Semanario Político de la Tercera Sección

- Informe Especial-

INFORME REGIONAL
Credenciales K

La avalancha de incorporaciones a las filas K, generada por una estrategia de crecimiento y acumulación política de un Presidente nacido con debilidad en las urnas, trasladó la tensión desde un escenario previo K. vs. PJ a otro, donde el monocordismo K alberga la diversidad y su agonística.

Por Hugo E. Moreno
hugomoreno@politicadelsur.com.ar

 

Las señas de identidad están dadas por el mejor posicionamiento de los caciques K que ven en el territorio bonaerense un campo fértil para sembrar kirchnerismo en polvo, para cosechar más tarde los votos necesarios que sirvan al proyecto reeleccionista.

A falta de internas, malos son los internismos que se reflejan en las propias filas del kirchnerismo. Sin posturas muy claras, todo suma a la confusión, para luego licuar las expectativas de varios referentes distritales.

También es cierto que la discusión que avanza sobre esos mismos sectores kirchneristas tiene que ver con la ficha de legitimidad que firmó cada referente local para incorporarse al proyecto K y ser considerado de buena cepa.

En ese sentido, existen algunos renglones que completaron los referentes, en las fichas de admisión, que quedaron en blanco. Algunos tienen que demostrar la cercanía al círculo áulico patagónico, la fecha de ingreso a la Patria K, estado y cronología de filiaciones anteriores -menemistas, duhaldistas, aliancistas, riquistas, entre otros-. Alejamiento de las políticas de la Dictadura, situación demostrable frente a los hechos que dañaron los derechos humanos. Además, y sobre todo, deberán demostrar el estado de su ADN -Asimilación De Negaciones- que nace del entorno K y que se pone a prueba en cada elección; hay muchos que se lamen las heridas y esperan que se cicatricen lo más rápido posible para llegar sanos a octubre de 2007.

Por las dudas, y para llevar un control estricto de los deberes, en las reuniones de Tercera se revisa el cuaderno de tareas, y se toma examen del trabajo práctico encomendado en cada distrito. Y es así que en el cordón suburbano es dado observar la disputa larvada o estridente de las distintas líneas internas que componen el actual conglomerado K. Cada sector, o referente de sí mismo, apela a esos argumentos de legitimación a los que considera como la "chapa de pertenencia".

El pluralismo proclamado complicó aún más las cosas: "... tras que somos una banda, tenemos que abrir el juego", dicen en concordancia algunos jefes kirchneristas en cada uno de sus territorios, en voz baja, por las dudas, para que no se escuche desde la Presidencia.

La cultura K pide apertura en un distrito bonaerense acostumbrado a "alambrar" los partidos políticos para sentirse dueño de la estancia y actuar como "patrón".


AVELLANEDA
"Kolores" primarios

Por Ricardo Carossino
ricardocarossino@politicadelsur.com.ar


La gama de colores que exhibe el kirchnerismo en Avellaneda para las primarias, antes de las definitivas elecciones municipales de 2007, es digna de un cuadro de Salvador Dalí, además de por lo surrealista, porque, según parece, han sido bien combinados.

Pero más allá del pincel maestro que dibuja el escenario del territorio de "Cacho" Álvarez, cada figura estaría peleando su propio espacio para ver quién resalta más a la vista del gran "kurador" del museo justicialista.

En la línea "K" de Avellaneda son tres los nombres que se aliaron para ver si pueden desplazar al actual intendente el año que viene, pero todo dependerá de lo que muestren como convocatoria de tropa ante los ojos del que decide.

Por un lado, juega Rubén "Cholito" García (del sindicalismo), un hombre del PJ que tendría la ventaja de conocer los puntos fuertes y los débiles del adversario. O sea, el más informado de la oposición.

