A
los pocos días de trascender en círculos
políticos la idea sobre que estábamos
trabajando para el armado del presente volumen,
desde distintas expresiones del pensamiento
ideopolítico nos consultaron sobre si
teníamos en agenda a Paolucci,
situación que se repitiera en las conversaciones
preliminares otros entrevistados. Etica, moral,
principios, sinónimos de ser como se
pregona y vivir como se habla, fueron los valores
encontrados una vez llegados al domicilio de
la calle Sarandí al 100 de Lomas, y luego
de ser recibidos por Juan, con su paso cansino,
de mirada atenta y cordial que solo divisa presencias
difusas; nos invita al interior de su casa,
de paredes desteñidas, luz tenue, de
aire vetusto, donde se respira que lo importante
está en otra parte; la inversión
ha sido otra: los ideales, la lucha compartida
por alguien más -hoy ausente- y sus hijos,
custodios, en la casa de adelante, casi sinónima....
y conociéndoles... de tal palo,
esas astillas.
Mis
diferencias con el Partido fueron permanentes
¿Cuando
empieza su militancia ?
Empieza en el año 1931 cuando tenía
18 años. Si bien no estaba enrolado en
ninguna fila político partidaria, salgo
a fiscalizar la elección de noviembre
de ese año, cuando la fórmula
demoprogresista y socialista encabezada por
Lisandro de la Torre junto con Nicolás
Repetto, era opositora de la lista que propugnaba
la candidatura del general Agustín P.
Justo. Es cuando me afilio al Partido Socialista
y comienza mi actividad. Me enrolo en ésa
oportunidad en la corriente de izquierda, en
oposición a la lista que encabezaba,
en ese momento, Nicolás Repetto y Américo
Ghioldi. Esto nace a través de una revista
que se llamaba De Izquierda, dirigida
por los doctores Sánchez Viamonte, Benito
Marianeti y Ruano Eiras. Crece mucho en el seno
del Partido Socialista y en el 34 gana,
porque tiene la inteligencia de aliarse con
posiciones de centro, encabezadas por el senador
Mario Bravo; así derrota a la línea
oficial. Cosa que se repite en el 36,
pero con una consecuencia nefasta para el socialismo
porque se cierran centros, se expulsan afiliados,
se anulan federaciones. Así nace el Partido
Socialista Auténtico, como una respuesta
a esas decisiones. Allí sigo hasta el
año 41. En ese año el Partido
Socialista pierde fuerza y se funda el Partido
Socialista Obrero, con corrientes de otras líneas,
por ejemplo, gente expulsada del Partido Comunista,
gente del Centro, de la línea oficial
a los que le cortaron la carrera política.
Así es como entro al Partido Comunista,
donde sigo afiliado hasta el año 1981,
a pesar de muchas luchas en las que participé
en oposición a la dirección del
Partido.
¿Qué
anécdotas recuerda de esa época?
Y... hay que recordar a una de las figuras a
las que defino como más importantes de
las que actuaron en la política en Lomas
de Zamora, y me estoy refiriendo a Carlos Pascalli.
Este hombre fue un ingeniero que abrazó
la corriente socialista. Fue electo, en 1916
ó 1917, senador provincial. Las corrientes
de oposición al reformismo en el Socialismo,
son de larga data. Incluso contra el doctor
Juan B. Justo.
Cuando se hace el Congreso Nacional del Socialismo
del año 17, en el Salón
Verdi del barrio de La Boca, se postulan dos
candidatos a presidir el congreso: por el oficialismo
Juan Bautista Justo, y por la oposición
Carlos Pascalli. Bueno, Pascalli derrota a Justo
y es electo. Pascalli vivía en Manuel
Castro, casi esquina Portela. Fue muy capaz.
Después rompe con el socialismo y se
hace afilia al radicalismo. Ya en 1937 fue vicepresidente
de la UCR en Lomas de Zamora.
El dirigente radical máximo entonces
era el doctor Garona, que vivía enfrente
de la comisaría, en la calle Laprida.
Y bueno, la fórmula Alvear-Mosca, es
derrotada mediante el fraude ejercido con deleite
y maestría por el Partido Conservador,
contra la fórmula de Ortiz-Castillo,
como es por todos conocido. A las 12 del mediodía
el fraude era escandaloso.
