El dirigente del Frente de Unidad Peronista,
José Luís Bianchi, aseguró
que, "como están las cosas hoy en
la Argentina, se revela que el kirchnerismo
está agotado". Además, agregó
que la gestión del intendente municipal
Darío Díaz Pérez también
es muy débil, porque "se están
agotando algunas políticas en el nivel
general que muestran debilidad en el nivel local".
"El
gobierno de Darío Díaz Pérez
está agotado ya que tiene serios problemas
de gestión, igual, aunque nosotros no
compartimos sus políticas, nunca le vamos
a poner palos en la rueda", señaló
el ex funcionario de Quindimil.
Al
respecto, Bianchi evaluó que el proyecto
político fundado por el ex presidente
Néstor Kirchner "funcionó
bien mientras el mundo mantuvo la bonaza financiera,
pero, en los tiempos difíciles como ahora,
no puede conducir el barco. En momento como
éste, los dirigentes deben tratar de
armonizar, no confrontar. El arte del que gobierna
debe ser la habilidad de consensuar", manifestó.
Luego,
el ex secretario de Gobierno admitió
que se encuentra "conversando con Unión
Celeste y Blanca y con otras voces del llamado
peronismo disidente sobre los proyectos y los
direccionamientos que tienen sobre todo en Lanús".
"Creo
que es un momento en el cual los sectores políticos
tienen que despojarse de un montón de
cosas y crear pautas comunes de trabajo para
un futuro, por lo tanto, si no se dialoga, esto
no es posible", analizó.
Sin
embargo, dejó en claro que el "Frente
de Unidad Peronista no está quebrado",
ya que hay identidad de proyecto en el movimiento.
Los rumores de ruptura surgieron luego de que
se conociera que Bianchi estaba más involucrado
con el sector de Francisco De Narváez,
mientras que la otra figura política
destacada del FUP, la diputada Marcela Pérez
de Ibarra, trabaja junto a Felipe Solá
en la Unión Peronista.
"Marcela
(Pérez de Ibarra) integra el bloque Unión
Peronista que responde a Felipe. Yo creo que
estamos los dos cerca de este peronismo disidente
porque creemos que hay un proyecto que se agota
y que debe retomar la bandera el verdadero peronismo,
pero con políticas del siglo XXI",
recalcó.
De
acuerdo con los trascendidos que revelan una
lucha de egos dentro del peronismo disidente
bonaerense, entre el ex gobernador Solá
y el dirigente de la Unión Celeste y
Blanca De Narváez, el referente del peronismo
local alegó: "Este tema lo deben
dirimir entre ellos, a nosotros nos interesa
crear un proyecto que mejore la calidad de vida
de los vecinos de Lanús y sabemos que
a la sociedad ya le cansaron los problemas de
interna política".
Exhortó
a los dirigentes nacionales a pensar primero
en "los problemas sociales, la crisis económica,
la inseguridad, la droga, la falta de política
carcelaria, y generar semillas de solución,
antes de continuar con las peleas políticas".
"Acá
hay algo que se llama peronismo disidente, pero
para mí es peronismo nomás, dado
que tiene una idea común porque la gente
está reclamando trasformar una realidad
que no está bien", admitió.
El
referente justicialista remarcó que "el
distrito de Lanús es muy importante"
y por eso hay que pedir "soluciones a los
dirigentes nacionales para resolver los problemas
sociales urgentes, pero para eso es necesario
antes tener una estructura sólida en
el nivel local. Si la política no sirve
para resolver las dificultades de nuestra gente,
no sirve para nada", sentenció.