Distintos integrantes del movimiento,
acompañados por otras organizaciones,
como Jóvenes de Pie y el emprendimiento
de huertas orgánicas del Centro
Cultural Metamorfosis, buscan cubrir las
necesidades nutricionales de los vecinos
del barrio, uno de los más populosos
de Esteban Echeverría.
Los
trabajos comenzaron en el comedor 25 de
Mayo de ese barrio, luego de que el lugar
fuera robado por desconocidos. "Después
de haber pasado por el robo de nuestra
bomba centrífuga, ollas y otros
elementos esenciales para cocinar, impulsados
por los aumentos que golpean sin cesar
los bolsillos de los que menos tenemos,
nuestro querido comedor recomenzó
con sus tareas de llevarles comida a los
vecinos más carenciados del barrio",
le dijo a Política del Sur René
Contreras, coordinador del Área
de Salud de Barrios de Pie.
Además
de comenzar nuevamente con los almuerzos,
esta vez reforzados por las viandas que
armaron los propios vecinos, se iniciaron
tareas relacionadas con la salud. Según
Contreras, luego de participar del primer
Encuentro de Capacitación Nutricional
del Área de Salud de la provincia
de Buenos Aires del movimiento, se decidió
hacer un censo para conocer las falencias
en materia de salud de los vecinos. "La
mayoría de los vecinos son jefes
de hogares numerosos, desocupados e indigentes.
Las edades oscilan de los dos a los 61
años.
Comenzamos
con 30 porciones, que al día siguiente
se duplicaron a 60 viandas. Este es un
claro indicador de la situación
socioeconómica que atraviesan los
vecinos y que les impide llevar a la mesa
los alimentos necesarios para el normal
desarrollo y crecimiento de sus hijos",
se quejó Contreras.
La
reapertura del comedor llegó con
la realización de un relevamiento
de talla y peso para evaluar la situación
nutricional de los niños de estas
familias. "Sabemos que el bajo peso
existe y de confirmarlo realizaremos las
demandas de atención necesarias
al Municipio, Provincia y Nación",
dijeron desde el movimiento. Por su parte,
Andrés Trotta, médico participante
del censo, admitió que "tenemos
relevados más de 4500 niños
y niñas en el conurbano bonaerense
en riesgo nutricional, cuyo acceso al
más elemental derecho a la alimentación
hemos tratado de resolver mediante la
participación en talleres, coordinaciones
con los centros de salud, con trabajadores
solidarios y la entrega de refuerzos nutricionales
que paulatinamente fueron a parar a manos
de los municipios, donde se utilizan clientelarmente
y a cuentagotas para mantener negocios,
tal y como lo hacen los supermercados
en otro nivel".
Trotta
criticó al gobierno de Fernando
Gray, ya que "la importancia de una
alimentación saludable tiene que
ver no sólo con los vecinos organizados,
sino con un gobierno que se ocupe de este
problema, con profesionales que también
se ocupen. Tiene que ver con el trabajo
y los salarios dignos, con educación
para la salud".