Semanario Político de la Tercera Sección

- Lanús -

En caso de emergencia rompa el vidrio y use a Manolo
El día que el Presidente de la Nación visitó Lanús, las aguas se dividieron. El Microestadio no se llenó. No hubo ganadores ni perdedores. Todos comieron sapos fritos en esta imagen de última cena. Las frases más picantes de la jornada.
OTRAS NOTAS DE LANUS
Pedelhez"Nuestro triunfo era inevitable"
Díaz Pérez en Gerli
Bonfiglio pidió reelecciones "limitadas"
La cara de la renovación de la centro derecha
El silencio crítico de Libres del Sur

Por Ricardo Carossino
ricardocarossino@politicadelsur.com.ar

Es claro que el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, no descarta nada y que mete a todos en la misma bolsa y, tomando un refrán popular para modificarlo, a un año de las elecciones todos lo gatos son pardos.

La lectura más cercana a este fenómeno de aglutinación es que el acercamiento de Kirchner no sería hacia Manolo, sino hacia el PJ, pero quién puede asegurar que, en caso de emergencia, el primer mandatario no rompa el vidrio para sacar y usar la boleta ganadora con Quindimil.

Quienes vieron al Intendente de Lanús junto al presidente de la Nación, Néstor Kirchner, habrán pensado que era imagen muy fuerte para "korazones" débiles, o transplantados, si se quiere en algunos casos.
Las lecturas son muchas, pero algo quedó muy claro y es que "el Presi", se encargó de que no hubiera ganadores o, al menos, de que no se notaran de vista a la gente.

Para los posibles votantes manolistas, que fueron, al cabo, quienes llenaron el Microestadio de Lanús, ver al Intendente junto a Kirchner fue la foto soñada, pero también vieron en el escenario, aunque en la tercera fila, a su principal opositor y diputado provincial, Darío Díaz Pérez, líder del kirchnerismo de Lanús.

Pero en estos actos las verdades se ven en las trastiendas de los discursos, en esas frases que son toda una definición en sí mismas. Y en esa lectura se vio que hubo pases de factura, frases con más de tres sentidos, susceptibilidades que fueron heridas, euforias tal vez prematuras, y tristezas que quizás no lo son tanto.

Una de las frases más sonoras de Kirchner fue sin duda cuando declaró: "Llevaré a Manolo por siempre en mi corazón". Es sin duda una forma de decir muchas cosas y no aclarar nada, ya que no se sabrá, por ahora, en calidad de qué lo llevará en su corazón y si, en realidad, no lo estaba tratando ya como un recuerdo.

Asimismo, en un tono ambiguo, Néstor Kirchner, se atrevió a señalarlo como un ganador, porque no dudó en asegurar que "Manolo ganó una batalla más" respecto del Puente Carretero de Remedios de Escalada que tendría su final feliz. Este puente podría señalarse como un paradigma que sólo se inscribe en los anales de las cuentas pendientes, comparado con la Biblioteca Nacional que esperó tantas décadas para verse al fin concluida.

De todos modos, el primer mandatario hizo una evidente crítica a Quindimil cuando sostuvo: "No olvidemos a los responsables de la decadencia argentina que hoy se presentan como alternativa. Y Manolo sabe quiénes son". Es sin duda un pase de factura por el apoyo que Quindimil le dio al paradigma de la segunda década infame, Carlos Saúl Menem.

Por su parte, Quindimil, ducho en el uso de las masas, hizo gritar a la gente por él y por Kirchner y recalcó que "sólo busco la unidad", porque, según confirmó Gastón Rodríguez a Política del Sur al final del acto, el manolismo estaría ya pidiendo una concertación, seguramente, para ir dirimiendo futuras listas electorales.

Hubo frases interesantes, incluso, que le sirvieron a la centro derecha para comparar a Kirchner con Quindimil cuando entre los dos se trataron de padre y de amigo. Manolo no dudó en decir: "Tenemos fe en Kirchner que es un hijo mío", y el primer mandatario lo calificó, por su parte, como "amigo".

De cualquier manera, unos de los gestos más significativos del acto, fue el del Presidente de la Nación, cuando Quindimil señaló a Kirchner como "distinto a todos los que pasaron antes y que no entregaron nada". El Primer Mandatario hizo un gesto de desacuerdo, en silencio, y prefirió no contestarle.

Otra de las frases que sonaron como una bomba de 2007 kilotones en el Microestadio de Lanús fue cuando el originalísimo Felipe Solá dijo que, en la provincia de Buenos Aires y en Lanús, "muchas cosas cambiaron, pero lo único que permanece igual es Manolo", sin aclarar, claro, si se refería al estado físico del Intendente o a otra cosa, y luego aprovechó para pedir, o casi implorar, que "Por favor no haya más peleas intestinas" en el PJ. Algo que, por el momento, sigue pareciendo una utopía.

 

 
   Inicio
   Ediciones anteriores
   Contacto
   Publicidad
   Staff
   Cartas de lectores
 
   Secciones
   Región
   Provincia
   Avellaneda
   Lanús
   Lomas de Zamora
   Alte. Brown
   E. Echeverría
   Ezeiza
   Opinión
   Gremiales
   Entrevistas
   Universitarias
   La Yapa