Buscando
diferenciarse de su antecesor Alberto
Groppi, el intendente de Esteban Echeverría,
Fernando Gray, participó de la
apertura de un centro de referencia local
de la Iniciativa Latinoamericana para
la Identificación de Desaparecidos
(ILID). La iniciativa, que busca identificar
restos humanos que bajo distintas circunstancias
fueron enterrados, es especialmente sensible
en el distrito, que por años vivió
el tema de la dictadura militar como un
verdadero tabú por el pasado como
comisionado militar del ex intendente.
El
acto de apertura del centro local contó
con la participación de la secretaria
de Derechos Humanos de la provincia, Sara
Derotier de Cobacho; el coordinador provincial
de la ILID, Víctor Hugo Díaz;
y Daniel Bustamante, miembro del Equipo
Argentino de Antropología Forense
(EAAF), responsable de los trabajos de
identificación.
"Este
es un día muy importante para Esteban
Echeverría porque acompañamos
este proceso de compromiso en la búsqueda
de la verdad y de la justicia", señaló
Gray.
A
su turno, Derotier de Cobacho destacó
que "es crucial que la vida de los
desaparecidos sea rescatada a partir de
su identificación. Que no queden
en el olvido esos jóvenes que luchaban.
Es una parte de la historia que el enemigo,
el terrorismo de Estado, nos quitó".
La
ILID es una iniciativa que busca "aumentar
significativamente la identificación
de los restos de personas desaparecidas
por razones políticas en toda América
Latina". Además del Equipo
Argentino de Antropología Forense,
componen este plan la Fundación
de Antropología Forense de Guatemala
y el Equipo Peruano de Antropología
Forense.
Tema
espinoso
En el caso de la Argentina, el primer
año de ejecución incluye
el análisis genético de
unas 600 muestras óseas de víctimas
de desaparición forzada entre 1974
y 1983, que se encuentran en custodia
de los forenses.
En
el caso particular de Esteban Echeverría,
la apertura del centro de referencia es
de importancia, ya que se considera al
distrito uno de los más oscuros
en materia de represión ilegal.
Se estima que desde el golpe hasta el
regreso a la democracia, en el territorio
que por esos días ocupaba el partido
funcionaron por lo menos cuatro centros
de detención ilegales.
Según
la CONADEP, estos centros fueron la Comisaría
1º de Monte Grande, el Cipra (Centro
de Instrucción Profesional de Aeronáutica),
en la autopista Ricchieri, kilómetro
5/500, camino al aeropuerto de Ezeiza;
"La 205", en ruta 205, sobre
margen izquierdo a 300 metros del acceso
a Ruta 205 desde Autopista Ricchieri (en
terrenos de la policía de la provincia
de Buenos Aires) y la Unidad Penal 3 de
Mujeres de Ezeiza. Además, hace
dos años se encontraron restos
humanos en una zona de Trasradio, donde
podría haber funcionado un quinto
centro.
Es
más, varios testimonios ubican
a la comisaría del centro de Monte
Grande como un importante centro de referencia
del conurbano para el terrorismo de Estado.
Según testimonios del ex detenido
Pedro Goin, ex ministro de Asuntos Agrarios
bonaerense, en la comisaría solía
estar Ramón Camps. Allí
estuvieron detenidos, entre otros, Juan
Ramón Nazar, ex director del diario
La Opinión de Trenque Lauquen,
el ex juez Ramón Miralles, el ex
director de ceremonial de la gobernación
Héctor Ballent, y el ex ministro
de Obras Públicas Alberto Liberman.
Este
pasado negro del distrito toca de cerca
a Groppi, comisionado civil de la Dictadura
desde 1979 hasta la vuelta a la democracia.
Al punto de que, según consta en
varios informes de la CONADEP, la vieja
sede municipal tenía un vínculo
físico con la comisaría.
De hecho, una puerta comunicaba los despachos
de Groppi con el del comisario, lo que
comprometió siempre al ex intendente
con la represión ilegal.
Además
de los centros de referencia para el estudio
de restos humanos, el EAAF puso en marcha
el denominado Banco de Sangre de Familiares,
una iniciativa que se realiza en coordinación
con la Secretaría de Derechos Humanos
de la Nación y el Ministerio de
Salud, que recupera muestras de sangre
de familiares de desaparecidos para facilitar
el reconocimiento de sus deudos.