El doctor Garona renuncia a la lucha y se va
a dormir la siesta enfermo. Es así como
asume la dirección del radicalismo Pascalli.
Se hace una reunión en la sede de la
Unión Cívica Radical, enfrente
de la comisaría donde asiste lo más
granado de la oposición. Estaba Boffi,
el doctor Oscar Allende, nosotros, y creo que
estaba Bianchi Silvestre. Entonces se pone a
votación una moción de Pascalli.
Se postula la necesidad de ir a asesinar a Felipe
Castro.
Había que designar a un conjunto de personas
para que copen comité del castrismo y
asesinen al dirigente en venganza por el fraude.
Por supuesto, a nosotros nos parecía
una actitud descabellada. Se ofrece entonces
Pascalli, entonces, Pascalli para ir él
sólo. Desde luego se rechaza el ofrecimiento.
Pascalli se enoja y se va. Renuncia al radicalismo.
Pascalli también fue embajador en la
UNESCO por el PJ, y en Europa se atreve a proponer
la socialización de los medios de producción
y de cambio. Se armó un tole tole
bárbaro, porque era como un principio
revolución marxista.
¿Cuándo
comienzan sus diferencias con el partido?
Las diferencias fueron permanentes. Por supuesto
no lideré ninguna tendencia, sino que
se trató de discrepancias de índole
individual en compañía de gente
amiga, nada más. A veces, esto me costó
recibir amenazas de expulsión. Aunque
yo no cedía en mi forma de opinar.
La más importante fue en 1956 cuando
me opongo a la línea impulsada por el
Comité Ejecutivo que se mantiene como
furgón de cola del Partido Peronista.
Esa tendencia es vencida posteriormente y todo
vuelve a la normalidad.
¿Estuvo
detenido alguna vez?
En 1951 caigo detenido durante la huelga ferroviaria
que fue la primera que se le hizo a Juan Domingo
Perón, cuando ya la situación
del país comenzaba a entrar en el tobogán.
Una huelga masiva, donde paralizaron todos los
trenes del país.
¿En
dónde lo detienen?
En la casa que ten a en la calle Belgrano. Hubo
muchas e importantes detenciones. Centenares
de ferroviarios fueron llevados a Villa Devoto
y a otros penales. A mí me vienen a buscar
a mi casa y me llevan a la comisaría
de Lomas y después al sótano de
la Jefatura de La Plata donde permanezco unos
cuantos días.
¿Le
informan los motivos de la detención?
Me dicen que me detienen por participar en la
huelga ferroviaria y por pertenecer a un grupo
de personas que instrumentaban un complot para
derrocar al gobierno de Perón. Pero no
me detienen a mí solo. Las órdenes
de detención estaban libradas para cerca
de 400 personas en la Provincia de Buenos Aires,
sin embargo no siempre tuvieron éxito
y calculo que solamente detuvieron a la mitad.
¿Hubo
otros detenidos de Lomas de Zamora?
Sí claro. En el sótano de la jefatura
en La Plata me encontré abogados amigos,
como el doctor Weis de Avellaneda; el doctor
Balera de La Plata, todos afiliados comunistas.
Después nos trasladan a la Penitenciaría
Nacional y allí estuve aislado varios
días durante los cuales me tomaron declaración
indagatoria.
¿Se
maltrató los detenidos?
No; al contrario. En primer término porque
durante el Gobierno peronista, salvo muy raras
excepciones en los que hubo casos de torturas,
necesitaba tener siempre una cuota equilibrada
de detenidos políticos que muchas veces
se los detenía so pretexto cualquiera,
fútiles. Hubo pocas desapariciones, algunas
todavía se mantienen, entre ellas doctor
Ingarinela, dirigente del Partido Comunista
de Santa Rosario que fue brutalmente torturado
y nunca apareció.
¿Cuáles
eran esas diferencias en sus principios partidarios?
Todo movimiento lleva en su seno gente que después
se los coloca como traidores, o que no están
en concordancia con algunos pensamientos. Esas
diferencias fueron respecto al apoyo a las listas
de otros partidos, como en 1946 a la UCR, o
en apoyo al peronismo.
Cuando nace el movimiento de Perón, el
partido estaba en la línea del antiperonismo,
y apoyamos la fórmula Tamborini-Mosca.
