Saphir autoproclamó a su espacio como
"el auténtico radicalismo",
criticó la actitud "condescendiente"
de Carlos Folino ante la gestión de Darío
Díaz Pérez y anunció la
participación del espacio que integra
en las próximas internas partidarias.
El
radicalismo en Lanús cuenta con dos fracciones
que se disputan el espacio. Por un lado, se
encuentra el sector liderado por el presidente
del partido, Carlos Folino, quien cuenta con
el reconocimiento del Comité provincial
y, por el otro, el dirigente Leonardo Saphir,
quien afirma que su espacio dispone de "los
elementos jurídicos necesarios como para
ser la autoridad radical en el distrito",
aunque agrega: "reclamar eso ya no tiene
sentido".
El
dirigente Saphir pretende participar en las
internas partidarias de mayo siempre que sean
"trasparentes y limpias", y de esa
manera "demostrar" la legitimidad
de la fracción que representa.
En
ese marco, Saphir criticó el rol del
Comité de Provincia porque "todo
se resuelve en una oficinita, nada de cara a
los militantes".
El
dirigente disidente atacó con dureza
al "otro radicalismo" -liderado por
Folino- y aseguró que "sigue encerrado
y haciendo lo que diga el patrón, que
en este caso es Díaz Pérez".
Saphir
no escatimó acusaciones y sostuvo que
"Folino es empleado de Díaz Pérez,
obviamente no va a patear a quien le da de comer".
"El radicalismo en los últimos años
fue consecuente con las políticas oficialistas",
disparó.
Con
referencia al rol que va a ocupar su espacio
dentro de un acuerdo entre el radicalismo y
la Coalición Cívica, como correlato
de la alianza lograda en el nivel provincial,
el dirigente no quiso adelantarse y manifestó
que "todavía no hacemos acuerdos
en el nivel local, primero necesitamos ganar
espacios políticos y para eso apuntamos
a nuestra propia representación en el
Concejo".