misterioso- candidato
para el 2007.
Lo
cierto es que la elección de 2005 fue la
mejor encuesta, fue el muestreo de mayor efecto
político. Por aquel entonces todos los
referentes kirchneristas hablaban en nombre y
representación de Cristina Fernández
y pedían a gritos plebiscitar la política
presidencial. El efecto Cristina ayudó
a muchos, pero benefició más a unos
que a otros.
Sin
embargo, los números no mienten. En la
elección de octubre, Hacer por Buenos Aires
alcanzó el 19 por ciento de los votos,
el Frente para la Victoria quedó en un
tercer lugar con el 18, mientras que la lista
que impulsaba Sergio Godoy alcanzó el 2
por ciento. También es cierto que Alberto
Dodero se quedó sin lista para participar
de las elecciones de octubre dejando a sus militantes
en libertad de consciencia para el
voto distrital. Y el concejal Miguez que por entonces
coqueteaba con Groppi y con Miceli, hizo la plancha
por que su mandato vence en dos años.
Pero
el día 24, el día después,
todos trataron de explicar y de hacerse dueños
del 53 por ciento por el que se impuso en Esteban
Echeverría la actual senadora Cristina
Fernández.
Hoy,
con la puerta abierta, los kirchneristas se ven
abrumados por el ingreso de los ex duhaldistas
a la política K; los mismos que parecen
defender a capa y espada la política de
Néstor Kirchner. También es cierto,
que el Presidente, para el 2007, los necesita
a todos.
Por
su parte, Luis Obarrio, actual concejal del bloque
justicialista, y que supo ocupar una banca en
la Cámara de Diputados nacionales y en
la legislatura bonaerense, y quien además
fue director del IOMA, se mantiene expectante,
conocedor de las estructuras internas prefiere
mantenerse en silencio y resolver la cuestión,
en el mejor de los casos, mediante una interna
partidaria. La misma que, de concretarse, será
capaz de unir en la vereda de enfrente, por el
espanto; o convertirá a alguien en candidato
a intendente.
Ezeiza,
con
caudillo propio
Al
intendente Alejandro Grana-dos se lo conoce por
su sobre peso, pero también por su cintura
política acorde a un jefe comunal de gestión
eficiente. Con su mandato que viene desde 1995;
pasó por el menemismo y por el duhaldismo
como un equilibrista con circo propio.
Dueño
de ese circo, Granados logró incorporar
a su esposa en la lista de diputados provinciales.
Su pase al kirchnerísmo se concretó
antes de las elecciones del año pasado,
después de un acuerdo con el Presidente
por cuestiones vinculadas a las tasas de aeronavegación.
El intendente de Ezeiza controla todo el tráfico
político del distrito, el aéreo
y el terrestre; y construye su propia oposición:
su hermana fue candidata a concejal, acompañando
a Chiche Duhalde.
En
frente, ligado al kirchnerísmo también,
se encuentra Fabian Dragone, un productor de seguros
que intenta mantener su póliza en un compañía
kirchnerista.
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