Por Laura Vales
En la Túpac
Amaru tenemos más de tres mil viviendas;
tenemos cinco fábricas, fábricas
metalúrgicas, textiles, de bloques; tenemos
trece polideportivos con pileta de natación.
Imaginá que acá, en Jujuy, había
solamente dos piletas, y a esas dos podían
entrar la clase media y clase alta, los pobres
no. Nosotros hemos construido todo eso, y lo
hicimos en menos de cinco años. Estamos
dándoles de comer a 50 mil niños
en toda la provincia, con centros comunitarios
y copas de leche. En Jujuy la mayoría
de los partidos políticos manejan sus
ONG y fundaciones para ayudar a los que
menos tienen. Ellos han recibido vagones
de plata, ¿y qué hicieron con
esa plata?... un montón de testaferros,
dice Milagro Sala. Lo dice sintiéndose
todavía en el ojo de huracán.
Esta semana, Gerardo Morales la acusó
de comandar un grupo financiado por el
Gobierno, que usa armas y está vinculado
con la droga. El Senado aprobó
un pedido de informes para determinar si los
integrantes de su movimiento social tienen
permiso para portar armas. Y encaramado
a esa ola, hubo un diario que llegó a
presentarla con el título Fue adicta
y ladrona.
¿Por qué
cree que Morales la acusó de tener gente
armada?
Morales ha llegado
a un lugar de histeria, no ha parado de inventar:
que tenemos 500 armas, que estamos con el narcotráfico,
que se nombraron 600 policías por recomendación
mía..., ha convertido a Jujuy en un lugar
peor que Colombia.
¿Para qué?
Porque lo ayuda a
posicionarse, porque él se afianza como
presidente de la Unión Cívica
Radical, afianza su relación con (Elisa)
Carrió y también se muestra como
el único que les para la mano a los movimientos
sociales. Para nosotros es una crisis, pero
a él le viene bien, le sirve.
No sólo Carrió,
sino otros senadores y algunos editorialistas,
como Joaquín Morales Solá, aseguraron
que su organización tiene armas.
Es que lamentablemente
ellos arman un equipo, es como un equipo de
fútbol, se juntan y dicen a éste
le toca. Clarín y La Nación
estuvieron conmigo el jueves casi todo el día.
Visitaron las obras que estamos haciendo y ahora
salen a decir que los compañeros que
los acompañaron a conocerlas son mafiosos
y guerrilleros. Los compañeros que los
llevaron a conocer son presidentes de cooperativas,
encargados de obra, encargados de las fábricas
nuestras, que les mostraron cada lugar y les
contaron cómo trabajamos... y ahora vemos
la publicidad de las notas que nos muestran
como mafiosos.
¿Por qué
accedieron a hacer las notas?
Porque pensé
que, si veían lo que estamos haciendo,
iban a cambiar de opinión... y ahora
estoy enojada conmigo misma. Ellos meten en
la interna entre el Gobierno y la oposición
a un perejil, porque la Túpac es un perejil
para ellos, somos nadie. Pero van a tener que
comprobar ante la Justicia que tenemos 500 armas
y todo lo demás. Creen que pueden decir
cualquier cosa: es Gerardo Morales, tiene fueros,
no es negro, no es colla... Fue muy rápida,
además, esta operación. El habla
de que le tiraron huevos... yo no quiero justificar
la violencia, pero él se olvida de que
en el 2007 en la Legislatura, al actual intendente,
él y su hermano lo llenaron de huevos.
También hicieron escraches al juez Valdecantos.
¿Tienen armas
registradas en el Renar?
Yo tengo una. Me la
regaló Germán Abdala, la tengo
guardada en una cajita con tapa de vidrio.
¿Cuántos
integrantes tiene la Túpac Amaru?
Somos 70 mil afiliados.
¿Y si suman
a toda la red de organizaciones?
No sé. Cuando
movilizamos, somos entre 30 y 40 mil personas.
Esta semana se hizo una marcha de más
de 50 mil compañeros, no sólo
de las organizaciones sociales sino de otra
gente, compañeros que se sintieron tocados
por lo que dijo Morales.
¿Cómo
pesa en lo político una organización
de este tamaño?
Nosotros dijimos muchas
veces que lo que queremos es trabajar. En las
elecciones no nos candidateamos a nada, aunque
con la cantidad de compañeros que hay
en la red de organizaciones sociales podríamos
haberlo hecho, pero decidimos que no queríamos
ser candidatos sino seguir trabajando.
¿Por qué?
Porque la política
es sucia.
La provincia tiene
los peores índices sociales...
Sí, faltan
por ejemplo 100 mil viviendas, la pobreza está
en el 35 por ciento, porque acá en Jujuy
los jóvenes de 20 años ya tienen
familia. Falta trabajo; nuestros compañeros
no tienen dónde emplearse ni dónde
estudiar.
¿Cuántos
trabajan ahora en las cooperativas?
Tres mil ochocientos
compañeros.
¿Ellos cobran
un sueldo o lo que reciben a cambio es un plan
social?
Tienen sueldos de
entre mil y mil 300 pesos, con obra social y
seguro de vida. Están en blanco y las
cooperativas pagan a la AFIP. Además,
recibimos los fondos para la construcción
a medida que avanzan las obras, con un control
de cada etapa.
Junto con la acusación
de tener armas, se añadió la de
recibir dinero del Estado.
Bueno, que nos acusen
el día que recibamos la plata y no construyamos
nada, cuando estemos flojos de papeles. Ayer,
la gente de Cobos salió a decir que Morales
no se puede candidatear porque está flojo
de papeles. Nosotros, en cambio, podemos mostrar
todo.
Además de la
oposición, a la Túpac Amaru la
criticaron organizaciones sociales de la provincia.
El Perro Santillán y el PO, por ejemplo,
dijeron que usan patotas.
El PO marcha con el
Perro Santillán y él habla mal
de todo el mundo. Con el tiempo de militancia
que tiene el Perro, hoy cuando sale a la calle
no salen más de cien personas. Y cuando
nosotros salimos juntamos cuadras y cuadras,
porque los compañeros trabajan en las
cooperativas, porque tienen más salud,
más educación. Nosotros hemos
armado una red de 24 organizaciones sociales.
Entonces, él hoy se prende con los que
ha puteado toda la vida, con los radicales.
Dice que somos violentos pero, ¿no se
acuerda de que en la década del 90
andábamos tirando piedras y quemando
gomas? El Perro tiene una memoria blanda. Se
olvida también de que hace dos meses
fue a tirar piedras contra la casa de gobierno.
Se han juntado todos nuestros enemigos, y han
llegado a pagar gente para que hablara mal de
la organización: que manejamos fierros,
que manejamos patotas.
Decía que no
quisieron presentarse a elecciones. ¿Qué
rol piensa que deben cumplir las organizaciones
sociales?
Acá el Perro
Santillán armó un partido político.
Fue cuando él estaba en la cresta de
la ola y creía que podía ser gobernador,
pero la gente no lo votó. Esa experiencia
le sirvió a mucha gente. Nosotros no
queremos saber nada de hacer esa política,
estamos bien como estamos, trabajando.
¿Por qué
fracasa ese salto de lo social a lo político?
Es que la gente piensa
que los políticos son políticos
y los dirigentes sociales tienen que ser dirigentes
sociales, que no se tienen que mezclar.
FUENTE:
www.pagina12.com.ar