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El inicio de clases tiene en vilo
a la provincia de Buenos Aires. Es que, a pocos días
del comienzo oficial, varios son los inconvenientes
que aquejan a la educación en el territorio bonaerense.
A la falta de un acuerdo salarial con los docentes y
las falencias en materia de infraestructura, ahora también
se suma un nuevo inconveniente: el saqueo que sufrieron
varios colegios en zonas periféricas del conurbano.
Veamos: al cierre de esta edición,
y luego del anuncio del gobierno nacional de establecer
un piso de $ 1.040 para todos los maestros del país,
la negociación entre el frente gremial docente
y la administración de Felipe Solá se
complicó. El Gobernador ofreció esa suma,
más la incorporación gradual al básico
de $ 85. Los gremios rechazaron la propuesta, y pretenden
que se incorporen $ 225 pesos al salario básico
(fijado en $ 455 para el cargo testigo), se garanticen
los $ 1.040 y un aumento a todos los trabajadores $
200 de bolsillo.
La falta de acuerdo en las negociaciones
hace peligrar seriamente el inicio de clases de la escuela
pública en la provincia. El gobierno bonaerense
argumenta que no le alcanza el dinero para otorgar el
aumento solicitado y que necesita algo así como
$ 1.400 millones para solventar dicho incremento.
Recurrentemente, necesitará
la ayuda del gobierno nacional para afrontarlo. Desde
Nación ya se anunció que se colaborará
con $ 300 millones, a la luz de los hechos, es obvio
que esa plata no alcanza.
Pero los problemas de los salarios
docentes no son los únicos. La provincia, a través
de los Consejos Escolares, debe afrontar cada comienzo
de año la cruda realidad que le dejaron tantos
años de inacción pública en materia
edilicia en los establecimientos escolares. Si bien
es cierto que se ha mejorado bastante, también
lo es que los problemas siguen siendo muchos y demasiado
serios, sobre todo en las escuelas de las periferias.
Instalaciones eléctricas, de agua y de gas dañadas
o que directamente no funcionan, techos que se caen,
vidrios, aulas y patios rotos, son algunas de las falencias
de los colegios públicos del conurbano.
A toda esta problemática
se suma una nueva, un flagelo que año tras año
provoca indignación y vergüenza: el saqueo
de los establecimientos durante los períodos
de receso. El problema se agudiza en los barrios periféricos.
El robo de muebles, computadoras, útiles e insumos
existentes en las escuelas públicas del conurbano
ya se ha vuelto una práctica lamentablemente
habitual. Muchas de las cosas robadas luego son vendidas
en el mercado negro. Triste, muy triste por cierto,
aunque esa situación forma parte de la terrible
realidad social que se vive y se viene agudizando en
la mayoría de los barrios humildes de la región.
El próximo lunes deberían
comenzar las clases en la provincia de Buenos Aires.
Luego de la realidad descripta, es más que obvio
que son muchos los inconvenientes que el gobierno bonaerense
debe sortear.
Además, y como si todo ello
fuera poco, el lunes comenzará a implementarse
la Escuela Secundaria Básica (ESB), que reemplazará
al viejo y fracasado esquema educativo provincial.
El tiempo empieza a escasear y el
desafío se hace más difícil. Claro,
todo sería mucho más sencillo si la educación
definitivamente pasara a ser una prioridad y no un gasto
más en la política bonaerense.
LOMAS - La Escuela Duhaldista
Lomas de Zamora es el paradigma
de la "escuela de Duhalde". Los inconvenientes
se suman por doquier y las soluciones urgen.
Por Ruben
Molina
Lomas de Zamora es un ejemplo paradigmático
de los problemas que aquejan a la educación en
la provincia de Buenos Aires. Con el énfasis
puesto en los problemas edilicios heredados de los "dorados
años duhaldistas" y una conducción
gremial local, la de SUTEBA Lomas, que se encuentra
a la izquierda de su dirección provincial, es
mucho lo que en materia educativa se debe batallar.
Como si todo ello fuera poco, la ola de robos a los
establecimientos se encuentra en su apogeo.
