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Por
Ricardo Carossino
ricardocarossino@politicadelsur.com.ar
El
ideólogo "K", Carlos Kunkel,
puso el hombro para que Daniel Scioli tuviera
un palo donde rascarse y lo apoyó, aunque
aclaró en un medio nacional: "Scioli
será evaluado por la dirigencia y la militancia,
será tamizado por lo que piensa la ciudadanía
y recién en cuatro o seis meses se tomará
una decisión".
Fue
así nomás. Varios nombres se disputaban
el protagonismo bonaerense y de pronto, sin que
nadie se lo imaginara, el fashion vicepresidente
de la Nación y ex menemista, Daniel Scioli,
parece representar el proyecto progresista y social
del presidente Néstor Kirchner.
Kunkel
abrió las apuestas con su declaración
y, por lo que Política del Sur salió
a testear en territorios "pampuristas",
la respuesta que pidió sobre la evaluación
militante y dirigencial no se hizo esperar cuando,
ante la pregunta obvia, un concejal del Frente
para la Victoria (FpV) confesó en voz muy
baja que "es una cagada (sic)" que Scioli
pueda ser candidato a gobernador de la provincia
de Buenos Aires.
Scioli,
en rigor, despierta ciertos resquemores entre
la tropa bonaerense que no ve con buenos ojos
que un político sin una carrera hecha desde
las bases y la militancia tenga más pergaminos
que otros, aunque tampoco se atreven a negarle
un largo trabajo político.
La
pregunta es si el presidente se equivocó
al lanzar este rumor para, tal vez, medir a Scioli,
como puede medir a cualquier otro candidato, ya
fueran José Pampuro, Florencio Randazzo,
Aníbal Fernández y la mismísima
Cristina Fernández. Aunque las versiones
sobre esta noticia -que cayó como una bomba
molotov en el kirchnerismo de base- parecen indicar
muchas más cosas que una simple explicación
sobre la candidatura.
Algunos
se atrevieron a ver en esta estrategia un alejamiento
del campeón de offshore de la Capital Federal
para que su imagen no se desgastara, pero, por
otra parte, Daniel Filmus ya fue largado a la
arena para ser medido.
Sorprende,
realmente, que Kirchner haya apuntado a un hombre
al que en algún momento no le atendió
el teléfono y que supo hacer lobbys para
ciertos sectores empresariales que buscaban a
través de él conseguir ciertas ventajas,
como solían hacerlo durante la infame década
de los noventa.
Sorprende,
además, que Kirchner leyera que un hombre
que entró a la política grande por
la puerta del neoliberalismo más salvaje,
ex menemista (por supuesto), campeón de
un deporte desconocido para clases bajas y esposo
de una modelo fashion (Karina Rabolini), pueda
tener una llegada concreta en una provincia en
donde se concentra el más alto índice
de pobreza e indigencia de toda la República
Argentina.
Aunque
también es verdad que muchas veces las
clases más postergadas leen entre líneas
y perciben otros intereses, como muchos lo hicieron
con el mediático ex presidente Carlos Menem.
De
cualquier manera, la oficialidad K y su tropa
se pusieron el CD y todos homogeneizaron el discurso
para recibir la noticia de la manera políticamente
más correcta.
Desde
los movimientos sociales, si bien off the record
reconocen que no parece ser el mejor candidato
para sintetizar el proyecto de Néstor Kirchner,
oficialmente lo aceptan.
La
referente lanusense de Libres del Sur, Paola Rezzano,
dijo que el movimiento social "apoya la decisión
del Presidente (Kirchner)", pero fue muy
clara cuando remarcó que "no se apoya
a una figura política, sino al proyecto
presidencial".
Para
Rezzano, "Scioli no es el fiel sucesor de
(el gobernador bonaerense, Felipe) Solá",
según expresó en diálogo
con este medio, en tanto ajustándose a
lo que señalara Kunkel, afirmó que
"la candidatura de Scioli se verá
concretamente en marzo o abril".
Por
otro lado, PDS consultó a un hombre que
acompaña a un candidato municipal pampurista
(el diputado provincial Darío Díaz
Pérez) y éste confirmó el
mensaje partidario que baja de arriba. El presidente
del bloque de concejales del FpV de Lanús,
Héctor Bonfiglio, también afirmó
que "se acompaña el proyecto del Presidente
de la Nación".
Buscando
una opinión más cercana a Solá,
PDS charló con Emiliano Baloira, secretario
ejecutivo del consejo provincial de reforma política,
dependiente del Ministerio de Gobierno provincial,
y éste dijo que "la bajada de Solá
(de la pelea electoral) es una decisión
que tomó el gobernador al interpretar la
demanda de la comunidad y así resignó
el pedido que hizo de una interpretación
de la Constitución".
Baloira
dio su parecer y explicó que el Presidente
hizo una propuesta, aunque dejó abierta
la puerta para una eventualidad al expresar que
"Scioli no dijo oficialmente que es candidato".
"Lo
veo como un candidato que cumple los requisitos
para comandar la provincia de Buenos Aires -consideró
el funcionario que trabaja en la Reforma Política-.
Además, creo que Scioli conoce la provincia
y no diría lo contrario, como algunos lo
quieren hacer ver. Este es el proyecto de Kirchner
y si él dice que Scioli es el candidato,
lo acompañaremos".
Cuando
los discursos se parecen pasan dos cosas: o los
políticos están ideológicamente
muy dogmatizados, o no pueden decir lo que verdaderamente
piensan porque su principal líder lo prohíbe.
Y en el caso de Scioli, Política del Sur
está en condiciones de asegurar que es
la segunda opción la que marca a ciertos
sectores progresistas del kirchnerismo.
De
cualquier manera, tanto Aníbal Fernández
como Pampuro dejaron bien claro que no se bajaron
de la pelea y que todo dependerá de cómo
mida cada uno. La cosa tampoco será tan
fácil para Scioli, que deberá demostrar
algo más que gestión turística
y mediática.
Mientras
tanto, el vicepresidente, que se sacó una
foto con el ultraderechista homofóbico
gobernador de California y patético actor,
Arnold Schwarzenegger, se limita a hacer lo que
mejor sabe, abrir la boca para decir cosas lavadas,
como declarar que su "campaña es por
una Argentina mejor". Tal vez, el sincero
legislador K repetiría: "Che, qué
cagada", de declaración.
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