Semanario Político de la Tercera Sección
   
“O somos profesionales o no nos va a escuchar nadie"
El periodista y locutor habla de los premios Éter y de la disputa por la Ley de Medios.


Por Ana Laura Cleiman


–Qué evaluación hace sobre la reciente entrega de premios Éter a la radio?

–Estoy contento porque creo que fue la mejor ceremonia en estos cinco años. Estuvo muy bien regulada entre lo que fue destacar a productos nuevos, de emisoras alternativas o franjas marginales, con aquello que se premia porque se conoce o se escucha más. Yo me hago responsable por lo que votó Éter y el Consejo de Asesores, resultado de largos debates y escuchas. Lo demás quedó a cargo de los oyentes y del jurado que conformaron las radios.

–¿Cómo fue el proceso de selección de ternas y de ganadores?

–Por un lado está el jurado nombrado por todas las radios a razón de dos personas por cada emisora. Este año no participaron La 10, que nunca lo hizo, ni Radio Mitre, que por primera vez no quiso sumarse.

–¿Por qué?

–Supongo que por razones ideológicas ligadas a nuestra postura institucional a favor de la nueva ley de medios. De todos modos es una inferencia, ya que nunca nos contestaron. En el caso del jurado especial, creo que sigue votando lo que se escucha y aquello de lo que se habla. En algún caso coincide con mis gustos y en otros no. La prolijidad que tuvo la ceremonia dejó claro quiénes votaban qué. Éter se reserva el Consejo de Asesores (Ricardo Martínez Puente, Charly Cacaviello, Sebastián Costa Vernikos, Marina Zuchi, Carlos Ulanovsky, Alicia Peti y Emanuel Respighi) para evaluar cuestiones de mayor especialización, donde hay que tener un oído más prolijo desde el punto de vista técnico. Creo que jugó fuerte el sumar el sufragio telefónico –hasta el año pasado el voto se realizaba sólo en la web– para incorporar oyentes más adultos. Si no quizás Radio Nacional no hubiese figurado en la terna a mejor programación de AM elegida por los oyentes.

–¿Con qué sensación creés que se quedó el público que te sigue o es afín a tus ideas?

–Recibimos una buena cantidad de correos cuestionando que se haya premiado a radios o figuras que están en el palo ideológico opuesto. Sobre todo el caso de Continental, por la postura respecto de la ley de medios y del conflicto del campo. Creo que hay que respetar lo que votan los otros. Y si es una radio buena, aun cuando sea opuesta ideológicamente a uno, igual hay que premiarla. El año pasado fue premiado Julio Lagos –y yo estoy no en los antípodas ideológicos, sino en el otro extremo del planeta– porque hizo un formato muy bueno y novedoso. Si es facho o más de derecha no es mi problema, tengo que juzgar técnicamente. El argentino, más que un oyente, es un hincha. Entonces le cuesta que en una premiación que da Éter/Aliverti se premie a Continental o a Fernando Bravo. Además, si no lo estuviéramos haciendo nos acusarían de ser una usina K.

–Una reflexión acerca del futuro de la radio a partir de la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual.

–La radio es un mercado chico, el de menor inversión a nivel publicitario, y por una cuestión de baratura tecnológica y realizativa es donde primero se va a notar qué cambios puede haber. Para que haya nuevos actores tiene que haber un Estado detrás con políticas de subsidio, de fomento y de capacitación. Le tengo cierto miedo a que el sólo hecho de que se abra la puerta suponga decir: “Con esto basta”. Va a bastar cuando se pueda actuar profesionalmente por parte de los que vayan a ser los nuevos actores. Los medios son seducción, son profesionalización, son el buen decir. La nueva etapa requiere de capacitación. Ese es el desafío y la prevención más grande que debemos tener desde lo que genéricamente se denomina el campo popular. O somos profesionales o no nos va a escuchar nadie.

FUENTE: www.elargentino.com