Por Dr. Osvaldo Héctor Bassano
bassano@interprov.com
"La liberalización comercial a contribuido a una degradación de las economías de muchos países en vías de desarrollo (PED) porque las ha expuesto a la incertidumbre de los mercados internacionales. Así pues es falso decir que estos PED se benefician de la integración económica. La liberalización comercial, repito, ha sido organizada por los países ricos. La mezcolanza de políticas de liberalización y de políticas económicas restrictivas impuestas, además, por el FMI han creado un cóctel de efectos funestos para los PED" (J. Stiglitz (Premio Nóbel de Economía, declaraciones a Le Monde, suplemento de economía 6 de noviembre de 2001, pág. III)..."
En la década del 90 aparecieron todas las doctrinas contrarias a estos pensamientos y en su estricta aplicación en nuestra economía, han dado lamentables resultados, baste recordar la famosa y criminal frase "ramal que para, ramal que cierra", apoyada por las empresas privadas de transportes, empresas petroleras y el lobby de constructoras que necesitaban la desaparición de toda la red ferroviaria para hacer su negocio, pero que no tuvieron en cuenta la destrucción económica del país y el empobrecimiento de grandes capas de la sociedad y que mas de 100.000 personas quedaban en la calle.
Bueno hoy volvemos a cometer los mismos errores, pero ampliados, dado que sabemos los resultados, pero seguimos en la brecha.-
Tenemos construidos 1700 km. de autopistas. La Rutas Nacionales tienen un ancho de 7,20 metros.
Necesitamos la urgente construcción, como mínimo, de 15.000 km. de autopistas, para poder solucionar los graves problemas en el transporte, que padecemos. Recordemos que destruimos (y continuamos destruyendo) la red ferroviaria de la República Argentina, que unía los pueblos y ciudades mas recónditas de este magnífico país. Las Rutas Nacionales, además de tener lomas de burros, pasajes ferroviarios a nivel, semáforos y maquinaria agrícola transitando, etc., etc., etc., nos cobran peajes como si fuesen autopistas. Pero no ampliamos las rutas y caminos, ni mejoramos los existentes, además de abandonar el mantenimiento de los existentes. Las privatizaciones de las distintas rutas y autopistas no garantiza su mantenimiento, si la de las garitas de los peajes.
Pero si nos detenemos a todos los accidentes que ocurren y que nos obligan a alarmarnos, aparte del caótico transporte de pasajeros y de carga, con el estado deplorable de calles, avenidas, caminos y rutas, son las pautas que demuestran que nuestra infraestructura vial es deficiente y nula, y no lo solucionará el privado, sino el Estado.
El ancho de las rutas son altamente inapropiados para la gran cantidad de transportes de carga a más, los cada ves mas grandes y altos transportes de pasajeros, son la muestra de los cada ves mas graves accidentes de tránsito, que desencadenan en muertes y en un sin número de lisiados.
Pero una información, que demuestra el nivel de nuestros dirigentes, nos comunican la licitación de las rutas de la costa. Es decir los buenos negocios para los empresarios adictos, en contra de todos los usuarios, que somos todos, solamente para administrar caminos existentes, no ampliarlos y cuyo mantenimiento lo es solamente de las cabinas de peaje y el pago de los empleados que lo cobran.-
Prevén según la noticia, un peaje de hasta $ 50, por 30 años, creando solamente un formidable negocio para acólitos, en contra de todo el pueblo (los usuarios somos todos).Esto influenciará no solo en el transporte privado, sino en el comercial, creando un costo adicional para aquellos productos que se transporten.
Evidentemente como señalé, el sentido común es lo menos usado en la dirigencia, total el usuario (somos todos) lo pagamos y los mantenemos. A me olvidaba, las rutas en cuestión (63, 56, 74, y parte de la 36, aparte de las que ya padecemos), seguirán estando como están, igual de angostas, y de peligrosas, salvo por la ganancia de los propietarios de la concesión.-
Ningún progreso se obtendrá de esta forma, sin más caminos, sin más vías férreas, para por fin viajar mejor y evitar más lisiados y muertes. Falta de planificación, aparte de solo escuchar las voces de acólitos y organismos internacionales de dudosa reputación (FMI, Banco Mundial y su oficina de cobros el CIADI, la Banca Internacional y Nacional). Recordemos que dentro de la división de trabajo que idearon estos organismos, a la Argentina le cabe ser solamente productor primario de alimentos y productos mineros y petroleros, los habitantes y el país, no importan.
Al final, reitero, los que pagamos somos todos, para mantener un sistema vial, que solo sirve a los empresarios de turno y que no tienen resultados ni para el progreso ni para evitar las muertes y lisiados que producen sin solución de continuidad.
Lo lógico es la generación de planes estratégicos, en energía, comunicaciones y transportes, para que de esta manera pretender un futuro en nuestra nación para nuestros hijos y los que vendrán y no sea un páramo destruido por la ambición de unos pocos.
Estimado lector, en nosotros esta terminar estas barbaridades, solo debemos reclamar nuestro presente y nuestro futuro y que no quede en manos de irresponsables. Participemos, no nos olvidemos que es de nuestra responsabilidad continuar desoyendo estos temas.
NOTA ORIGINAL PUBLICADA
POR: www.adduc.org.ar