Es así como en el onceavo Congreso, que
se reúne en junio, se decide confraternizar
con la masa obrera justicialista.
¿También
con el poder sindical?
Sí, porque se disuelven sindicatos que
tenía el partido, y pasan ser peronistas.
Cuando llega el golpe contra Juan Domingo Perón,
repudiamos la actitud golpista. Siempre se repudiaron
los golpes de Estado, como el Juan Carlos Onganía,
en defensa de las instituciones democráticas.
¿Por
qué considera usted que el partido hubiera
perdido independencia apoyando a Perón,
y no a la fórmula de la UCR, Tamborini-Mosca?
Bueno...ese es un asunto que ha generado grandes
polémicas. En primer lugar, hay que tener
en cuenta que el partido revirtió la
situación. También es cierto que
aquella elección no fue un galope tendido
del Partido Peronista. Tan es así que
la fórmula de la Unión Democrática
emparejó, casi, en votos al partido Peronista.
Fue una disputa eleccionaria bastante pareja.
Y en algunos lugares como Capital Federal y
Corrientes donde el PJ fue derrotado.
¿Qué
era lo que le resultaba antipático de
la fórmula Perón-Quijano?
El pasado del Peronismo. En primer lugar era
una mezcla de sectores muy heterogéneos.
No se podía decir que era un movimiento
con un objetivo claro en lo ideológico.
Había un rejunte de fuerzas: socialistas,
comunistas, conservadores, radicales con la
Junta Renovadora. Salvo el caso de Cipriano
Reyes, que después fue opositor a Perón,
había gente novata en la defensa de los
intereses de la clase obrera. Pero sobre todo
lo que me resultaba antipático era un
pasado algo musoliniano, de parte
de Perón.
En ese momento, el enemigo más cercano
de Argentina era Estados Unidos y no la resultante
de los sucesos que ocurrieran en Europa, sin
embargo ustedes priorizan una posición
más antifascista que antiimperialista...
Sí, algo de eso hay, es cierto. Hemos
cometido algunos errores. Miren, estaba por
terminar la Segunda Guerra Mundial y había
una mirada antinazista, pero el problema era
que esa lucha contra el autoritarismo europeo
estaba muy fresco y, en consecuencia, hubo abandono
de posiciones que nos eran muy caras. La posibilidad
de un cambio de frente era muy reciente porque
había relación con gente de la
Unión Democrática. Los errores
que cometen los partidos, muchas veces son trágicos
y pueden llevarlos a la disolución, pero
el gran error de los errores, es que muchas
veces no se reconocen y no se sabe enmendarlos.
Por ese motivo en el Congreso de junio de 1946
se resuelve estar al lado de la masa trabajadora.
Entonces no era peronismo, se hablaba de Partido
Unico de la Revolución. Fue muy traumático
el paso que dimos. Porque nos habíamos
transformado en un partido a la cola defensores
de la clase media, a la que pertenecí
y pertenezco.
El hecho de que haya abrazado la ideología
comunista me trajo dolores de cabeza, incluso,
el repudio de gente de mi propia familia. Por
supuesto que esas cosas me tienen sin cuidado
porque, racionalmente, estaba perfectamente
educado. Vengo de un hogar socialista con un
padre que militó en los 20 y mamé
esa ideología, pero considero que también
la superé.
El Socialismo se transformó en lo que
nosotros llamábamos consoladores
de la burguesía: un movimiento reformista,
como socialdemócrata. Por eso digo que
mi actitud fue superadora. La verdad es que
fui nunca constante y nunca traicioné
mi lucha. En la época del terror, en
1976, cuando el loperreguismo, también
di la cara permanentemente en defensa de la
gente secuestrada y torturada. Estimo que como
abogado fui uno de los que más Habeas
Corpus presentó en el área nacional,
firmados con mi tomo y folio.
¿Cuáles
son los errores que reconoce?
No haber comprendido la verdadera realidad por
la que pasaba el país en 1945. Veíamos
como grandes masas de trabajadores se pasaban
peronismo. Nosotros quedábamos huérfanos
de opinión... y no hablemos del 17 de
octubre de 1945, por favor. De manera que reconozco
haber seguido manteniendo nuestra posición
frente a este nuevo fenómeno del
aluvión zoológico, como
lo definió el diputado nacional Sanmartino.