Por otra parte, aparece la imagen de José Alessi, presidente del bloque del Frente para la Victoria (del riñón peronista). El concejal respeta a García, aunque, tal vez, aún no haya dejado de soñar, cuando apoya la cabeza en la almohada, con un sillón municipal. Sin embargo, el despertador siempre le suena antes de terminar el sueño. Tendrá que dejarlo desconectado alguna vez.

La otra pata de la sota es nada menos que el ex intendente de Avellaneda, Oscar Laborde (un ex PC, ahora sin conexión de banda ancha, por lo que estaría tardando bastante para comunicarse con Presidencia).

Laborde no se perfila, en realidad, como un precandidato, según fuentes del Movimiento Evita (otro espacio K), porque ante los ojos del "kurador" del Museo Peronista no exhibe, precisamente, una gestión con la que el presidente Néstor Kirchner quiera verse identificado, aunque, claro, puede ser útil, ya que, de necesitarse para fortalecer la pelea, tal vez le suene el teléfono.

Al parecer, el "Cholito" García tendría la banda de capitán en el equipo de "kirchnerman", y sobre todo porque algunas razones de peso lo tentarían a ganarle el poder a Álvarez Olivera, o sea, la intención y la trayectoria lo posicionarían como líder en el partido final. Sin olvidar que el entrenador, además, pide goles, por lo que "Cholito" tendrá que practicar más tiros de media distancia para golear a "Cacho".

La pintura aún no está terminada. Los colores están, pero el "kurador" del Museo Peronista está ocupado en otras cuestiones más nacionales, aumentando su propio poder para revalidar el 25 de mayo y para echar por tierra aquella sombra que pesa sobre él: el 22 por ciento de votos de la primera vuelta, cuando se le abrieron las puertas de la Presidencia.


LANÚS
Los referentes "K" no se esmerilan los cuernos
Por R. C.

El jazz moderno es la única música donde cualquiera puede tocar la línea melódica que desee sin que eso afecte la obra que se interpreta, pero para llegar a tal perfección nadie puede salirse de la armonía que los contiene, algo que se logra con muchos años de oficio.

Así todos improvisan y, a la vez, tocan la misma música. En esa lógica artística, podría decirse que el kirchnerismo, al menos en Lanús, es jazz moderno, un espacio donde cada uno elabora su propio discurso, sin desafinar con el tema que interpreta la orquesta: "Precandidatura Opus K, La Marcha".

Los muchachos se respetan y "no se esmerilan los cuernos", como lo definió una confiable fuente a Política del Sur, aun frente a un escenario que abre puertas para un futuro intendente después de una larga hegemonía de Manuel Quindimil. Sin embargo, se tendrá que esperar un poco, todavía, y habrá que calmar ansiedades, porque todo depende, como siempre, de cuántos votos arrastre todo aquel que se acredite para dirigir la orquesta municipal.

Los solistas de esta orquesta son tres, aunque uno solo de ellos parece ser el que tiene más chances de pasar a agarrar la batuta, y es el hoy diputado Darío Díaz Pérez, un hombre que tendría el teléfono de alguien que camina al lado de Néstor Kirchner (el senador José Pampero), a igual que Luis Pallares e Ismael Alé (Partido Acción Nueva), tres caballeros que se reconocen como legítimos en el espacio K. Aunque, de acuerdo con testigos confiables, "Alé es el que menos trato tiene con Pampuro", y ninguno, además, tendría por ahora el celular del "Presi".

Luego, en las filas traseras de la orquesta, quienes siguen a los solistas tienen pergaminos para hacerse oír, pero como acompañamiento. Por un lado, el diputado Edgardo De Petris, el radical Silvano Lancieri, Héctor Montero y Vanina Castro (Compromiso K), Paola Resano (Barrios de Pie), Cristina Álvarez Rodríguez (Movimiento Evita), Juan José Munín y Andrés Domínguez (al parecer, cercano al ministro Julio De Vido).

