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Por
Rubén Molina
Desde
que asumió como Secretario de Gobierno de la
Municipalidad de Lomas de Zamora, y luego en el cargo
de Secretario de Asuntos Políticos del Ministerio
del Interior de la Nación, siempre se vio en
la figura de Pablo Paladino la posibilidad concreta
de que fuera el futuro intendente de Lomas de Zamora.
En estos momentos, y en pleno proceso de posicionamientos
y candidaturas, el funcionario nacional dialoga con
"Política del Sur" no sólo de
sus aspiraciones, sino ofreciendo, también, una
radiografía de la realidad política del
distrito.
Las
paredes dicen que está lanzado a ser intendente
en el 2007. ¿Es así?
- Tengo la convicción y decisión de presentarme
en la candidatura a Intendente de Lomas de Zamora. Tengo
el acompañamiento de quienes nos conducen políticamente,
así que estamos seguros de que voy a ser candidato
a intendente por el Frente para la Victoria de Lomas
de Zamora.
¿Qué
pasaría si Néstor Kirchner dijera que
el candidato a intendente de Lomas de Zamora tiene que
ser Jorge Rossi? ¿Acompañaría igual?
- Ese escenario lo veo únicamente de la siguiente
forma: que el Frente para la Victoria vaya con su propio
candidato y el justicialismo también. Es la única
posibilidad que veo de que Jorge Rossi pueda ser candidato
apoyando la candidatura del presidente Néstor
Kirchner.
Algo
así como en un sistema de lemas.
- Sería una especie de ley de lemas, una forma
de que lleven la sábana o la tira acompañando
al Presidente. No es una ley de lemas, porque eso sería
más abierto y mucho más complejo.
Pero
no es el único candidato a intendente por el
Frente, hay varios. El más fuerte pareciera ser
Gabriel Mariotto. ¿Cómo se definirán
las candidaturas dentro del FpV?
- Yo tengo la decisión de ser Intendente, estamos
terminando el programa donde explicamos por qué
queremos ser candidatos. Nosotros somos absolutamente
abiertos y participativos. Gabriel Mariotto pretende
serlo, con él mantengo una comunión permanente;
también compartimos el análisis de lo
que queremos con Víctor Grossi, que sabemos que
también está armando, no sé si
tiene vocación de ser intendente, pero sabemos
que está armando fuertemente; como así
también con la gente de Barrios de Pie; del FTV,
es decir todo lo que hoy conforma el Frente para la
Victoria.
¿Fernando
Navarro?
- Él no expresa públicamente sus aspiraciones
y a mí tampoco me lo ha expresado, pero si tuviese
voluntad de serlo, y fuera el que exprese al Frente
para la Victoria, no habría problemas. Nosotros
estamos absolutamente convencidos de que el Frente tiene
que ir con un candidato que exprese la verdadera expresión
de la política del presidente Kirchner y que
queremos llevar adelante en Lomas de Zamora.
¿A
Marcela Bianchi no la considera como candidata?
- Por su posición política actual, la
considero aliada con Jorge Rossi. Creo que no tiene
posibilidades de presentarse, salvo que Jorge Rossi
diga que su candidata es Marcela. Al menos en lo que
tiene que ver con la construcción homogénea
que estamos llevando a cabo dentro del Frente, no se
la ve como una posibilidad.
Cambiando
de tema, daría la impresión de que aún
continúan abiertas las heridas de su ruptura
con la gestión de Jorge Rossi. ¿Usted
lo siente así?
- Yo no rompí ni me fui del gobierno así
porque sí. Sucede que no compartía el
modelo de construcción política de Jorge
Rossi, tanto desde el punto de vista territorial como
de las políticas de estado que el intendente
llevaba a cabo. Me separé de él porque
continuaba con un modelo de política que Néstor
Kirchner pretendía enfrentar y terminar. Yo me
fui seguro de acompañar al presidente Kirchner.