Pero eso se corrigió en junio de 1946,
nos habíamos dado cuenta que estábamos
equivocados.
¿Usted
pensaba así personalmente?
Pero es como dije antes. Estaba muy fresca la
lucha contra el fascismo y recién terminaba
la guerra en la que el partido tuvo un rol descollante.
¿Usted
se sentía a un comunista internacionalista
cuando se hablaba del Partido Comunista Argentino?
En ese momento no se planteaban esas cosas.
El Partido Comunista Argentino formaba parte
de la Internacional y estábamos ampliamente
a favor del triunfo de la Unión Soviética
y la gesta que significó el triunfo de
Stalingrado.
¿Cree
que el PC quedó como una elite?
Sí, sobre todo en lo intelectual. La
intelectualidad que acompañó al
partido sin estar afiliada: pintores escritores,
poetas, directores de cine. Ningún partido
argentino, ni siquiera el de Perón, tuvo
tan intelectualidad argentina. Pero eso se repetía
en todos los países
¿Pero
no eran apoyos meramente formales?, porque da
la impresión de que no se involucraban
profundamente con la lucha entre Marxismo y
el Capitalismo...
Claro, claro, por supuesto; era una cuestión
de simpatía, de adhesión a algo
que nacía. Pero hablar de elite también
es relativo. Yo defendí afiliados peronistas,
muchos de nosotros defendimos a los peronistas
perseguidos. A mí me llegaron muchas
invitaciones para afiliarme al PJ; quisieron
que fuera concejal, intendente de Lomas en los
años posteriores 1946, en el 47,
el 48, y el 49. Recuerdo a un dirigente
de Luz y Fuerza, de apellido, Salerno, que me
dijo: Ay Paulucci, si lo tuviéramos
nosotros .
¿Y
usted qué contestaba?
Nada...
¿No
decía nada o se negaba?
Bueno...decía que no, claro.
Después de la caída de Perón
en 1955 ¿es nuevamente detenido?
Sí, en 1956, detenido y llevado a la
cárcel de Olmos y a los pocos días
al barco París que estuvo
navegando cerca de la ribera del Río
de La Plata hasta Punta Lara. Era un barco viejo,
muy elegante, revestido de madera y que fue
utilizado por la oligarquía argentina
para excursiones.
Eramos cerca de 150 detenidos y hubo gente de
mucha notoriedad el hermano de Américo
Ghioldi, Rodolfo.
¿También
el músico Osvaldo Pugliese?
S también estuvo preso en el París.
Cuando llegamos nos reúnen en la cubierta,
y viene un alférez escoltado con seis
maringotes con carabinas, y nos
dice que no sabe cuanto tiempo vamos a estar
allí.
Nos informa que no hay grandes comodidades y
dice: Si tuviéramos que llegar
a épocas estivales, y necesitáramos
una heladera industrial, como esta que esta
detrás de mí, sepan que no funciona
.... Cuando termina de hablar uno de los
compañeros de detención que era
el doctor Araoz Alfaro, pide la palabra y le
dijo al alférez: Oficial, usted
no nos conoce, no sabe de lo que somos capaces,
y podemos solucionar cualquier dificultad por
enorme que sea. A ver muchachos, los electricistas,
que den un paso al frente. Se sumaron
5 ó 6, entre ellos uno que todavía
vive, el Negro Ferreyra de Luz y Fuerza. Esta
gente abrió la heladera y al rato se
oye que empieza a funcionar. Este triunfo, porque
fue un triunfo, trastocó la antipatía
de la dirección del barco, y nos permitió
tener libertad en la cubierta y no una disciplina
férrea, sin llegar a tomar el mando de
la nave, porque de haber querido, lo hubiéramos
hecho. A propósito, uso siempre una cuarteta
española que dice así: Vinieron
los Sarracenos y nos molieron a palos, que Dios
da razón a los malos cuando son más
que los buenos. Pero eso hubiera sido
acto de locura, nos hubieran acribillado con
las ametralladoras.
¿En
esa oportunidad por qué motivo fue la
detención?
