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En
esta entrevista, el precandidato a diputado nacional
por el radicalismo bonaerense habla de la situación
interna de su partido, del posible frente y lanza
críticas contra el Gobierno nacional.
El
dirigente radical Ricardo Alfonsín realizó
el fin de semana pasado su lanzamiento oficial
como candidato a diputado nacional por la UCR
bonaerense. El acto se llevó a cabo en
Avellaneda y contó con el respaldo de varios
dirigentes de la zona. En esta entrevista, el
hijo del ex Presidente de la Nación habla
de sus objetivos y sobre la realidad del centenario
partido.
La semana pasada lanzó su candidatura
a diputado y tuvo el respaldo de una gran cantidad
de dirigentes.
- Lo hicimos en Avellaneda, con una importante
cantidad de adhesiones, gente del partido en la
que estaban Gil Lavedra, Gerardo Morales, Juan
Manuel Casella, varios intendentes, como el de
Chascomús, Mario Espada, en fin unos cuantos
intendentes de la provincia de Buenos Aires que
sería larguísimo mencionar.
¿Hay
unanimidad en su candidatura o puede haber interna?
- En primer lugar quiero aclarar que no se trata
de una interna o de un debate que se abre en la
UCR que tenga por objeto exclusivamente decir
quién o quiénes serán los
candidatos del partido. Se trata de consensuar
ideas, de lo que hay que hacer con el partido,
de quién va adelante para abrirlo ante
la sociedad, para transformarlo nuevamente en
alternativa y entre las mayorías nacionales
terminar con ésta suerte de característica
endogámica que tenemos, de poder modernizarlo,
de definir instrumentos que nos permitan otra
vez presentarnos ante la sociedad y cambiar un
montón de cosas que fueron en un momento
y que ya no son. Esto, además, es lo que
está en juego en esta discusión,
no se trata de discutir una candidatura y la prueba
de lo que digo es que en realidad todos proponen
que yo encabece la lista. Si fuera una cuestión
que tiene que ver sólo con la candidatura,
hubiéramos evitado la confrontación
electoral o la convocatoria a los afiliados porque
todos me proponen. Debo ser uno de los pocos,
a pesar de que todos coinciden en que debo encabezar
la lista, que propone un debate sobre lo que hay
que hacer con la UCR de aquí en adelante,
a partir de una autocrítica, un diagnóstico
riguroso y honesto que permita identificar las
razones de nuestra pérdida de confianza
por parte de la sociedad.
La
idea es intentar la búsqueda de consensos
con todos los sectores de la UCR.
- Yo he propuesto que todos los sectores entren
en una mesa grande, en la que todos participemos,
en la que no solamente discutamos sobre candidaturas,
sino sobre modelo de partido. Discutamos cómo
hacemos para poner en marcha fundaciones en el
partido, cuál es la relación de
los legisladores de la provincia con el comité
de Buenos Aires, cómo modificamos la institucionalidad
partidaria para hacerla más participativa
y evitar que algunas decisiones importantes se
tomen de manera no demasiado horizontal. En la
medida en que nos pongamos de acuerdo respecto
de todas estas cosas, es posible que dialoguemos,
pero en la medida en que no haya acuerdo tenemos
que ir a decirle a los afiliados, a cada uno,
qué es lo que piensa, qué es lo
que propone y serán los afiliados quienes
decidirán quién tiene el mejor diagnóstico,
la mejor propuesta y la mayor vocación
de poder sin renunciar a la capacidad de transformación
de la sociedad. Somos el único partido
institucionalizado, nosotros tenemos una Convención
provincial, una nacional, el comité de
conductas, junta electoral, los demás partidos
no pueden recurrir a los afiliados porque no están
institucionalizados.
¿El
paso siguiente es un frente con otros partidos?
- Nosotros estamos conversando con la Coalición
Cívica, con el socialismo, con el Encuentro
Popular que lidera Rodolfo Rodil, un dirigente
extraordinario, inteligente, formado, con una
honestidad a toda prueba; estamos conversando
con la gente del cobismo; la conformación
del frente electoral dependerá del hecho
de que podamos coincidir en cuestiones programáticas.
¿Usted
es optimista?
- Yo soy optimista respecto de que podamos coincidir
en cuestiones programáticas, pero no hay
que dar por descontadas las coincidencias. Hay
que sentarse a trabajar, definir cuáles
son las prioridades, cuáles son las cuestiones
que queremos atender y cuáles los instrumentos
de los que nosotros disponemos para atender esas
cuestiones. En esa tarea estamos, todavía
no se ha concluido.
¿Cuál
es la situación con el cobismo?
- Yo estuve reunido con Cobos. La semana pasada
han estado reunidos otros dirigentes del partido.
Mi reunión fue posterior a la reunión
del presidente del partido en el ámbito
nacional y el presidente del Comité Provincia,
y se están allí dando los diálogos.
Las cuestiones se resolverán institucionalmente.
Nosotros hemos pensado que hay que generar condiciones
que permitan el regreso de quienes quieran volver
a la UCR, esto contribuye al fortalecimiento del
partido, y creo yo que el fortalecimiento del
partido es necesario en esta Argentina en la que
está bastante desbalanceado el poder político
del lado del Frente para la Victoria. Por otro
lado, la UCR es un partido serio, previsible,
respetuoso de las instituciones, que revindica
el diálogo y lucha por la justicia social,
mucho más incluso que el justicialismo.
¿Un
posible acuerdo provincial va a incluir una decisión
que incluya a todos los distritos, o se puede
llegar a dar libertad de acción en el plano
comunal?
- No se va a tomar una decisión que ignore
las particularidades de cada uno de los distritos.
No se puede tomar una decisión desde el
Comité nacional o desde el provincial ignorando
las particularidades de cada uno de los distritos.
Por eso, más allá de la información
de cada uno de los dirigentes, se va a tener en
cuenta a los presidentes de los partidos, a los
afiliados, al poder formal, para que en función
de esa información se resuelva en conjunto,
con ellos, cuál es la decisión con
respecto a cada uno de los distritos.
¿Qué
opinión le mereció el discurso de
la presidenta Cristina Fernández de Kirchner
en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso
Nacional?
- La verdad es que no hubo anuncios. Yo lo primero
que esperaba es que hiciera lo que yo hubiera
hecho si fuera el Presidente de la Republica en
una situación como ésta: convocar
al diálogo a las fuerzas políticas.
A las de la oposición y a las del oficialismo.
Convocar al diálogo a los sectores del
trabajo, a los sectores del capital, para poder
definir en conjunto, a través del consenso,
políticas que puedan amortiguar los efectos
de la crisis financiera internacional y resolver
los problemas del sector agropecuario. Lamentablemente,
en lugar de eso, como vienen haciendo desde hace
algún tiempo, se enojan, descalifican,
agreden. La política es para resolver problemas,
no para crearlos. Si no hubiera problemas en la
sociedad, no existiría la política.
Si no hubiera conflictos en la sociedad, no sería
necesaria la política. La política,
reitero, es para resolver esos conflictos. No
se pueden enojar porque se piense diferente, esto
es elemental. Yo no sé cómo no lo
entienden.
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