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Por
Ricardo Carossino
El senador Eduardo Amalvy participó de distintos
actos patrios en Llavallol, para asistir luego al acto
central en Plaza de Mayo. Al respecto, Amalvy sostuvo
"el pueblo apoyó la gestión del Presidente
(Néstor Kirchner) en estos tres años"
y admitió: "aunque sabemos que hay muchas
cosas que cambiar, estamos satisfechos con la tarea
realizada".
"La
Plaza de Mayo es un símbolo que hace a la unidad
de los argentinos, por eso creo en la idea de fomentar
la pluralidad de ideas porque constituye un crecimiento
en la calidad de nuestra democracia", aseguró
Amalvy.
El
senador habló con Política del Sur y en
la entrevista se refirió con cierta dureza al
gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá,
también alineado al kirchnerismo. Al respecto,
la charla se dio en estos términos.
¿Usted
se alinea con el kirchnerismo o con el duhaldismo?
- Tuvimos algún encontronazo en las urnas, pero
hoy estamos consustanciados con el proyecto del presidente
Néstor Kirchner.
Usted
habla de alineación con Kirchner, sin embargo
hay diferencias con el gobernador de la provincia de
Buenos Aires, Felipe Solá...
- Efectivamente, no hay diálogo. El diálogo
es cero, nulo. La realidad es que le votamos todos los
proyectos de ley. Evidentemente, Solá necesitaba
un demonio y nosotros caímos en la trampa de
ser ese demonio. Pero el año que viene no vamos
a repetir ese error. Solá tendrá que buscarse
otro enemigo.
Fábricas
recuperadas
En
otro párrafo de la entrevista, el senador Amalvy
habló del trabajo que más lo representa:
las fábricas recuperadas, fenómeno que
se dio en la Argentina a partir de la devaluación
del dólar para salir de la convertibilidad, medida
que está estrechamente ligada al entonces presidente
de la Nación, Eduardo Duhalde. En la charla,
Amalvy explicó los alcances de la idea, y cómo
interviene el Estado provincial frente a las leyes de
expropiación que implican recuperar una empresa.
¿Cómo
es el mecanismo para que las fábricas recuperadas
pasen a manos de los trabajadores?
- Es la formación de una cooperativa. Los trabajadores
deben estar convencidos de que ésa es la única
manera de llevar adelantes el proceso. Ya en 2001 se
dio el primer antecedente con una fábrica de
Avellaneda, una metalúrgica, y desde ahí
el proceso fue creciendo hasta alcanzar, en la actualidad,
100 empresas recuperadas. Luego de formada la cooperativa,
el mecanismo es un proyecto de Ley de Expropiación
de bienes muebles, e inmuebles si los hubiere, las marcas,
patentes.
¿Y
eso en manos de quién queda?
- De los trabajadores. O sea, de la cooperativa.
¿Se
les otorgan créditos a las cooperativas?
- Desde Nación ha habido algún tipo de
crédito. No mucho, pero les han dado planes para
formar capital propio. Aunque los mejores antecedentes
son aquellas que ya venían con el envión
del trabajo y siguieron trabajando. Caso contrario son
aquellas fábricas que estaban cerradas desde
hacía tres o cuatro años.
¿Hubo
denuncias sobre dueños que siguieron interviniendo
las empresas, a través de las cooperativas, de
manera extraoficial?
- Hubo denuncias de ese tipo. No fueron los casos generales.
Pudo haber ocurrido. Por mi parte lo desconozco. Pero
sí he oído versiones. En muchos casos,
los dueños se fueron y les dejaron las fábricas
a los trabajadores. La alternativa siempre fue la expropiación
para frenar cualquier tipo de remate judicial, algo
que hubiera implicado que las maquinarias terminaran
como chatarra y perdieran el valor de máquinas
herramientas; se pierde la mano de obra capacitada,
y mucha de esta gente tendría que haber recurrido
a los planes Jefas y Jefes de Hogar. Lo cual hubiera
sido un costo para el Estado, algo que hoy no son. Los
estados nacional y provincial no han puesto dinero en
este proceso. Muchas fábricas han crecido, han
tomado empleados.
¿Hay
algún caso emblemático?
