A
principios del siglo XIX, cuando era el
máximo dirigente del imperio británico
en materia de relaciones exteriores, George
Canning acuñó una frase
con respecto a las colonias españolas:
"divide et impera". Casi 200
años después, parte de ese
espíritu se vuelca en el territorio
del conurbano que lleva el nombre del
político inglés, pero con
objetivos un poco menos solemnes. Es que
existe un proyecto para que toda la localidad,
hoy dividida entre Esteban Echeverría
y Ezeiza, quede integrada al segundo de
los distritos.
Luego
de la formación del partido de
Ezeiza, los límites políticos
de la localidad fueron modificados, quedando
una gran parte del territorio en el flamante
distrito. Pero la cabecera, donde hoy
se emplazan los principales emprendimientos
económicos -desde countries hasta
shoppings y mega paseos de compras- quedaron
en suelo echeverriano. La bonanza económica
y la nueva valoración de la región
parece que despertó el interés
del intendente vecino, Alejandro Granados,
que mando nada menos que a su mujer, la
diputada provincial Dulce Granados, a
presentar un proyecto para pedir la incorporación
total al distrito.
El
proyecto entró a la Cámara
Baja bonaerense a fines del año
pasado, y obtuvo media sanción
de inmediato, casi en silencio y sin que
desde Echeverría se atinara a nada.
Si bien la semana pasada el Senado provincial
pospuso el tratamiento, fuentes parlamentarias
consultadas por este medio aseguran que
hay "consenso marcado" para
darle fuerza de ley al proyecto de los
Granados.
"Canning
debe pertenecer al partido de Ezeiza,
ya que la referencia histórica
que nos marca la estación ferroviaria,
la cual otorga el nombre a la zona, es
clara y ha actuado como epicentro del
desarrollo de la región, definiendo
de manera específica el área
de asiento de la localidad", argumenta
el proyecto de Dulce Granados, al que
tuvo acceso este medio. Según la
legisladora, "tampoco podemos dejar
de mencionar un factor de importancia
sustancial en este contexto, que es el
sentido de pertenencia de sus habitantes,
los cuales tienen un profundo y marcado
sentimiento como ciudadanos del municipio
de Ezeiza, el cual adquiere relevancia
si se tiene en cuenta que la localidad
no cuenta aún con límites
geográficos precisos".
Límites
difusos
El proyecto de anexión no tiene
todavía una legislación
clara de los límites de la nueva
localidad, pero le da toda la potestad
a Ezeiza para fijarlos. "Los límites
de la nueva localidad serán fijados
de acuerdo con las pautas del plan de
ordenamiento territorial del partido",
dice el proyecto.
La
idea de anexar a la localidad apenas es
conocida desde el lado echeverriano. En
una rápida rueda de consultas,
no hubo más que sorpresas y algunos
gestos de resignación. Ningún
funcionario se animó a hablar del
asunto, pero admitieron que "el distrito
está desprotegido y en inferioridad
en la legislatura", al punto que
dan como un hecho que el proyecto prospere.
En
tanto, del otro lado se entusiasman con
el futuro: "Canning será en
unos años el Pilar del conurbano",
dijo en una entrevista el intendente Granados.
Las comparaciones odiosas entre ambos
distritos, que hace rato irritan al intendente
Fernando Gray sobre todo en materia de
seguridad y obra pública, tendrán
una nueva arista, al punto de que el proyecto
de ley ya se adjudica el éxito
económico de la zona. "Desde
el año 1995, fecha en que la mencionada
localidad queda incorporada a Ezeiza,
el ejecutivo municipal ha diseñado
y llevado adelante un programa de políticas
para fomentar la inversión privada
en esta zona, razón por la cual
Canning ha tenido, en los últimos
años, un importante impulso comercial
y económico, con instalaciones
de numerosos barrios cerrados y la radicación
de importantes centros comerciales, lo
cual ha generado un significativo crecimiento
demográfico", concluye el
proyecto, que puede dar otro golpe a la
geografía de la región.