Pero el productor artístico de esta orquesta -en donde todos parecen estar de acuerdo en los arreglos que hay que interpretar para conseguir el aplauso del público- sería Oscar Parrilli, el hombre que le da legitimidad "K" a todos estos sectores que nacen de su riñón: un conglomerado de transversales, desarrollistas, peronistas de tercera línea y sellos de goma.

Además, la carta fuerte de Díaz Pérez sería la sólida línea provincial que exhibe, ya que estaría llegando de forma directa al gabinete de Gobierno y al mismo gobernador Felipe Solá. Algunos argumentan que esas relaciones podrían tentarlo de ocupar una cartera el año que viene, sin embargo, otras lo ven "muy difícil", porque tendría "casi una obligación" de jugar en Lanús.

La importancia de un Díaz Pérez en la intendencia estaría relacionada, según kirchneristas de las filas traseras de la orquesta, con que se podría lograr algo que casi no consiguió Quindimil, y es que el municipio tenga una mayor ingerencia en organismos oficiales, espacios de la gobernación bonaerense, alguna cartera del gabinete y varias direcciones provinciales. En esa lógica, todos aceptarían ir detrás de quien mejor se perfila para pelearle la historia al viejo líder lanusense.

Todos unidos triunfarán, piensan, y por más que muchos lo nieguen, el tema que mejor interpretan, aunque cada uno toque su propia línea melódica, es, según parece, "la marcha". Habrá que ver cómo la terminan, porque el final de la obra es lo que arranca el aplauso de la gente y la felicitación del dueño del teatro.


LOMAS
Las piezas comienzan a moverse

Por Ruben Molina
rubenmolina@politicadelsur.com.ar

Ninguno de los sectores en pugna sacó ventaja del acto del 25 mayo en apoyo a la reelección del Presidente, pero sirvió para que cada uno de ellos comience a posicionarse de cara a las elecciones del año que viene.

Mucho no ha cambiado el panorama político en Lomas de Zamora luego del acto reeleccionista del 25 de Mayo. Nadie puede llamarse ganador o haber alcanzado algún impulso extra por lo movilizado en esa fecha. Para la mayoría de los actores en juego, las fichas comenzarán a jugarse en serio luego de culminado el mundial de fútbol.

El 25 de mayo todos quisieron mostrar lo suyo. Indudablemente, el intendente Jorge Rossi fue uno de los más interesados. Con una gran responsabilidad: la de ser justamente jefe comunal y contar con el aparato necesario como para poder movilizar, pero, por otra parte, con la obligación de seguir con la buena letra que viene haciendo a los ojos de la Casa Rosada. Y eso también incluía la demostración de la semana pasada.

Rossi mantiene intactas sus aspiraciones a ser también reelecto, en este caso a Intendente. Si bien será difícil que llene la plaza Grigera con ciudadanos solicitándola, está claro que continúa realizando bien los deberes encomendados por el Gobierno Nacional como para ser tenido en cuenta. No es un dato menor que no forma parte del kirchnerismo puro, su pasado duhaldista lo condiciona, pero también es verdad que se encuentra dentro de los intendentes del conurbano que ayudaron a llenarle la Plaza de Mayo a Néstor Kirchner.

En la vereda de enfrente se encuentra la diputada nacional Marcela Bianchi, con aspiraciones concretas a ocupar el sillón municipal. Lo de la ex secretaria de Eduardo Duhalde es complicado, tiene que superar una intrincada interna dentro del propio Frente para la Victoria lomense, donde los candidatos a intendentes sobran: Pablo Paladino, Gabriel Mariotto e inclusive el piquetero Claudio Morell se creen con derecho a pelear por ese mismo espacio.