Yo pensaba, luego de dos años en el gobierno
municipal, que a Lomas de Zamora había que darle
otro modelo de gestión, y lo sigo pensando de
esa manera.
¿Cuáles
fueron y son las principales diferencias?
- Nosotros no compartíamos decisiones políticas
profundas, no cuestiones partidarias. El tema ferias
internadas era uno, el tema Dakota era otro. Es tremendo
lo que estoy viendo en la calle ahora. Nosotros habíamos
presentado un proyecto para morigerar el efecto de la
grúa, porque yo era un convencido de que había
que derogar ese contrato. Se lo había planteado
al Intendente de Lomas.
¿Y
qué pasó?
- Le había dicho que esta situación no
daba para más. Habíamos notificado un
expediente por incumplimiento. El Intendente dejó
caer una prueba piloto, que había que transformarla
en definitiva, en la que la grúa, después
de tres infracciones, podía llevarse el auto.
Hoy vemos dos grúas por calle levantando autos
como si esto fuera una caza a los coches de los vecinos.
¿Hubo
más diferencias?
- Ni hablar del atraso en infraestructura, el atraso
en inversiones, en materia de acción social,
el tratamiento del medio ambiente para mejorar el efecto
en nuestros chicos en los barrios más pobres.
Yo tuve infinidades de diferencias en materia de modelo
de gestión, las planteé y dije: esto no
es lo que pretende el Presidente, no es lo que pretende
Pablo Paladino. Lo dije en ese momento, lo dije en la
campaña, lo dije a posteriori y lo digo ahora
también. Tanto que me animé a pararme
e irme de la residencia de Olivos y no acompañar
una candidatura y jugar una interna porque creía
que lo que nosotros expresábamos era lo mejor.
Pero
las paredes dicen Kirchner-Rossi. ¿Cómo
lo toma?
- No hay memoria. Nosotros un año atrás
decíamos acompañemos al Presidente y se
escuchaban barbaridades. Yo ahora estoy en un proyecto
superador al mío, que es un proyecto nacional,
de país y patria, que estamos encabezando, y
necesitamos un fuerte acompañamiento a las políticas
del Presidente. Si el intendente Rossi acompaña,
más allá de las diferencias conceptuales
en el distrito, y acompaña al Presidente, ahí
no voy a entrar en discusión porque necesitamos
que lo acompañe la mayor cantidad de componentes
del espectro político para cambiar este país.
¿No
hubo ningún tipo de acuerdo de gobernabilidad
con el oficialismo luego de que asumiera Javier Ruíz
como presidente del Concejo Deliberante? En una entrevista
que le hicimos a Santiago Carasatorre, dijo que no se
cumplieron esos acuerdos y por eso terminaron acordando
con el sector de Marcela Bianchi.
- Conmigo nunca hicieron un acuerdo, jamás. Tengo
dos testigos, uno se llama Jorge Rossi y otro se llama
Santiago Carasatorre. Me llamaron una vez, antes de
lo de Marcela Bianchi; pretendían construir un
espacio en común, compartirlo conmigo. Yo les
dije en la cara, sobre todo a Santiago Carasatorre:
no comparto tu ideario, tu metodología, no comparto
tu idea. Jorge, yo voy a ser un opositor. No voy a votar
la rendición de cuentas, no te vamos a acompañar
en el aumento de las tasas. Decididamente, se dieron
cuenta de que nuestra posición iba a ser inflexible
siempre, nos vaya bien o nos vaya mal. La Argentina
necesita que alguna vez empiece a primar la coherencia,
los principios y en ese sentido lo vamos a mantener
siempre.
La
última, ¿cómo toma las pintadas
que recientemente aparecieron en todo Lomas de Zamora
que involucran a Fernando Navarro con el viejo escándalo
de las fotocopias y el arreglo de automóviles?
- No se identifica quién las pinta. Quisiera
que quien las pinta se identificara para saber qué
calidad moral tiene para juzgar al compañero
Navarro, que es uno de los principales del modelo del
Presidente en la provincia de Buenos Aires.
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