En
el marco de la crisis económica que afecta
a los mercados de todo el mundo, y horas antes
de emprender su viaje hacia Nueva York, donde
participará en la 63ª Asamblea General
de las Naciones Unidas, la presidenta de la
Nación Cristina Fernández defendió
su gestión y el crecimiento económico
de la Argentina, diciendo: "Hemos administrado
como no lo han hecho aquellos que desde el norte
nos dieron recetas", y adelantó
que el superávit fiscal del país
para este período ha sido de 3703 millones
de pesos, un 36% más de lo alcanzado
en el mismo período de 2007.
Durante
el acto, que se llevó a cabo en el Teatro
Roma de Avellaneda, la Presidenta destacó
que estas cifras "permiten dar sustentabilidad
al modelo macroeconómico" y agregó
que "la solidez de nuestras cuentas, este
modelo de acumulación real, nos permite
hoy estar un poco más tranquilos de lo
que lo hubiéramos estado si esta crisis
hubiera sucedido unos años antes".
El
encuentro sirvió como anuncio de obras
contempladas en el Plan Director de AySA para
los años 2006 al 2020, que prevén
la incorporación de un millón
y medio de habitantes al servicio de agua potable,
y de casi tres millones y medio al servicio
de desagües cloacales.
Para
llevar adelante este importante proyecto, el
Estado ha constituido un Fondo Fiduciario de
6163 millones de pesos. En este sentido, se
firmó en Avellaneda un Acta Compromiso
para la concreción de las distintas obras,
el cual fue rubricado por Carlos Ben, presidente
de AySA; Armando Boudou, titular de la ANSeS;
Mercedes Marcó del Pont, titular del
Banco de la Nación Argentina; y José
López, secretario de Obras Públicas
de la Nación.
Tanto
el gobernador Daniel Scioli como el intendente
Álvarez de Olivera manifestaron su disconformidad
por la falta de acompañamiento del Gobierno
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
en la implementación de estas políticas
de saneamiento, remarcando la irresponsabilidad
social del macrismo con relación a la
Cuenca Matanza - Riachuelo.