Bianchi salió primero, y lo hizo por partida doble. Fue la primera en salir del bloque original de concejales kirchneristas y conformar uno propio de la nada; pero también fue la primera en autoproclamarse candidata para el año que viene. Ahora, es un secreto a voces, desea ver a sus ediles ingresar a al bloque del Frente para la Victoria y conformar uno virtualmente monolítico. La tarea no es sencilla. En el Concejo Deliberante todos saben que hay una coexistencia entre kirchneristas y justicialistas, para la diputada nacional eso se llama acuerdo "Rossi-Navarro". No son pocos los que ven con malos ojos que Marcela Bianchi se sume a esa dupla.

En el medio de toda esta puja aparece Fernando Navarro. El presidente del bloque de diputados provinciales del Frente para la Victoria es una especie de gran equilibrista en toda esta historia. Navarro no tiene aspiraciones a ser intendente, aunque su gran anhelo es ser el gran "decisor" de esta apasionante contienda política. Es cierto, el "dedo" de Kirchner va a decidir "quién es quién" en Lomas y en toda la provincia de Buenos Aires. Pero nada quita que el legislador provincial pueda ser el que le dé los argumentos necesarios para que resuelva.

La mayoría querrá sacar chapa de kirchnerista y los pedidos de análisis de ADN políticos estarán a la orden del día. Todos tienen su "mancha" en un pasado no muy lejano, quién más, quién menos. Indudablemente, el panorama no es sencillo para el peronismo lomense de cara a las elecciones del año próximo.

Tal vez haya uno, dos o varios candidatos peronistas en nuestro distrito, lo concreto es que todos querrán ir pegados a la boleta que diga Néstor Kirchner Presidente. Todavía falta, lo de la semana pasada sirvió para ir calentando los motores y ver dónde está parado cada uno y con quiénes cuenta. No cabe la menor duda de que cuando el peronismo empiece a definir sus cosas, todos se van a enterar. Pero para eso aún falta, falta que pase el mundial.

BROWN
Paladar K

Por Hugo Delgado
hugodelgado@politicadelsur.com.ar


Pasó la Plaza del 2 y, casi con naturalidad, aunque "aún es prematuro para hablar de candidaturas", nunca es tarde para pensar en ellas y para autojustificar -y por qué no hacerlo ante los demás- y comenzar a demostrar que se es K de pura cepa, casi de nacimiento.

Lo cierto es que en ese intentar demostrar quién es y quién no es merecedor del gran dedo, si es que éste existiera, ya hay muchos anotados.

El primer merecedor de ser llamado K de la primera hora es nada menos que Darío Giustozzi, actual diputado provincial y "responsable del armado" del Frente para la Victoria que apabulló al villaverdismo en la última contienda electoral. Giustozzi ya está perfilado como candidato "natural", dicen algunos.

También Omar Szulak aparece en este sector, y su grupo no deja de decir -en cuanto lugar en el que puedan ser oídos por alguien- que el concejal MC, ex decano de la UNLZ y otras yerbas (entre ellas un muy lejano cargo como jefe de prensa del gabinete del mismísimo Jorge Villaverde), es un hombre del Presidente de la primera hora.

Quien también se señala como un hombre del proyecto es el siempre presente profesor Aldo Karlés. Karlés señala que él, aun antes de su llegada a la provincia, ya le acercó algún proyecto de su factura, en mano, a la mismísima Kristina.

Cascallares es otro "nacido K". Funcionario de la inquieta DINAJU, Cascallares ha comenzado a caminar el distrito, aunque no le alcanzaría el tiempo en esta vuelta para aspirar a la intendencia.

Pero allí no se acaba, Jorge Herrero Pons, concejal de interesante labor legislativa, ex funcionario villaverdista también (fue Secretario de Gobierno a los 25 años), de la mano del jefe de gabinete nacional quiere hacer valer lo propio, con el agregado de que su nombre es tan odiado desde el gobierno municipal (han pedido a algunos medios pseudoindependientes que no lo nombren) que lo potencia.

