Orlando "Pato" Gandini, dirigente
del Movimiento de Agrupaciones Peronistas (MAP)
de Lanús, cuestionó el armado
del peronismo disidente y señaló
que está unión es "meramente
electoralista, ya que el pueblo no tiene nada
que ver con esta fracción política".
En tanto, diferenció entre "el sentimiento
justicialista y el negocio que algunos sectores
realiza alzando la bandera peronista".
En
este orden de ideas, señaló que,
antes de armar una nueva corriente para los
comicios de octubre, este sector "primero
debería ver a qué llama peronismo
disidente y si están con Rodríguez
Saa o con Felipe Solá". Al tiempo,
apuntó contra el ex gobernador de la
provincia de Buenos Aires por haber puesto de
ministro de Seguridad bonaerense a León
Arslanian, que no pudo terminar con la ola de
inseguridad que azota a la población.
"Yo,
antes de seguir a una corriente de esta naturaleza,
como es el peronismo disidente, prefiero quedarme
en mi casa tomando mate", advirtió
el militante peronista. Sin embargo, luego afirmó
que en realidad piensa "salir a buscar
una nueva línea que incluya a lo más
representativo y a los mejores concejales de
Lanús".
Al
ser consultado sobre los sectores políticos
de la comuna que se acercaron para entablar
un acuerdo de cara a los comicios de octubre,
remarcó que tuvo conversaciones con Marcos
Montenegro, Rubén Galbarini y Grimberg,
pero subrayó que les aclaró que
su espacio va ir solo porque, "así
como están las cosas, esto no da para
más".
"No
quiero pecar de soberbio, pero nosotros, si
bien no somos un factor determinante, sí
somos desequilibrantes", explicó
sobre el acercamiento que estos sectores intentaron
hacer con el MAP. Luego ironizó al respecto:
"Nosotros somos como una chica de 17 años
a quien todos le quieren bajar la bombachita.
Ahora, así como están las cosas,
parece que si aceptamos nos van a embarazar
y tirar en un zanjón".
En
este marco, descartó un acercamiento
con el movimiento Manuel Quindimil. "No
hablamos con ellos porque tenemos una forma
muy distinta de actuar y participar, nosotros
necesitamos una militancia amplia y participativa
y no sectaria, por eso si ellos usan a la gente
para cuestiones eleccionarias yo no quiero participar",
alegó.
Al
ser consultado por Política del Sur sobre
la actitud de Marcelina Pérez de Ibarra,
indicó que "cada uno lleva su peronismo
a su manera" y negó que su postura
haya sido una traición, como otros sectores
sostenían. "Para mí, la actitud
de Ibarra no fue una traición, porque
una cosa es la militancia y otra cosa es la
partidocracia, que está ligada a los
negocios", manifestó.
Descartó
además que un peronista esté obligado
a jugar sólo en un sector y dijo: "Esto
no es así porque cuando nosotros salimos
a la pelea otras fracciones del peronismo se
callaron la boca, fueron y negociaron, para
juntar algunas migajas". En este sentido,
también alejó las sospechas sobre
un acercamiento de su sector con el oficialismo
y reveló: "no me interesa tener
cabida en este espacio, ya me lo ofrecieron
antes y no fui".
"Nosotros
nos mantenemos en una línea, somos peronistas
y en esto nadie nos puede marcar, y si mañana
jugamos con Juan, Perico o Andrés nadie
me va a poder señalar con el dedo, porque
hacemos política para el pueblo. Mientras
que estos acuerdos electorales demuestran que
acá lo que prevaleció siempre
fue el negocio, los enredos, la corrupción
y sólo después el poder",
concluyó.