Fue el inesperado ganador de las elecciones del 28 de junio. Pero desde entonces, mantuvo un perfil bajo. Aunque muchos atribuyeron este cambio a la imposibilidad de capitalizar el triunfo, Francisco de Narváez tiene resuelto doblar la apuesta. Según confió en charlas con allegados, si bien no descartó disputar la gobernación bonaerense, hoy está más resuelto a pelear la candidatura presidencial en la interna peronista contra Néstor Kirchner, siempre y cuando Carlos Reutemann desista de competir. Minimiza así algunos factores que podrían jugarle en contra, como su frágil identificación partidaria y su falta de experiencia en la administración pública.
“El sabe que el ‘Lole’ mide más en las encuestas y que si decide jugar está mejor posicionado. Pero si no lo hace, Francisco va a postularse a la presidencia porque entiende que ni Duhalde ni Solá ni Das Neves pueden llegar en buenas condiciones”, reflexionó un hombre cercano al diputado.
Esta lectura lleva implícitas dos decisiones importantes para el futuro político de De Narváez. En primer lugar, que está convencido de que debe pelear la interna por adentro del PJ. Su planteo es que la reforma política aceleró los tiempos y adelantó un año todo el proceso electoral, ya que al poner más condiciones para la formulación de candidaturas, beneficia a los partidos y a los postulantes ya instalados. Por otro lado, está seguro de que quien se pare enfrente de Kirchner se llevará la mayor cosecha del 70 por ciento que desaprueba la gestión del ex presidente y de su esposa.
La segunda decisión, derivada de la anterior, es que se terminó la alianza con Mauricio Macri. “Con la reforma electoral, ir por la tercera vía es un desgaste fenomenal. No es realista lo que plantea Mauricio de que él va a caminar el país con Pro y después el peronismo se le va a unir. Yo le expliqué a él mi posición”, relató De Narváez a los más cercanos. Aunque no lo dice en público, el diputado cree que la gestión de Macri en la Capital “no tiene mucho bueno para exhibir”, y que además enfrenta graves problemas si quiere retener el control de la Ciudad de Buenos Aires. “Si él no va por la reelección, Pino (Solanas) gana la jefatura de Gobierno”, planteó.
De Narváez tiene una excelente relación el vicepresidente Julio Cobos. Sus frecuentes reuniones alimentaron la expectativa de una alianza común. Sin embargo, el bonaerense entiende que con el escenario desplegado por la nueva reforma, se trataría de una alquimia imposible. Tampoco en la UCR estarían dispuestos a digerir un extrapartidario en el complejo esquema que diseñan.
Pese a ello, los dos trabajan con una idea algo innovadora: sellar un pacto de gobernabilidad entre el radicalismo y el peronismo disidente antes de las internas partidarias, que los comprometa a realizar una serie de reformas estructurales consensuadas en un sólo período presidencial. De este modo, no sólo buscarían dar una señal de civismo político al comprometerse a apoyar un mismo plan, independientemente de quien gane, sino también aislar al kirchnerismo de cualquier consenso, para quitarle oportunidades hacia la interna.
Pero, ¿De Narvaéz puede legalmente ser presidente? Un grupo de abogados juntan jurisprudencia con el argumento de que si bien la Constitución habla de que debe “haber nacido en el territorio argentino, o ser hijo de ciudadano nativo”, el Pacto de San José de Costa Rica, con rango constitucional, establece la igualdad de derechos entre ciudadanos.
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