El motivo fue la Operación Cardinal,
durante la Libertadora, fui detenido
político en todos los gobiernos de turno,
empezando por Justo, cuando fui dirigente por
el Centro de Estudiantes de Derecho y apoyamos
una huelga de los estudiantes de Medicina, allá
por el 33 o 34. Fui detenido en
la Provincia de Buenos Aires, cuando expulsan
Eduardo Romero de la gobernación bonaerense
en el año 1943, el 4 de junio de ese
año; todavía estaba en el poder
Ramón Ortiz. Al fin salgo en libertad
y aparece la línea pro-peronista,
con gente de segundo plano del Partido Comunista.
Me opuse con otros amigos a esa línea
contraria a mis principios partidarios y fui
amenazado con la expulsión.
¿Cuál
es su participación política después
de la caída del Perón?
Bueno, se me encomiendan una serie de tareas,
como por ejemplo, cuando en 1955 llega la
Libertadora, esa revolución contra
Perón
¿Qué
tipo de tareas?
A fines de 1956, este gobierno, que cambia de
orientación desaparece Lonardi y se coloca
a Pedro Eugenio Aramburu, produce una serie
de detenciones de comunistas y peronistas. A
mí se me encomienda la tarea de dedicarme
a los detenidos trasladados a Río Gallegos.
Estoy alrededor de 15 días haciendo gestiones,
visito a los detenidos en la cárcel,
entre los que estaban el conocido dirigente
sindical Rubén Iscaro; junto con personas
como el secretario general de la CGT, José
Espejo; además de Guillermo Patricio
Kelli; Jhon William Cooke, Héctor José
Cámpora, eran unos 15 o 20 que, posteriormente,
protagonizan una fuga a Chile. Cooke o Kelli
lo hace vestido de mujer.
Bueno, llego a la Capital Federal desde Río
Gallegos y hago un informe, además de
una serie de entrevistas para intentar crear
un clima favorable para nuestros afiliados.
Luego parto a Montevideo, Uruguay; estaba como
embajador argentino Alfredo Palacios. Me entrevisto
con él, con el Partido Comunista uruguayo,
con la CGT de ese país. Siempre con el
objetivo de crear un foco semicontinental. Las
entrevistas tienen cierto éxito, y al
regresar a la Argentina completo el informe.
Ese fue el momento más álgido
en mi lucha en el Partido Comunista, porque
el resto de la actividad durante 50 años
fue más bien localista, de carácter
municipal, moviéndome en la zona. Estuve
un poco relegado. Si bien no me considero un
leproso, siempre me pusieron ahí, atrás.
¿Le
afectó eso?
No me importó. Seguí con mi militancia
desde lo profesional. Pertenecí a la
Liga Argentina por los Derechos del Hombre.
¿El
PC recibe a Ernesto Che Guevara cuando éste
visita en Argentina al entonces presidente de
la Nación, Arturo Frondizi?
Me parece que no...
¿Por
qué?
Porque en ese momento, a pesar de que oficialmente
se había adherido a la Revolución
Cubana, había una línea de discusión,
porque todavía no era el Movimiento 16
de Julio del Partido Comunista el que gobernaba
Cuba. Guevara no era afiliado comunista y había
chocado con la dirección del partido
soviético y, a pesar de que el PC argentino
envió una comisión permanente
a La Habana, no hubo ningún esfuerzo
por parte de Guevara por ser recibido. Repito;
Guevara no era afiliado comunista
El se afilia al PC cubano después. No
era muy conocido. Se sabía de un argentino
al que se lo llamaba El Che, uno
de los miembros prominentes de la Revolución
que se gesta en la Sierra Maestra. Conocíamos,
por supuesto, su teoría de la independencia,
de su lucha contra el imperio, pero no habíamos
llegado a conocerlo como luego ocurrió.
¿Como
ve el PC el inicio de la guerrilla en la Argentina?
¿Ustedes hablan de la guerrilla de los
Montos, del Ejército Revolucionario
del Pueblo?
De las experiencias de lucha armada en general
Nosotros estábamos en contra. La lucha
armada, por parte del PC argentino nunca fue
adoptada, ni auspiciada. Salimos a combatirla
permanentemente.
Pero apoyaron la Revolución Cubana...
¡Ah
bueno!, pero la situación es distinta.
En primer término había una serie
de factores políticos compartidos como
el socialismo o el comunismo. Había una
dictadura encabezada por aquel sargento Fulgencio
Batista, a diferencia con la etapa constitucional
que en ése momento se vivía en
Argentina. Había sido electo primero
Cámpora, luego llega la fórmula
Perón-Perón.
