Es que, cada vez que puede, el ex intendente
y presidente del PJ local hace alguna
declaración que termina irritando
al kirchnerismo, del cual curiosamente
es aliado desde hace poco más de
un año. Esta vez, en la última
sesión del Concejo Deliberante
local, mientras se discutía un
proyecto de comunicación para mostrar
beneplácito por la reapertura de
la causa por el asesinato del sindicalista
José Ignacio Rucci (presentado
por el bloque Celeste y Blanco), Obarrio
no tuvo mejor idea que cargar contra el
titular del justicialismo nacional, el
ex presidente Néstor Kirchner,
acusándolo de "guardar silencio"
ante el crimen y su posible investigación.
El
concejal ya había ido en contra
del kirchnerismo en algunas cuestiones
-como durante la crisis con los empresarios
agropecuarios, donde al ausentarse permitió
que se aprobara un repudio a la detención
de Alfredo de Ángelis-, pero nunca
había hecho una crítica
tan abierta.
Para
Obarrio "es triste para todos los
peronistas" que el presidente del
PJ no diga "nada al respecto"
sostuvo.
Sus
palabras fueron objetadas por el kirchnerista
Ramón Vallejo, lo que hizo entrar
a la sesión en una disputa de intereses
dentro del oficialismo, que demuestra
sus cada vez más claras diferencias,
un aspecto que preocupa de cara al desafío
de la interna de noviembre y de un 2009
complejo en por las legislativas como
punto final.
Antes,
ya se habían cruzado los concejales
oficialistas Grisel Tarsia y Daniel Saavedra
con Néstor Pulichino por algunos
comentarios sobre el papel de algunas
figuras con respecto al caso Rucci. Tarsia
salió en defensa de Hebe de Bonafini,
mientras que Saavedra respaldó
al diputado nacional Carlos Kunkel, que
había criticado al obispo Jorge
Bergoglio. Todo esto, ante la mirada de
la oposición que, entre la bronca
por la cada vez más desprolija
forma en que se trata el aumento de tasas
y la interna en el oficialismo a flor
de piel, no puede hacer otra cosa que
esperar su turno y tratar de retomar la
normalidad en el recinto.
La
semana pasada, con el pedido de Tarsia
de que su banca sea conocida como bloque
de Libres del Sur, se volvieron a ver
las diferencias en el oficialismo, al
punto de que hay versiones que indican
que los distintos sectores están
empezando a romper con la mirada única
e inflexible del intendente Fernando Gray,
y que la interna terminará por
dividir el mosaico variopinto con el que
llegó al gobierno municipal.