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Luego del resonante triunfo electoral que confirmó
la permanencia de la actual conducción
gremial al frente del Sindicato de Trabajadores
Municipales de Lanús, su secretario general
y concejal del PJ, Miguel Pedelhez, salió
a contestarles a los opositores, quienes, en una
entrevista con Política del Sur, habían
asegurado que tenían "1800 votos"
para ganarle al oficialismo, y no dudó
en considerar su triunfo como "inevitable".
"No
sé de dónde sacaron que tenían
1800 votos, es totalmente surrealista", dijo
Pedelhez en diálogo con este medio y sostuvo
que el triunfo, en las urnas, de su conducción,
"habla de que el total de la gran masa trabajadora
se expresó contundentemente y apoyó
a una gestión comprometida con los trabajadores
municipales. Esa masa silenciosa fue la protagonista
de una jornada sin violencia que refleja la voluntad
de los compañeros".
Tranquilo,
a pesar del fuerte triunfo, el concejal del PJ
confesó que desde muy temprano se había
sentido ganador: "Yo me di cuenta de que
íbamos ganando cerca de las 11 de la mañana,
cuando a esa hora el 50 por ciento del padrón
ya había votado. Ahí me dije que
nuestro triunfo era inevitable".
"La
lista que represento -explicó el gremialista-
ganó incluso cuando yo no estaba en un
buen momento político, porque las tres
líneas opositoras me atacaban, me acusaban
de corrupción, de amenazar, y para ellos
yo era el culpable de todo. Además no venía
bien de salud. Aun así, las tres listas
no llegaron a tener la minoría".
Pedelhez
atribuyó el apoyo de los trabajadores municipales
a que él es "un hombre que conoce
los problemas de los compañeros que eligieron
privilegiar, para ser representados, una buena
gestión sindical, un espacio en el que
pueden hacer las críticas que vean necesarias
en un marco democrático".
En
el pasado marco de la campaña electoral,
una de las listas opositoras (Municipales de Pie)
había denunciado amenazas de parte del
oficialismo. Al respecto, Pedelhez señaló
que "las únicas amenazas que existieron
fueron las que vinieron de ciertos sectores de
la oposición", y duramente cuestionó
esa actitud al remarcar que las amenazas "no
fueron" hacia su persona, sino hacia los
trabajadores, "algo que es mucho más
grave y cobarde", sentenció el secretario
general del gremio.
"Los
trabajadores recibieron aprietes el día
del acto eleccionario para votar. De esa manera
fue cómo (las listas opositoras) consiguieron
los únicos votos que pudieron juntar",
acusó el concejal.
Puntualmente,
Pedelhez fue más allá y explicó
que un trabajador "analfabeto fue presionado
cuando los opositores le pusieron en la mano una
lista para que fuera a votar". Ante algo
tan grave, el concejal aclaró que haría
público el tema "cuando llegue el
momento".
Ante
el requerimiento de Política del Sur de
que explicara más en detalle lo sucedido,
el dirigente gremial dijo que el hecho se produjo
"en el Corralón" y subrayó:
"Yo estuve ahí y lo vi con mis propios
ojos".
"No
me contó nadie lo que pasó con el
compañero. Yo lo vi. Pero ni aun con esas
prácticas deshonestas las tres listas opositoras
tuvieron el apoyo político de la gente.
El único apoyo que tuvieron fue el interno,
de sectores del HCD, y el financiero de (el diputado
provincial Rubén "Cholito") García
y (Juan Carlos) Sluga" disparó Pedelhez
y agregó que eso era "surrealista"
al preguntar "cómo se entiende que
quienes conducen y son oficialistas vayan en contra
y sean opositores".
Ante
una eventual lectura de este escenario eleccionario
para que sea trasladado a otras elecciones, el
gremialista consideró que "las lecturas
que pueden hacerse de esta elección son
infinitas", y apuntó que "este
acto eleccionario fue el espejo de lo que va a
pasar en la política local, en la tercera
y en el nivel provincial, porque no hay un solo
gremio que haya conseguido y pueda conseguir una
diferencia de votos tal como se dio de 900 a 400".
Ya
cuando concluía la entrevista, se impuso
el tema central del gremialismo argentino, dado
por la flamante puja entre Luis Barrionuevo y
Hugo Moyano por la conducción de la CGT.
Al respecto, Pedelhez dijo que su línea
política gremial siempre tuvo "una
actitud crítica hacia el moyanismo",
y que siempre habían señalado, "si
era necesario, lo que debía corregirse
en la CGT".
Para
el legislador manolista de Lanús, en una
lectura mucho más arriesgada de la situación,
"en la CGT era inevitable una disputa por
la conducción porque se busca la unidad",
y concluyó: "Pero nosotros estamos
en la línea del compañero Amadeo
Genta (Trabajadores Municipales de la Capital
Federal) que mantiene una posición independiente
respecto de la disputa".
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