El Consejo Escolar de Lomas de Zamora
está cargo de Benigno Florentín, su presidente,
un docente que forma parte del Frente para la Victoria
y que no comulga con la gestión del justicialista
Jorge Rossi. La realidad marca que el FpV hoy es oposición
a la gestión municipal. La disonancia entre el
ejecutivo municipal y el Consejo Escolar es tal que,
el año pasado, la directora de Escuelas de la
Provincia de Buenos Aires, Adriana Puiggrós,
estuvo en el acto de inicio de clases en una escuela
de Cuartel Noveno y el Jefe Comunal, ausente en éste,
participó en uno organizado por su gestión
en otra escuela del distrito.
Pero tal vez estas diferencias en
definitiva terminen, sin querer, beneficiando a la comunidad
escolar. Este año, a diferencia de otros, Lomas
de Zamora recibió importantes recursos para ser
destinados al mejoramiento edilicio de muchas escuelas,
como así también para la creación
de varia otras. La mayoría de esos aportes fueron
administrados por Florentín. De todas formas,
desde la Municipalidad tampoco se quedaron atrás
e hicieron lo propio. Se sabe, éste es un año
electoral y nadie quiere perder, sobre todo si hay un
Intendente que quiere ser reelecto y otros que quieren
ocupar su cargo.
Claro que con eso no alcanza para
resolver todos los inconvenientes edilicios que tienen
los colegios lomenses. En muchos casos, los problemas
son estructurales y habría que derribar las estructuras
para empezar todo de nuevo. Como si esto fuera poco,
la matrícula cada vez es mayor, sobre todo en
la periferia, y con ello la demanda no sólo educativa
sino también de respuestas sociales: los comedores
escolares requieren de una atención por demás
especial. Todos los años surgen denuncias sobre
anomalías en el manejo de la comida que se les
ofrece a los chicos.
Finalmente, y a manera de síntesis,
el flagelo de la ola de robos a las escuelas también
requiere de un cuidado especial en Lomas. El tema no
es nuevo, y cada verano que pasa se acentúa.
En muchos de los casos, los robos son realizados por
bandas de jóvenes que hasta no hace poco concurrían
a los mismos colegios que saquearon. Pero, así
como hay quienes roban y venden lo hurtado, hay quienes
lo compran a sabiendas de su origen. Los poderes político
y policial deben incrementar los esfuerzos para terminar
con esta situación en el distrito.
Con este bagaje de conflictos, Lomas
de Zamora se apresta a iniciar el ciclo lectivo. Claro
está, a la espera de que la discusión
salarial tenga un final feliz. El 2007 promete ser otro
año duro para la educación bonaerense,
sobre todo porque seguramente la atención de
la dirigencia política estará más
puesta en las elecciones de octubre que en la búsqueda
de soluciones de fondo a los problemas educativos.
LANUS - En busca de las refacciones
perdidas
Ya
empieza un nuevo ciclo escolar. Algunas escuelas piden
refacciones. Podrían no comenzar las clases en algunos
establecimientos. Se espera que en 2007, además, no
falte el gas. Suteba denuncia. Hay conflictos en todos
los ámbitos.
Por
Ricardo Carossino
ricardocarossino@politicadelsur.com.ar
Los casi 300 establecimientos educativos estatales de
Lanús no están a salvo de las dificultades
que sufren las escuelas de los 134 municipios de la
provincia de Buenos Aires y, como todo en política,
las voces que llegan de los sectores involucrados defienden
o denuncian falta de gestión, tanto desde el
gobierno bonaerense como desde el Consejo Escolar lanusense.
Según
información suministrada por el bloque de consejeros
escolares del Frente para la Victoria (FpV), enfrentados
al oficialismo "manolista" liderado en el
ámbito por el presidente del Consejo, Diego Sayago,
el escenario no es totalmente desalentador en las escuelas
de Lanús, aunque todo lo que se haga no parece
alcanzar para que los servicios del Estado a sus alumnos
sean los óptimos.
De
acuerdo con lo consultado por Política del Sur,
ya se habría, por ejemplo, licitado la construcción
de dos aulas de escuelas secundarias básicas
(ESB), "las números 17 y 18".
Otro
de los problemas que durante comienzos del invierno
del año pasado, allá por abril de 2006,
preocupó a padres y autoridades municipales,
fue la falta de gas, que tal vez podría llegar
a repetirse en 2007.