Pero antes, por ejemplo, durante el gobierno
de Pedro Eugenio Onganía, o de Alejandro
Agustín Lanusse...
Bueno...no...hubo afiliados del partido que
tuvieron una participación muy importante
en el cordobaza. Ya teníamos nosotros
desaparecidos, tanto como el PJ, desde luego.
De manera que la situación era distinta.
Acá seguíamos sosteniendo la necesidad
de mantener la vida democrática.
Ya en 1976, ¿cómo es la posición
partidaria frente al golpe de Estado? porque
en marzo de ese año hubo un acercamiento
hacia la Junta Militar...
Sí, eso es cierto...Sucede que se empieza
a hablar del sector militar moderado, que, desde
luego, el tiempo se encargó de demostrar
que no había tal sector, era una falacia.
Hubo mucha gente que se equivocó con
eso. Incluso en el PJ, que no sólo aceptó
a regañadientes el golpe, sino que lo
apoyó.
Sobre todo desde sectores del sindicalismo...
Por supuesto. Y hubo también sectores
del Partido Socialista, embajadores, como el
caso de Américo Ghioldi, por ejemplo.
¿Eso
sucedió porque era muy fuerte el antiperonismo?
Se dice que Ghioldi participó junto el
doctor Zabala Ortíz en el bombardeo de
la aviación Plaza de Mayo en junio del
55. Se dice eso...no está probado,
pero se comenta. Había un antiperonismo
furioso. Rabioso.
¿Por
qué?
Y porque...la mente humana es un misterio.
¿Qué
dirigentes piensa que marcaron una impronta
en su partido?
Rodolfo Ghioldi; un dirigente mendocino Benito
Marinetti, Héctor Agosti; y hubo casos
de mucha relevancia y gran sacrificio como acá
en Lomas, que tenemos un trabajador ferroviario
de apellido Marcicano, que encabezó en
el año 20, la Marcha del
Hambre, que llevó a todos los ferroviarios
de Escalada, Temperley, y toda la zona, a la
Casa Rosada a pedir un paliativo. Porque hambre
hubo siempre.
¿Cómo
se considera hoy dentro del arco ideológico?
Me considero todavía, filosófica
y políticamente, un marxista
¿Le
ve futuro al Capitalismo?
El capitalismo es un sector de la economía
de amplia y enorme capacidad de maniobra. Siempre
ha fracasado, sin embargo, siempre resucita,
el capitalismo es algo que viene de nuestros
ancestros, que viene de cuado bajamos de los
árboles.
Usted contaba que en Lomas fue repudiado por
vecinos, ¿cuándo se rompe ese
cerco para que dejar de vivir casi en soledad,
y ser reconocido por su trabajo?
Cuando se crea el Departamento Judicial de Lomas
de Zamora, en noviembre de 1972. Allí
enfrento junto con el doctor Alfredo Genovesi
a los radicales, a algunos socialistas, gente
de la derecha, los conservadores, gente de centro
derecha. Perdemos la primera elección
del Colegio de Abogados y la gana la derecha,
porque se votó por correspondencia, donde
se mete el perro con gran estilo. Este tipo
de voto permitía que se manejara el comicio.
Encabecé junto Genovesi una posición
relevante y posteriormente, fui electo miembro
de la Caja de Previsión Social del Colegio
de Abogados, por el voto de los colegiados,
y mantengo ese nombramiento aún hoy.
Fui homenajeado en varias oportunidades, por
la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires,
por ejemplo, y soy decano de los abogados del
Departamento
Judicial de Lomas de Zamora. En 1998 fui designado
Vecino Ilustre por el Consejo Deliberante lomense,
y mis cumpleaños son objeto permanente
de visitas de colegas y amigos.
¿Le
molesta que lo relegaran a nivel local?
De ninguna manera
¿Cual
sería su balance de su participación
política en Lomas de Zamora?
Aparezco como el dirigente comunista de la zona.
Una vez fui candidato a Intendente en 1958.
Creo que fue bueno. Son décadas y décadas
de trabajo. Ahora estoy un poco parado.
¿Un
poco?
Si un poco.
Agosto
de 2003
Daniel Parcero
danielparcero@hotmail.com