Luego de que se conocieran los primeros
resultados de la Comisión Verificadora
de Deuda formada por el intendente Fernando
Gray para informar sobre la verdadera
deuda que tiene el municipio con respecto
a la gestión anterior, el vecinalismo
groppista quedó en el foco de la
polémica, no sólo por la
responsabilidad que le cabe por esos números
rojos, sino por otras cuestiones, como
su futuro dentro del armado del PRO o
su relación con el sindicalismo
municipal, todas cuestiones que parecen
golpearlo de cara al futuro.
Según
determinó la semana pasada esta
comisión, formada por representantes
de distintas entidades de bien público
del distrito, existe una diferencia de
unos cuatro millones de pesos entre lo
que firmó el ex intendente Alberto
Groppi en la transferencia de mando (realizada
el 7 de diciembre de 2007) y lo que verificó
la nueva administración el 31 de
diciembre de 2007.
Además,
denunciaron irregularidades en la contratación
de servicios, en especial en el último
tramo de la administración saliente.
Estas
declaraciones cayeron muy mal en el seno
del groppismo, que insiste en pedirle
precisiones al Ejecutivo. Como casi siempre,
quien asumió la defensa del vecinalismo
fue la concejal Marta Mangas, quien rechazó
el informe por considerarlo cargado de
"consideraciones políticas".
La
ofensiva sobre lo que quedó de
la administración anterior es una
constante desde que Gray es intendente.
Fuentes consultadas por este medio dijeron
que, pese a que el informe "tiene
algunos datos alarmantes" en cuanto
a las compras y los gastos hechos en la
anterior administración, "no
hay cosas contundentes como para llevar
a alguien ante la justicia".
Por
su parte, en el vecinalismo reina un clima
de bronca y malestar por los ataques recibidos,
pero hay división en la forma de
asumir la defensa, en especial cuando
del ex intendente Groppi se trata. Para
algunos, es necesario dejar a un costado
la figura del tres veces jefe comunal,
mientras otros piensan que hay que asumir
su defensa cada vez que es agraviado.
Sueldos
y macrismo
Pero estas no son las únicas preocupaciones
del Vecinalismo. En otra de sus habituales
acusaciones, en una asamblea realizada
en el hall de la municipalidad, Gray insinuó
que la anterior gestión les pagó
sobresueldos a dirigentes y delegados
del sindicato de trabajadores municipales.
Esto indignó a los concejales del
vecinalismo, que ingresaron una minuta
de comunicación para ser tratada
en la última sesión del
Concejo, pero que, por su suspensión,
no se pudo hacer.
En
este expediente, figura el pedido de explicaciones
por los dichos de Gray, que dijo al parecer
que el ex intendente Groppi cobraba 26
mil pesos por mes.
Como
si esto fuera poco, el acuerdo con el
machismo, anunciado por el ex concejal
Jorge Bilia,
no tiene al parecer todo el consenso que
se dijo, y hasta algunos dudan de su concreción.
Mangas descartó que su bloque se
transforme en el del PRO (que no tiene
en Esteban Echeverría representación
en el Concejo) y descartó acercamientos
con el bloque Unión celeste y Blanco
-que responde a Francisco de Narváez,
ex socio de Jorge Macri en provincia-
conformado por Ruben Temi y Néstor
Pulichino. Pese a esto, en la polémica
votación que repudió la
detención del productor rural Alfredo
de Ángelis en Entre Ríos,
y que significó un quiebre en el
recinto, ya que por primera vez el oficialismo
quedaba en minoría, ambos bloques
votaron igual. Ex kirchneristas, el vecinalismo
y Temi estuvieron además juntos
en el intento reeleccionista de Groppi,
lo que para muchos marca afinidades que
pueden volverse a dar. Por lo pronto,
Bilia insiste en que cuenta con el apoyo
de los concejales para ingresar al macrismo.