Hasta aquí un panorama incompleto de apetencias y deseos para subirse al sillón de la rosada/blanca municipal, aunque más incompleto aún si se concreta nuestra información (de excelente fuente, pero no confirmada por sus protagonistas, ver informe en sección Almirante Brown) de que Joaquín González, actual presidente del HCD, da el portazo al villaverdismo.

Es que el paso de González al universo K tendría varios ingredientes que potenciarían su figura, a saber: su paso junto a un grupo de ediles pejotistas terminaría de debilitar al actual gobierno comunal, pero además, por su lugar de origen (San Francisco Solano), "Landuchi" mantiene una amistad de años con el ex intendente quilmeño y actual ministro Aníbal Fernández, lo que podría posicionarlo como la pata anibalfernandista en Brown.

Como se podrá apreciar, el panorama es por demás movido y absolutamente dinámico. Lo que hoy es una realidad monolítica, la semana próxima puede ya no serlo.

Lo cierto es que, con vistas al futuro, ya comienzan a delinearse los pedigríes de los futuros candidatos y a escribirse las biografías de su presente K. Todos lo son, desde quienes arribaron hace unos meses desde el riquismo, hasta los que llegan del patismo y del mismísimo menemismo. Todos son recibidos (o casi todos). Al fin y al cabo, para un kompañero no hay nada mejor que otro kompañero.

ECHEVERRIA
Kada cual atiende su juego

Por Hugo E. Moreno
hugomoreno@politicadelsur.com.ar

Es natural que a la luz de la Plaza del Sí, cada uno de los referentes locales trate de sentirse dueño de parte de aquel césped que cubrió aquella Plaza de Mayo, cuando el sol del 25 asomaba.

Todos juegan al Don Pirulero, porque cada uno atiende su juego de la mejor manera posible, y esa posibilidad tiene que ver con la venta de eventos de aquí al 2007: posicionamientos superestructurales, acumulación de poder, correlación de fuerzas, quién es más pluralista, quién convoca más, actos, hechos y señales; son todos síntomas de estrategias preelectorales en las que está claro que no existirá interna dentro el kirchnerismo, sino internismo.

En honor a la verdad, cada uno de los referentes locales ha tomado la firme decisión de acompañar el proyecto K, y es que la necesidad de traspolarse y convertirse en "kakeanos" auténticos, "de la primera hora", es muy importante para asomar la cabeza en la superestructura kirchnerista.

También es cierto que en las "cumbres" y "contracumbres" se enjuagan las mediciones de posibles candidatos, legitimados solamente por quien tenga la mejor relación, el mejor vínculo, con el Presidente y su entorno. Pero es precisamente ese entorno quien legitima ese kirchnerismo que, para algunos, parece contribuir a la confusión del electorado.

Echeverría no está ajeno a esa interna: hay de todo y para todos los colores de la paleta CMYK. El distrito se pobló de referencias nacionales. Los hay Kunkel, Moreno, Tito Fernández, Alicia Kirchner, Dovena, Randazzo, y también, por qué no, los hay Díaz Bancalari y radicales que creen estar preparados "para la victoria".

Pero en toda esta conjunción de referencias políticas, existe el hombre sin "paraguas" político, que conduce los destinos del distrito, y que se proclama kirchnerista y resalta la figura de Felipe Solá, pero que se enfrenta a las mismas políticas emanadas desde la Presidencia.

En el mapa kirchnerista no podemos olvidarnos de los movimientos sociales. Libres de Sur, el movimiento que nuclea a militantes de Barrios de Pie y a otras agrupaciones sociales y políticas, los que se enfrentan las decisiones tomadas por la gente de la Federación Tierras y Viviendas, por incorporarse a las filas municipales con contratos y direcciones.

Sectores políticos, concejales, funcionarios municipales, movimientos sociales, todos entran en el mismo embudo y saldrán mezclados con el único color K que pretende su reelección presidencial a través de un "pingüino o pingüina".


COLABORARON: Ricardo Carossino, Rubén Molina, Hugo Delgado y Marcos Morales

 

 
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