El
presente artículo tiene por sentido informar
el destino que desde el Gobierno Nacional se
da a los recursos que integran el Fondo de Garantía
de Sustentabilidad del Sistema Integrado Previsional
Argentino (FGS), administrado por la ANSES,
es decir la plata de los jubilados.
El
mismo esta elaborado en base a la documentación
que se presenta al Consejo del FGS y en el cual
tiene participación la CTA.
Paquetes
Anticrisis
Se
sabe que a partir de la eliminación de
las AFJP, los activos traspasados al FGS han
sido utilizados para financiar los denominados
paquetes anticrisis, así se destinaron:
El
primer paquete anticrisis destinaba 13200 millones
en créditos para la industria automotriz,
la compra de electrodomésticos, financiación
de de exportaciones industriales, a la financiación
de capital de trabajo para PYMES y ciertas líneas
de producción de las denominadas economías
regionales.
Financiación
con fondos del ANSES de obras públicas,
(principalmente energéticas).
Salvataje
a la papelera del grupo Massuh.
Préstamos
por 250 millones de pesos a General Motors,
Mercedes Benz y Peugeot Citroen.
Es
decir que se financia el consumo de los sectores
que no se encuentran entre los menos postergados,
a la actividad empresarial privada, y planes
de obra pública que son motorizadas por
empresas privadas que se transforman en las
beneficiarias de esta apropiación de
los recursos de los jubilados.
Operaciones
con títulos públicos
De
mayo a agosto de este año ANSES presentó
tres informes con notorias inconsistencias y
contradicciones que excedería la extensión
de este artículo explicarlas. No obstante
del análisis de las mismas se pueden
destacar tres operaciones que tiene que ver
con el canje de deuda pública instrumentada
por el Estado como forma de conseguir financiamiento
para los vencimientos del presente año.
Participación
en el canje de Préstamos Garantizados.
Se informó que como resultado de este
canje la ANSES aportó al mismo $ 4.955,4
millones. Pero a Enero de este año solo
tenía 2.833 millones de este título,
es decir compró $ 2173 millones para
aportarlos el mismo. Dado que estos títulos
se encontraban mayoritariamente en poder de
Bancos, ¿ANSES tuvo que salir a adquirirlos
porque no tenía sentido económico
cambiar un título que amortizaba entre
mayo y junio del 2009 por otro que amortiza
en el 2014 y con un valor presente de mercado
de la mitad de su valor nominal? ¿Si
para los bancos no, entonces porque para la
ANSES sí?
Canje
de Marzo del 2009 de Letras del Tesoro en poder
del FGS por un valor de $ 5.350 millones que
el Tesoro debía amortizar entre enero
y mayo del 2009 pero que en lugar de ello otorgó
un bono que paga recién en el 2016. Si
el ANSES quisiera vender ese bono para pagar
alguna contingencia (por ejemplo deudas por
el fallo Badaro) en las condiciones actuales
de mercado podría obtener solo un 50%
de su valor original.
Se
informa que ANSES canjeó títulos
atados al PBI del canje de deuda del 2005 con
vencimiento de corto plazo con vencimientos
de corto plazo por otro título al 2013
a valor nominal (es decir 1 a 1) por un monto
de $ 3.200 millones. Nuevamente si el ANSES
quisiera vender esos títulos en las condiciones
actuales de mercado podría obtener solo
el 50% del valor original.
Financiamiento
y compra de nueva deuda
Además
de lo ruinoso de estas operaciones, en el informe
entregado al Consejo del FGS el 4/8/09 se informa
que se financió en forma neta al tesoro
por $ 4.473 millones y que los cupones de deuda
pública en concepto de amortización
y renta ascendieron a $ 9.578 millones. Es decir
que el FGS compró deuda soberana desde
el 4/12/2008 por $ 14.051 millones.
Esto
da cuenta que además de hacer participar
al ANSES en los canjes de deuda con evidente
pérdida en cuanto al valor presente de
los activos del FGS, existe una clara decisión
de transformar la liquidez que posea el Fondo
y el superávit que se genere en nuevos
títulos públicos que acerquen
fondos frescos a las arcas de la Tesorería.
A esta decisión resulta por demás
funcional el mantenimiento de la tramposa fórmula
de movilidad que garantiza que sobren recursos
luego de pagar los haberes.
Aquí
cabe puntualizar que mientras el 75% de nuestros
jubilados perciban la jubilación minima
de $820, mientras no se paguen las actualizaciones
con fallo firme de la Corte, mientras que no
se garantice el 82% móvil y no la trampa
de movilidad actual, no existe superávit
en el sistema previsional argentino sino una
deuda acumulada con millones de jubilados por
el conjunto de nuestra sociedad.
Conclusiones
Mas
allá de lo sintético del presente
artículo creemos que queda por demás
demostrado que los recursos que integran el
Fondo de Garantía de Sustentabilidad
se están utilizando:
A)
Para financiar supuestos paquetes anticrisis
de dudosa efectividad, tanto por sus destinatarios:
grupos empresarios y demanda de sectores de
altos recursos cuando lo aconsejable es potenciar
la demanda interna masiva como por mantener
el actual perfil del mercado laboral que con
un 50% de la fuerza de trabajo con distintos
grados de precariedad no contribuye a la sustentabilidad
del sistema previsional.
B)
Como financista de última instancia del
Tesoro nacional supliendo la falta crédito
que tanto en los mercados locales como exteriores
se verifica.
Mientras
tanto en el presupuesto actualmente en discusión
queda en claro la decisión de mantener
el nivel paupérrimo de las jubilaciones
actuales, mantener la movilidad trucha, no dar
un aumento de emergencia a nuestros jubilados
y no cancelar la deuda por el fallo de la corte.
Entonces
nos volvemos preguntar ¿qué están
haciendo con la plata de los jubilados?
Para
evitar que esto continúe pasando, proponemos
democratizar la ANSES convirtiéndolo
en un organismo público no estatal gestionado
por los jubilados, los trabajadores y el Estado
Nacional.
Es
menester garantizar que la transformación
estructural que significó la estatización
de las AFJP terminando con esta estafa financiera
de los 90 y recuperando los aportes de los trabajadores
para fortalecer un sistema público de
reparto no se licue en un manejo por parte del
Estado que termine desfinanciando el sistema
y se vuelvan a repetir recetas mágicas
escuchadas hasta el cansancio y fracasadas.
Horacio
Fernández es Secretario General de la
CTA Neuquén.
FUENTE:
argenpress