Se
sabe que, luego de la devaluación, las empresas
privadas que tomaron la explotación de los recursos
naturales no dejan de pedirle al Gobierno Nacional que
se les deje aumentar las tarifas, por lo que llegan
a amenazar con sacarles la calefacción a los
niños para obtener su propósito.
El
consejero escolar kirchnerista, Alejandro Bobadilla,
por ejemplo, explicó que Provincia envía
partidas para el gas, además del uno por ciento
diario que se manda de la recaudación impositiva,
para refacciones edilicias a los 134 municipios bonaerense.
Pero
que igual, según Bobadilla, tanto la distribución
como la extensión y reparación de las
redes "depende de (la empresa) Metrogas".
De todos modos, desde el Consejo señalaron que
con el dinero que envió Provincia hubo compra
de estufas para las escuelas de Lanús.
Por
una fuente cercana a uno de los bloques de consejeros,
se supo que, en la última reunión de UEGD,
por ejemplo, "la escuela media 2 (el pasado jueves)
pidió refacciones varias", aunque no parece
ser la tendencia en el distrito.
Si
bien los pedidos de refacciones no parecen ser muchos,
por pocos que fueran la carga de responsabilidad es,
sin duda, a qué establecimiento se les da prioridad
en las refacciones.
Las
decisiones que implican ordenar las prioridades para
beneficiar a tal o cual establecimiento se dan en las
reuniones de UEGD y, según una confiable fuente
kirchnerista que asistió a la última sesión,
"varias escuelas plantearon la posibilidad de que
las clases no empiecen si no se hacen las refacciones
que piden".
Éste
es, además, un tema sensible, ya que en los últimos
meses, más exactamente hace dos semanas, Suteba
de Lanús remarcó que sospecha de irregularidades
en el manejo de los fondos para refacciones.
"Vemos
con preocupación los números que se manejan
en el Consejo Escolar -afirmó el miembro de Suteba,
Hugo Durán- y creemos que podría haber
irregularidades en el manejo discrecional de los fondos.
Hay algunas denuncias de sobreprecios, pero el caso
es que (Diego) Sayago no quiere dar explicaciones y
nos niega acceder a la información para evacuar
las dudas que surgen".
Otro
de los temas que en las escuelas de Lanús parece
preocupar tanto a consejeros como a profesores y alumnos,
sería un conflicto bastante difícil de
solucionar que tiene que ver con el uso de insumos en
establecimientos que comparten escuelas secundarias
(ESB) y primarias básicas (EPB).
"En
el tema de insumos -subrayó una fuente del kirchnerismo
escolar- existen conflictos entre las ESB y las EPB
porque las primarias no están de acuerdo en prestar
las cosas a las ESB del mismo establecimiento".
Pero
todo parece apuntar a una solución, aunque no
se aclara si será definitiva o coyuntural. De
acuerdo con la información suministrada por autoridades
políticas del Consejo, ya se estaría equipando
a más de 20 escuelas con bancos y mesas, para
aulas que deben tener, cada una, 15 mesas y 30 sillas.
En
un diálogo con Diego Sayago y Silvia Flores,
presidente y tesorera del Consejo, hace unas semanas,
éstos manifestaron que hasta el momento sólo
llegaron cinco pizarrones y unos pocos armarios, y que
están reclamando que deben llegar más
guardapolvos de Provincia, tema en el que estaría
involucrado el plan de fabricación de delantales
que impulsa el vicejefe de gabinete de Felipe Solá,
Emilio Pérsico.
Hace
menos de 12 meses, el país se enteraba de que
unas 170 escuelas de la provincia de Buenos Aires comenzaban
el ciclo lectivo con distintos problemas edilicios,
según un relevamiento efectuado por el Sindicato
Unico de Trabajadores de la Educación de Buenos
Aires (Suteba).
En
aquel momento, el gobierno bonaerense admitía
que más de 400 escuelas de la provincia no tenían
calefacción; sin embargo, tanto la FEB como Suteba
señalaban que eran unas 3400 las que tienen problemas
o están sin gas. Sólo queda esperar que
las soluciones lleguen pronto a Lanús, y no por
ser éste un año electoral, sino porque
la política de educación es, junto con
el alimento y la salud, condición elemental para
el desarrollo de una nación.
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