Semanario Político de la Tercera Sección
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- Lomas de Zamora -

Otro martes negro
El palacio municipal volvió a sufrir los efectos de la maldición de los días martes. El intendente Jorge Rossi terminó a los insultos y sopapos una reunión con vecinos de Cuartel Noveno.
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Por Ramón Valdez (corresponsal de guerra en el Palacio Municipal)

Será un designio del más allá o habrá que hurgar en qué actividades se embarca el Intendente de Lomas de Zamora los martes, la cuestión es que ya es un clásico para los habitantes del Palacio Municipal que su titular se desborde y genere algún que otro escándalo en esos días.

En esta oportunidad, las víctimas fueron vecinos de Cuartel Noveno que se llegaron hasta la Municipalidad para reclamar por la demora en la canalización de un meandro y la misteriosa construcción de un estacionamiento sobre la ribera del Riachuelo con máquinas municipales.

Desde hace tiempo, los vecinos de Cuartel Noveno vienen bregando por la canalización del mentado meandro, el cual fue extrañamente excluido de las obras del Arroyo del Rey.

Advertidos desde la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación que el dinero para la obra ya había sido enviado a la comuna, los vecinos solicitaron una urgente entrevista con las autoridades municipales.

El primero en atenderlos fue el titular del HCD, Santiago Carasatorre, el que inmediatamente los derivó al secretario del Obras Públicas Julio Massara. La masiva presencia de la gente de Cuartel Noveno (fueron seis personas) sorprendió al funcionario, quien de muy mala manera intentó explicarles que ese dinero nunca había llegado a las arcas municipales. El dinero en cuestión es por una suma de $ 730.308 que, según la Secretaría de Medio Ambiente Nacional, ya fue girado a Lomas.

En el medio de la discusión sonó el teléfono del ex concejal rossista, era un llamado del mismísimo Jefe Comunal, que lo reclamaba en su despacho. Ni lerdo ni perezoso, el Secretario de Obras Públicas comenzó su retirada, pero antes de que pudiera despedirse apareció inesperadamente el mismísimo Jorge Rossi.

El iracundo Intendente ingresó aplaudiendo a la oficina donde se estaba llevando a cabo la reunión y, ante su sorpresa, uno de los vecinos, desconociendo la maldición de los martes, hizo lo mismo. Al parecer, eso habría enardecido a Rossi, quien de manera virulenta le ordenó a Massara que no recibiese más a la gente de Cuartel Noveno. No contento con ello, dirigió su inquisidora mirada hacia los sorprendidos y desprotegidos vecinos y espetó: "Y ustedes mándense a mudar de acá, piojosos de mierda, muertos de hambre, negros de mierda, vayan con los bolivianos de la Salada".

La reacción de los representantes de Cuartel Noveno no se hizo esperar. Uno de los presentes se le animó al Intendente y ante la andanada de insultos le respondió: "Yo prefiero ser piojoso y muerto de hambre y no chorro como vos, que te quedás con la plata de nuestras obras".

Ahí comenzó la hecatombe, la debacle total. El Intendente, totalmente fuera de sí, intentó agredir físicamente a los vecinos. Por suerte, la intervención de la seguridad del Palacio impidió que la cosa llegara a mayores. De todas formas, el Jefe Comunal siguió con los insultos y las órdenes de que la gente se retirara y se le escuchó decir, en tono amenazante:

"A vos negro de mierda te voy a matar, te voy a hacer desaparecer". A tal punto estaba desbordado Rossi que, en lugar de bajar a su despacho del segundo piso, subía y bajaba del cuarto al tercero.

¿Increíble? No, nada es increíble en el misterioso mundo de los días martes del Palacio Municipal de Lomas de Zamora. Ahora bien, de los $ 730.308 faltantes y las explicaciones de la curiosa construcción de un estacionamiento medido en la ribera del Riachuelo con móviles municipales, nada. De eso no se habla. Al parecer, el próximo round se jugará en la Justicia, los vecinos ya hicieron la denuncia en la UFI 7 y en el INADI. Esta historia continuará..., pero esperemos que no en un martes.

 

 
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