La fuerte incidencia de los pueblos originarios
en el conurbano bonaerense se dejó ver
la semana pasada en Almirante Brown, cuando
representantes tobas, kollas, mapuches, pilagás
y diaguitas se reunieron para discutir la actualidad
en los niveles regional y nacional de los indígenas.
Con el auspicio del Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas (INAI) y la Municipalidad local,
las discusiones se centraron en la flamante
ley 26.160 que ordena el relevamiento y regularización
de las tierras que ocupan, además de
las últimas medidas tomadas por el Gobierno
a partir de una serie de informes de la Defensoría
del Pueblo.
Unos
200 delegados, en su mayoría caciques,
se hicieron presentes en el denominado Estado
Intercultural hacia el Bicentenario, donde se
planteó la situación de los pueblos
originarios en la actualidad. "Queremos
discutir y consensuar propuestas de políticas
públicas, pero desde nuestra cosmovisión
y a través de nuestras organizaciones
políticas", anticipó a la
prensa Carlos Flores, de la Unión de
Pueblos Diaguitas. Divididos en comisiones,
los indígenas discutieron sobre tierra
y territorio, salud, educación, herramientas
político-jurídicas y la participación
en políticas públicas del Estado
Intercultural. Pero la discusión central
estuvo en los alcances de la ley 26.160, que
en 2006 declaró la emergencia en materia
de posesión y propiedad de las tierras.
Según
esta norma nacional, se suspende por un plazo
de tres años "la ejecución
de sentencias, actos procesales o administrativos,
cuyo objeto sea el desalojo o desocupación
de las tierras" que están en manos
de comunidades. Mientras tanto, el INAI deberá
realizar el relevamiento técnico, jurídico
y catastral de la situación dominial
de las tierras ocupadas por las comunidades,
eje del debate en Almirante Brown. Para esto,
se creó un fondo especial para la asistencia
de las comunidades indígenas de unos
30 millones de pesos para estos tres años.
Durante
el encuentro, la delegación local del
Instituto Nacional contra la Discriminación,
la Xenofobia y el Racismo (INADI) realizó
un encuentro. Su titular, Graciela Fernández,
pidió "recomendación nacional
sobre los pueblos originarios", en sintonía
con la tarea que desarrolla el INADI en el nivel
nacional.
Cabe
destacar que durante la semana, mientras se
realizaba el encuentro, se anunció un
acuerdo entre el gobierno del Chaco, la Corte
Suprema de Justicia y la Defensoría del
Pueblo para solucionar los problemas estructurales
de la población aborigen del impenetrable
chaqueño, en su mayoría tobas.
Con la firma de Ricardo Lorenzetti, Jorge Capitanich
y Eduardo Mondino se esbozaron los lineamientos
de un acuerdo que estaría plasmado en
30 o 60 días, según informaron.
En
febrero pasado, la Coordinación de Pueblos
Originarios de la Municipalidad de Almirante
Brown realizó una mesa redonda para debatir
la aplicación de la ley, que en la semana
tuvo un abordaje más integral.
Voces
en contra
En
medio de la discusión sobre la situación
de los pueblos originarios, representantes de
un sector de los indígenas se mostraron
en contra del encuentro. Mediante un comunicado
de prensa, la denominada Organización
Comunidades de Pueblos Originarios (ORCOPO)
justificó su ausencia en el cónclave
porque considera que "se trata de una ocasión
ideada para posar para la foto y no de un verdadero
reconocimiento de las tierras".
"No
coincidimos ideológicamente con la propuesta
y no lo haremos en tanto no se asuma la deuda
histórica del Estado por el genocidio
de los pueblos originarios", sostuvo la
organización. Benito Espíndola,
abogado y referente de la agrupación
en el conurbano, dijo que "la impunidad
caracterizó la apropiación de
las tierras desde la llegada de los europeos
al suelo americano", frente a lo que demandó
que las políticas estatales garanticen
un resarcimiento concreto del daño.