Desde el año pasado, unos 1200
vecinos de El Jagüel viven en la
angustiante situación de no saber
si podrán conservar sus casas.
Propietarios legítimos, comenzaron
a recibir embargos judiciales por 9000
pesos por supuestas deudas por la instalación
de la red de gas natural, una obra que
se hizo hace unos 15 años y que
al parecer iba a ser ejecutada con fondos
públicos. Pero esto no sucedió,
y desde hace unos meses son intimados
a pagar algo que consideran "injusto
y desproporcionado". El conflicto,
que apenas tuvo repercusión en
los medios locales, sigue vigente pese
a que se frenaron los remates, ya que
el estudio jurídico que compró
los certificados de deuda de la empresa
constructora (de nombre Hansen) insiste
con las intimaciones judiciales. Los vecinos,
preocupados por la situación, criticaron
la falta de apoyo de la actual gestión
municipal, a la que acusan de tener intereses
de por medio.
Todo
comenzó en 1992, cuando el actual
concejal y aliado político del
gobierno Luis Obarrio ejercía la
intendencia. Según le explicó
a Política del Sur Néstor
del Giorno, la obra se hizo "bajo
la modalidad de la ordenanza general 165,
que viene de épocas de la dictadura,
con muchas irregularidades en el medio,
y no se consultó a la mayoría
del vecindario afectado, diciendo que
ya estaba aprobado cerca del 70 por ciento
de la obra". De un día para
otro, los operarios de la desaparecida
empresa Hansen comenzaron a romper las
veredas y a tender la red domiciliaria,
que llevaría gas a gran parte de
la localidad. Con el tiempo, 16 años
exactamente, un estudio jurídico
comenzó a intimar a los vecinos
por la deuda de la obra. En algunos casos,
los demandados ni siquiera tienen instalada
la red en su casa, y el reclamo es por
el paso de los caños por la vereda.
Los
damnificados formaron inmediatamente una
comisión para defender sus casas,
y comenzó un periplo de reclamos
que hoy no tiene una solución definitiva.
Por el momento, gracias a la aprobación
en todo el ámbito de la provincia
de Buenos Aires de la ley 13885, se ha
suspendido por un año este tipo
de acciones legales. Según la norma,
impulsada por la senadora Cristina Fioramonti,
queda suspendido por ese tiempo "el
trámite de los juicios a partir
de la sentencia de trance y remate o la
ejecución de sentencia, derivados
de la realización de obras municipales
de infraestructura urbana, en especial
de gas, de agua corriente y desagües
cloacales, pavimentos, adjudicadas a empresas
particulares". Esto les dio aire
a los vecinos, que se concentraron en
reunirse con autoridades, realizar charlas
informativas con otros damnificados en
sociedades de fomento, para buscar que
más personas se unan a una lucha
que está lejos de finalizar.
"Enemigo
número uno"
Toda la actividad que los vecinos desarrollaron
(que puede verse reflejada en un blog
del diario Clarín) chocó
con un inesperado obstáculo: la
actuación de la Municipalidad local.
Desde un comienzo, los vecinos tuvieron
que pelear contra la indiferencia del
intendente Fernando Gray quien, pese a
los reiterados pedidos, nunca los atendió.
El que sí lo hizo fue el secretario
de Gobierno, Ricardo Fernández,
pero no sólo no logró articular
una solución al tema, sino que,
como dicen los vecinos, "empiojó
la cosa".
"Hemos
participado en negociaciones con el enemigo
número uno, como es el secretario
de gobierno Fernández, pero no
nos logró atrapar en su red de
mezquindades, demostrando una vez más
la amistad con el estudio jurídico
Wieman. Seguimos esperando la audiencia
con el intendente Gray, que debe estar
muy preocupado con el polo industrial
que quiere poner sobre la laguna de Rocha",
critican con dureza los vecinos en uno
de los artículos publicados en
el blog. Según confirmó
del Giorno, durante todo este tiempo la
comuna se negó a asumir alguna
responsabilidad. Es más, las primeras
reuniones fueron con Fernández
y un procurador de la comuna, y en ellas
no se lograron mayores acuerdos. "Los
tecnicismos expuestos llevaron el tema
donde el quería, que es despegar
al Municipio de este grave problema para
los vecinos", dijeron. Además,
acusaron a los concejales Roberto Devoto
(Partido para la Victoria) y Grisel Tarsia
(Libres del Sur), aliados del gobierno
y vecinos de la localidad de El Jagüel,
de no aceptar la invitación para
conocer el tema y enterarse del problema.
Hasta
ahora, la cuestión está
congelada. En los últimos encuentros,
se consideró bajar la cifra de
la deuda de los 9000 pesos pedidos originalmente
por el estudio jurídico a unos
2000, que serían el valor histórico
aproximado de la obra sin los intereses.
Pero luego se llegó a una cifra
de 5000 pesos, algo que indignó
a la gente.
"Hay
mucho desgaste, la gente está cansada
y a veces quiere definiciones muy pronto.
Pero vamos a seguir trabajando",
afirmó del Giorno, luego de los
dos primeros encuentros del año,
continuidad de una tarea que se avecina,
en tiempos de adelanto de elecciones,
ardua.
Encuentro
en el aire
Como
suele suceder en estos casos, los reiterados
encuentros entre los vecinos por el problema
de la red de gas derivaron en una organización
que comenzó a recibir reclamos
de todo tipo. Como ellos reconocen, El
Jagüel tiene muchas postergaciones,
y comenzaron a trabajar en otras cuestiones,
en una zona de Esteban Echeverría
muy castigada desde hace años.
Tanto
fue el material y los vecinos que comenzaron
a hacer suyo el espacio, que ya tienen
programa radial. Se emite los lunes de
14 a 16 por la FM local Malvinas y se
dedica a tratar todas las problemáticas
vecinales, a través de sus propios
protagonistas. El eco de la audición
fue tan importante que comenzó
a vislumbrarse como el principio de la
solución, al punto que hubo contactos
para que el postergado encuentro con el
intendente Fernando Gray se realizara
durante un programa.
Además,
Néstor del Giorno confirmó
que para abril próximo tienen pensado
realizar "alguna acción más
contundente" para reclamar que el
jefe comunal los reciba. La idea, que
deberá ser aprobada por la mayoría,
es hacer una nueva marcha a la puerta
de la Municipalidad o cortar la ruta 205,
medidas que se definirán en la
próxima reunión.