El movimiento de las principales figuras del
peronismo lomense parece encaminado hacia una
coronación de Jorge Rossi como presidente
del PJ, por primera vez de manera indiscutida,
veamos por qué.
En
la guerra, TODO VALE, así justifica el
rossismo todas las tropelías que hicieron
en la interna contra la mujer de Mercuri y en
la última general, donde obtuvo la reelección,
ambas de manera muy cuestionada.
Ante
esta realidad, y conociendo la absoluta falta
de códigos, escrúpulos y limites
inimaginables de los posibles contrincantes,
es como jugar a los naipes con las cartas marcadas,
por eso rehúyen la contienda.
En
la foto de la proclamación se encontraban
dos ex candidatos a intendentes, Paladino y
Grossi; dos concejales cooptados por el rossismo,
Viñales y Montenegro quienes entraron
por el Frente para la Victoria que doblegó
a la lista rossista-; Jorge Ferreira -que recientemente
puso en duda la transparencia del proceso de
renovación de autoridades-; Aldo Castro
-con la ingenuidad de creer que, por estar ahí,
obtendría beneficios para los municipales-
y Beto Carasatorre, un fiel seguidor de Jorge
Rossi.
Veamos
a los personajes que no están en la foto.
Osvaldo
Mercuri: su objetivo primordial es conservar
su banca como diputado provincial, de no ser
así, se tendría que "jubilar"
de la política, por eso teje y teje una
excelente relación con Alberto Balestrini
principalmente y con toda la súper estructura,
donde el "Pelado" es querido y respetado.
Por tal motivo no puede soportar una nueva derrota
en su distrito, en el rossismo no lo quieren
y desde el duhaldismo no muestran un serio interés
por acordar con él.
Recordemos
que, para las pasadas generales Osvaldo, sin
manifestar públicamente que quería
ser intendente, comenzó a caminar barrio
por barrio con muchísima anticipación,
ahora no sabemos si lo está haciendo.
Marcela
Bianchi, la ex colorada, ahora blonda diputada,
dice que va a presentar una lista (por favor,
que no se le olvide pedir el recibo).
El
Chino Navarro: una incógnita; por un
lado, Movimiento Evita en el nivel provincial,
dice que presentaría una lista, sin embargo,
no se ven los pasos que indiquen que está
yendo en esa dirección.
José
Antonio Romero: un candidato muy potable, no
figura en el "Veraz" y tampoco tiene
prontuario, es un militante que peina canas,
puede llegar a reunir al antirossismo, manifiesta
intención de dar batalla. Por las diferencias
de estructura, plata y otras yerbas, sería
una pelea entre un peso mosca y un peso pesado,
demasiado desigual.
Chiche
Duhalde no parece interesada en rebajarse a
pelearle una internita a Rossi, lo mata con
la indiferencia, luego del incidente donde el
intendente volvió a mostrar una ausencia
total de tacto, modales y educación.
Tanto Chiche como Eduardo deben tener "mejores"
planes para "Jorgito"
Por
todo esto, y ante la inminencia de una nueva
violación, antes de relajarse y gozar,
lo insultan de arriba abajo y se van.