Por Martín Rodríguez Rocha
El kirchnerismo se apura a sancionar todas las leyes que necesita en los últimos días que le quedan a un parlamento donde tiene mayoría relativa. Mientras tanto, la oposición empieza a reagruparse para el 10 de diciembre, la UCR y el peronismo disidente trabajan para pelear comisiones y hasta la vicepresidencia de la Cámara de Diputados.
En la última sesión de la Cámara baja se aprobaron sobre tablas preferencias para el tratamiento con despacho de comisión del aumento al Monotributo, el matrimonio homosexual, la prórroga de la emergencia económica y la reforma política. Este último proyecto se presenta como el más problemático para el oficialismo porque perjudica a sus aliados de centroizquierda que no podrán cumplir con los nuevos requisitos para mantener la personería jurídico-política o participar de elecciones presidenciales.
Si bien desde los bloques afectados se pronunciaron en rechazo a la norma en la cual ven un intento de retorno al bipartidismo y un “traje a medida” para Néstor Kichner en su estrategia para 2011, desde el oficialismo el propio ministro del Interior, Florencio Randazzo, admitió en su visita al legislativo que el Gobierno está "absolutamente dispuesto" a modificar la iniciativa.
Los cambios, que por el momento no serían muchos, apuntan a amortiguar el impacto de la ley en las fuerzas minoritarias bajando el número de afiliados para que los partidos adquieran la personería, también se bajaría el porcentaje que una fuerza debe lograr en la interna abierta para acceder a la contienda presidencial y otorgar un plazo para cumplir con la letra de la norma. Otras modificaciones se seguirán negociando durante la semana. Por lo pronto, el jueves 12 volverá a reunirse el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto, en donde se analizarán los cambios para tratar de llevar el tema a recinto el 18 de noviembre o como última fecha el 25. De ser así el Senado no llegará a sancionar la norma antes del recambio legislativo.
Desde el bloque del Frente para la Victoria dicen tener los votos para darle media sanción a la reforma política, aunque les faltarían aproximadamente 10. Necesitan 129 votos ya que este tipo de temas requiere de la mayoría absoluta del cuerpo. Apenas el proyecto llegó al Parlamento dijimos en
Agencia NOVA que no avanzaría sino era modificado porque los votos que el kirchnerismo necesitaba y va a necesitar para el 2010 sólo pueden provenir de las fuerzas de centroizquierda. Así las cosas, no sería un buen antecedente para el próximo año sancionar esta norma sin un piso mayor de consenso entre esas fuerzas, a las cuales también esperan seducir desde la oposición.
Previendo que serán tiempos difíciles en el Congreso, la prórroga de la emergencia económica esta vez fue pedida por el Ejecutivo por dos años. Junto con el aumento en las cuotas del Monotributo, este proyecto seguirá siendo analizado por la Comisión de Presupuesto el martes 10 y de ser posible –dictamen mediante- el kirchnerismo quiere darle la media sanción al día siguiente para girarlo cuanto antes al Senado.
La herramienta es vital para el Gobierno nacional ya que le permitirá hasta el final del mandato de Cristina renegociar contratos y tarifas de servicios públicos, reordenar el sistema financiero, bancario y el mercado de cambios, reactivar la economía, mejorar el nivel de empleo y la distribución de ingresos y crear las condiciones para la reestructuración de la deuda pública.
Los que no tendrán tanta suerte, por el momento, serían los homosexuales. El proyecto de ley de matrimonio homosexual, si bien tiene preferencia para la próxima sesión –se trata de la iniciativa de Vilma Ibarra, del bloque Encuentro Popular y Social- no cuenta con el apoyo cerrado del bloque oficialista y no es una de las prioridades, por lo tanto podría quedar para el 2010.
Para ese año ya se empiezan a reagrupar los bloques parlamentarios opositores. El peronismo opositor, a pesar de su fragmentación y diversidad de personalidades, avanzó esta semana en la conformación de un espacio que podría contar con cerca de 40 diputados que responden a todo el arco peronista anti K: hombres de Carlos Reutemann, Adolfo Rodríguez Saá, Juan Schiaretti, Felipe Solá, Francisco de Narváez. También habrá duhaldistas y de otros tantos referentes disidentes. El problema radica en quien presidirá este heterogéneo grupo que tiene sus internas y ambiciones individuales. El nombre que suena por el momento es el de Graciela Camaño, esposa del sindicalista Luis Barrionuevo.
Otros que de internas conocen mucho son los radicales. Allí la llegada de Ricardo Alfonsín a Diputados choca contra las aspiraciones de continuidad del cordobés Oscar Aguad, quien preside el bloque radical y si bien fue criticado en su momento por sus correligionarios cuenta con apoyos para ratificar su lugar.
Pero Ricardito también dice contar con sus avales. Allí está terciando Julio Cobos. El problema es sobre qué base de legisladores se hacen las cuentas. Las cosas se complican porque en medio de la disputa se está gestando un masivo retorno de radicales k desencantados al bloque, -lo cual adelantaron a este medio que se anunciará próximamente- y muchos no quieren quedar en medio de esa discusión.
De concretarse el retorno de esos diputados, la UCR –como segunda minoría- aspira a reclamar la vicepresidencia primera de la Cámara de Diputados y peleará también alguna de las comisiones clave a las que Agustín Rossi ya se aferra para evitar que la oposición pueda imponer su voluntad.
FUENTE:
www.agencianova.com