La ocupación ilegal de tierras se ha
tornado una de las problemáticas más
conflictivas en el sur del Gran Buenos Aires.
En esta oportunidad, al menos 100 personas tomaron
parte de la ocupación del predio de Acuba,
que estaba destinado a una planta de tratamiento
de efluentes y recuperación de cromo
para cumplimiento de normas ambientales.
Este
terreno de casi 35 hectáreas, lindante
con el Riachuelo, ya había sido tomado
hace dos años por casi 600 familias que
resistieron a varios intentos de desalojo y
que aún viven en la zona. Ahora, estas
nuevas familias, que según los primeros
habitantes del predio "no son de la zona",
comenzaron a dividir sus parcelas e intentan
asentarse allí.
No
obstante, se prevé que estos nuevos usurpadores
serán desalojados en el corto plazo.
Al cierre de esta edición, todavía
la operación dispuesta por gendarmería
no había sido concretada.
Cabe
destacar que durante la gestión del intendente
municipal Darío Díaz Pérez
ya hubo al menos cuatro intentos de toma irregular
de tierras, los cuales no llegaron a convertirse
en asentamientos porque las familias fueron
reubicadas.
Política
del Sur se acercó hasta el predio de
ACUBA y pudo conversar tanto con los primeros
usurpadores como con los nuevos y los vecinos
de la zona lindera. Todos concluyen en el mismo
punto: "la usurpación es el último
recurso de un sector de la sociedad que no tiene
acceso a una vivienda digna".
En
este sentido, Diego, presidente de la Asociación
del primer asentamiento de ACUBA, señaló
que "esto parece una pelea de pobres contra
pobres" ya que todos luchan por tener una
parcela en la cual construir sus casas. Aunque
reveló que los nuevos usurpadores "no
son de la zona, sino que vienen de Capital Federal
u otros municipios de la provincia".
Además,
reconoció que mantiene diálogo
con sectores del municipio, quienes le informaron
que es "inminente" el desalojo de
los nuevos usurpadores, ya que la fiscal de
la causa y el juez firmaron la orden, además
recalcó que en la causa interviene la
UFI 17.
"No
creo que haya nadie detrás de esto incitándolos
a tomar tierras, sino que es gente que no tiene
para alquilar y hace lo más fácil,
que es usurpar. Como lo hicimos nosotros hace
dos años. Esta es la realidad del país",
reconoció Diego.
Por
su parte, Gisela, una joven de 17 años
y madre de dos pequeñas (una de tres
años y otra de 11 meses), reveló
que decidió sumarse a la nueva usurpación
ocurrida el miércoles 18 a la noche porque
está "sola y no le queda otra cosa
que tomar una parcela".
La
madre adolescente señaló: "Voy
a para quedarme acá porque no tengo dónde
vivir; yo de verdad necesito, no tengo nada
para darles a mis hijas". La joven admitió
luego que había un grupo de muchachos
que "tomaron la tierra para luego venderla"
y resaltó que también había
"algunos que se dedican a la venta de droga".
Esta
es otra especulación que maneja la policía.
Fuentes muy confiables revelaron que un grupo
de vendedores de estupefacientes de la Capital
Federal se asentó en el predio de ACUBA
para extender su negocio a la zona sur del GBA
o escapando de algún operativo policial.
Además,
vecinos que viven cerca de ACUBA denunciaron
amenazas por parte de los nuevos habitantes.
Una mujer incluso manifestó que quisieron
ingresar a su vivienda "a punta de pistola",
ella, junto con unas vecinas, pudo evitar la
irrupción violenta y llamó urgente
a la policía.
En
tanto, la edil integrante de la comisión
de Derechos Humanos, Verdad y Justicia del Concejo
Deliberante, Paola Rezano, destacó que
"hay un grave problema de vivienda en toda
la provincia y sobre todo en Lanús, que
es un municipio chico en el cual no se puede
generar un plan de viviendas". Desde el
Gobierno comunal todavía no hubo una
manifestación respecto de esta problemática,
ni información oficial sobre los pasos
a seguir en esta nueva toma de tierras.
Mientras
tanto, centenares de familias siguen construyendo
sus precarias casillas y esperan resistir al
inminente desalojo. Este nuevo caso de usurpación
evidencia que la falta de un techo en el cual
vivir sigue siendo uno de los puntos sin resolver
de las políticas de Desarrollo Social
en los niveles nacional y local.