Semanario Político de la Tercera Sección
   
Carrió intenta limar la imagen de Cobos y ser la alternativa de la UCR
Insistirá en que el vicepresidente trabaja en una alianza con el peronismo opositor, con guiños a Duhalde y de De Narváez. Y entorpecerá su retorno a la UCR, aprovechando su alianza con Gerardo Morales y Ricardo Alfonsín. Para la chaqueña, el mendocino es el primer rival a vencer en su carrera a 2011.

Los ataques que Elisa Carrió le propinó ayer a Julio Cobos durante el lanzamiento de la versión bonaerense de la Coalición Cívica-Ari, su nuevo experimento electoral, fueron el inicio de una estrategia que subirá de tono con el paso de 2010, y que consiste en limar la imagen del vicepresidente ante la opinión pública, para complicar así su tránsito hacia la próxima elección presidencial.

Y el blanco al que apuntará está definido: tomando cada tema en boga, acusará al mendocino de estar detrás de un pacto con el peronismo opositor, con alianzas posibles con Eduardo Duhalde –pronto a lanzar una confederaciones de agrupaciones peronistas anti Kirchner- y con Francisco de Narváez, con quien ya se mostró en fotos y eventos. Y además, tratará de influir en su contra dentro del radicalismo, que el viernes tendrá a un presidente cercano al mendocino.

“Cobos no toma posiciones fuertes y eso le va a jugar en contra, sobre todo porque sigue siendo el vicepresidente de este Gobierno. Carrió lo pondrá en evidencia cada vez que pueda”, cuentan cerca de la chaqueña.

Sin nombrarlo, ayer no ahorró disparos hacia el vice. “Nos han convencido que son mejores las amebas que los pájaros. Nos han convencido de que cuanto más ambiguo se es, se es mejor candidato. Porque no se dice nada y después se puede hacer cualquier cosa”, lanzó.

Su delfín Horacio Piemonte, pronto a asumir como diputado nacional, aportó a la causa. “Somos la piedra en el zapato porque no vamos a permitir que un nuevo De la Rúa se siente en la Casa Rosada”, señaló.
Se refería a la acusación que Duhalde le hizo a Carrió en la antesala de la audiencia que compartieron en el despacho de la jueza federal María Servini de Cubría, adonde habían llegado por una denuncia por calumnias e injurias iniciada por el bonaerense.

En el entorno de Carrió están convencidos de que un desgaste en la imagen de Cobos complicaría su hasta ahora firme candidatura presidencial, porque, según suele hacer trascender el propio mendocino, no estaría dispuesto a participar de una elección donde las chances de perder sean muchas.

La mira en la UCR

El próximo viernes deben renovarse los más de noventa delegados del Comité Nacional de la UCR, y ya está definido que el nuevo presidente del partido será el senador Ernesto Sanz, de Mendoza, y de actual sintonía con Cobos.

Pero el vice no la tendrá tan sencilla: el jujeño Gerardo Morales, que le dejará el cargo a Sanz, asegura controlar sesenta de los algo más de noventa delegados del Comité Nacional. Y en su entorno aclaran que no pondrán su estructura para, desde ahora, trabajar en el proyecto Cobos-2011, que días después de los comicios de Junio inició sin disimulo la vieja guardia radical, comandada por los porteños Enrique Nosiglia y Jesús Rodríguez.

Por el contrario, advierten que Morales propondrá ante el partido conservar el Acuerdo Cívico y Social, la alianza que el partido ensayó para la última elección con Carrió y el socialismo, y postergar la definición de candidaturas. Será una clara amenaza a las ambiciones del cobismo y una nueva señal del jujeño a la jefa del Ari.

El otro puente vigente de Carrió con la Ucr es Ricardo Alfonsín, de fuerte sintonía con el titular del Comité provincia del partido, Daniel Salvador, presente en el lanzamiento del nuevo Ari bonaerense. Salvador difícilmente renueve su cargo el año que viene, pero el hijo del ex presidente se peleará una vez más con Leopoldo Moreau y Federico Stornai para definir al sucesor.

Por lo bajo, la chaqueña operó para que el hijo del ex presidente quede al mando del bloque de diputados nacionales, y obligó a Cobos a aportar sus aliados para definir la compulsa a favor del cordobés Oscar Aguad.
Pero el acuerdo final –una vice para Alfonsín, y la chance de manejar el bloque desde 2011- no evitó que las aguas queden divididas. Y desde su banca, Carrió buscará que queden expuestas las diferencias entre unos y otros. Será el primer objetivo de su nueva etapa parlamentaria.


FUENTE: www.lapoliticaonline.com