- Sí, hay varios. Uno, por ejemplo, es Vidriería
San Justo, que hace los faros para automotores y hoy
además exporta sus productos. Eso les permitió
armar un horno de 150 mil dólares que salió
de ese trabajo, de esas exportaciones. En esta empresa
eran más de 100 empleados. Otra, por ejemplo,
Vitrolux de Avellaneda, está creciendo sin subsidios.
Lavaderos de lana de Avellaneda, que ya está
comprando y lavando lana propia. La cooperativa Vieytes
en Capital Federal, ya está procesando dos bolsas
de azúcar por día y tiene stock propio.
¿Cómo
empieza a funcionar como empresa recuperada?
- Primero con la limpieza de las máquinas si
estuvieron paradas. El pago de la luz, el gas, reinstalar
la electrificación y empezar a producir y a vender.
Cuando se trata de empresas que dependen de otras en
la materia prima, hubo gran ayuda al proveer esa materia
prima.
¿Y
cómo es el mecanismo en la legislatura?
- Es un trámite que entra por cualquiera de ambas
cámaras, Alta (Senado) o Baja (Diputados), según
quien proponga el proyecto. En la Cámara Alta,
por ejemplo, se pudo unificar el trabajo en una sola
comisión, la de Industria; al contrario de Diputados,
donde el proyecto pasa por cinco comisiones (Tierra,
Industria, Presupuesto, Cooperativas y Asuntos Constitucionales).
¿Qué
requisitos se requieren en el nivel municipal?
- En el nivel municipal se requiere una autorización,
una declaración de interés, un estudio
de factibilidad (a cargo del Ministerio de Producción
bonaerense). Previo a votarse, si no hay una urgencia
de remate, se hacen todos esos estudios. Se arma el
estatuto. Esto no es un proceso corto y puede llevar
de un año a un año y medio.
Llavallol
y Lomas de Zamora
¿Usted
participó del proyecto del hospital de Llavallol?
- Soy el autor de proyecto de expropiación del
Hospital de Llavallol. Esta iniciativa se tendría
que haber resuelto en la sesión de diputados
pasada. Tenía la palabra de algunos diputados.
Según
las informaciones, después de lograrse la Ley
de Expropiación, el Estado no tendría
presupuestada una partida para hacer efectiva esa ley,
¿es así?
- Efectivamente. Por eso, automáticamente lo
veta el Ejecutivo y tenemos que insistir con los dos
tercios, buscar una alternativa de formación
de fondos con porcentajes de ganancias de las cooperativas
y buscamos formar un fondo fiduciario para que el Estado
no deba hacerse cargo. La expropiación la tiene
que pagar la cooperativa y el Estado presta ese dinero.
Muchos empresarios hacen juicios inversos al Estado,
pero muchos no tienen ese derecho porque son, en primera
instancia, deudores del Estado.
Por
otra parte, Amalvy se reunió en audiencia pública
con los vecinos del barrio Villa Benquez, quienes se
acercaron la calle Lanús Nº 1952 para plantear
los principales problemas que afectan a los vecinos
de la zona.
Según
fuentes de prensa del legislador, Amalvy, "se ha
estado reuniendo con los vecinos de Lomas de Zamora
que permiten conocer las realidades barrio por barrio
y aportar soluciones con equipo de trabajo técnico
preparado para dar soluciones".
"Este
sistema de trabajo nos permite conocer las condiciones
de vida de la gente sin intermediarios. Así,
los vecinos tienen un alguien que los escucha y les
responde porque la gestión debe tener visibilidad,
presencia, porque fuimos elegidos a través del
voto popular y en consecuencia tenemos que actuar con
responsabilidad social", dijo Amalvy.
También
remarcó que está desarrollando un plan
educativo alternativo para que los jóvenes vuelvan
a estudiar: "Falta estimular a los más jóvenes
para que retomen los estudios primarios, secundarios
y/o universitarios, porque han ido perdiendo el entusiasmo
ya que muchos chicos antes de estudiar tienen que conseguir
trabajos que son magros y mal pagos. Creo esencial modificar
esa visión de que 'el estudio no sirve' porque
veo en los barrios que es fundamental educar no sólo
para la vida sino para que el ascenso social se vislumbre
a través del conocimiento, para luego acceder
a una cultura digna del trabajo", puntualizó
Amalvy al término de la entrevista.
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