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Por Ricardo
Carossino
Ricardocarossino@politicadelsur.com.ar
Si hay algo curioso en esta Argentina
post moderna es la definición de izquierda, que
se transformó en algo sin mucha sustancia política
y que depende de dónde se ubique el centro. En
el gran movimiento que soñaron alguna vez, lo
malo es que no se ponen de acuerdo y conviven kirchneristas
y antikirchneristas, algo no muy adecuado para construir
una alternativa nacional.
Si hubiera que definir a "los
zurdos", según la clasificación de
la ultraderecha, habría que decir que la izquierda
argentina, hoy, no es más que un grupo enorme
de gente que recuerda al Che Guevara y que adora a Hugo
Chávez, el presidente de la República
Bolivariana de Venezuela. Dentro de ese universo acotado,
entran todos los sectores que no quieren ser denominados
como de centro derecha y los de la izquierda tradicional.
Con los mismos lugares comunes de
siempre, como la retórica de la queja, justificada
claro, al imperialismo (hoy el Imperio según
Tony Negri) y las canciones de Víctor Heredia,
los marxistas, trotskistas, guevaristas, transversalistas,
kirchneristas, peronistas, centristas y anti derechistas,
caminan detrás de un mismo escudo que no es,
precisamente, un nacionalismo, sino el viejo y ya eterno
internacionalismo, ahora "chavista".
Imposibilitados desde siempre de
construir una alternativa superadora que provoque, al
menos, a sus adversarios de la derecha vernácula,
todo lo que han conseguido hasta acá es mantener
un reducido espacio, entre la gente, de presencia reinvindicatoria
y nada más.
Están alejados de los medios
que no los llaman, están alejados de los debates
porque no quieren medirse con la derecha, están
alejados de las calles porque fueron ganadas por movimientos
sociales, si bien politizados y de identidad de izquierda,
con menos pretensión de poder, por ahora.
Pero para la derecha, la izquierda
es nada más que una molestia, "son los piqueteros",
"los tira bombas", "los que hacen quilombo
y molestan a la gente". Para la derecha, la izquierda
no es ni siquiera el marxismo de otros tiempos y le
han perdido cualquier tipo de respeto político.
Por un lado, el secretario del PC,
Patricio Etchegaray, sigue son convocar. Enfrente, las
líderes del Movimiento Socialista de los Trabajadores,
Patricia Walsh y Vilma Ripoll, parecen ser las más
adecuadas para encaminar una oposición que aglutine
todo lo que no está en el centro.
Más allá, un desaparecido Luis Zamora,
honesto e inteligente, con un fracaso como Autodeterminación
y Libertad y su enemigo de siempre, el líder
del Partido Obrero, Jorge Altamira, llamado a silencio,
seguramente, hasta dentro de unos meses.
Pero en ese universo, la derecha
ve como izquierda a los movimientos sociales como Libres
del Sur y el Movimiento Evita, aun la derecha peronista.
O sea, un nuevo mundo en el arco ideológico argentino.
Cosa hasta hace unas décadas impensada. Tampoco
en la Argentina se da el caso de Europa, donde partidos
de izquierda supieron aprehender inquietudes ambientalistas
y se erigieron como una alternativa con poder a través
de propuestas como el Partido Verde.
Habrá que ver cómo
logran, si lo logran alguna vez, instrumentar un discurso
que represente a todos los que tienen la inquietud de
ver derrotada a la centro derecha y a la derecha -que
parecen haberse puesto de acuerdo-. La respuesta a la
crisis puede está en cualquier parte, izquierda,
centro o derecha, todo depende de la voluntad, la honestidad,
la capacidad y el lugar donde se paren, si a la izquierda
de las necesidades populares o a la derecha de los intereses
imperialistas.
AVELLANEDA - La tierra de
un comunista en la derecha
Para la izquierda de Avellaneda,
municipio con historia comunista, hasta un ex PC como
Oscar Laborde es de la derecha, aunque él haya
estado en el acto de Hugo Chávez en Ferro.
Por eso, el combativo Partido Obrero
no escatimó adjetivos cuando lo calificó
como "jefe de un lupanar", luego de un informe
de "Zona de Investigación" (Canal 9,
hace unos años) que, según el PO, "ha
dado una lección práctica insuperable
acerca de qué es la centroizquierda y cómo
se ha integrado al aparato del Estado".
"Al poner en el aire una investigación
sobre la red de 'influencias' que hay que 'mover' en
Avellaneda para habilitar un cabaret (es decir, la 'cubierta'
de un prostíbulo), la madeja empieza a desenvolverse
por Herminio Iglesias", explican del PO.
Para el comunismo, lugar al que
pertenecía el ex intendente, "Laborde, adalid
del presupuesto participativo, del Foro Social Mundial,
del Frenapo, en 1994 abandonó el PC y en nombre
de la solidaridad con las revoluciones cubana y nicaragüense
se integró al chacho-alfonsinismo del Frente
Grande".
Así califica la izquierda
de Avellaneda a la izquierda kirchnerista que se postula
como el transversalismo popular y nacional.
O sea, nada escapa a la lógica
de una izquierda desunida que no consigue edificar una
propuesta conjunta, que sigue discutiendo el marxismo
y el leninismo y que, según le convenga a algunos
como a Laborde, se pasa a la derecha capitalista, maquillada
de centro izquierda.
El mundo a revés, si se quiere,
donde sucede lo mismo que en otros distritos en los
que la imagen de revolucionarios y revoltosos se la
llevan los peronistas que se ubican a la izquierda de
cualquiera.
Aunque en Avellaneda la cosa está
más complicada, porque Cacho Alvarez no parece
figurar como "esa derecha golpista y anti zurda"
y se lleva algunos laureles como los del Movimiento
Evita, a la izquierda de un Francisco de Narváez.
LANUS - Todos a la izquierda de
Quindimil
En Lanús pasa algo curioso,
hasta la derecha, como el macrismo, parece estar a la
izquierda del intendente Manuel Quindimil, en tanto
la verdadera izquierda no está desenfocada de
la realidad que se ve.
Para la derecha peronista y la macrista,
el adversario es el que suscribe a Hugo Chávez,
aunque provenga del kirchnerismo y aun del peronismo,
como el Movimiento Evita. Todo depende del cristal,
o del adoctrinamiento, con que se mire.
La ausencia del PC y del Partido
Obrero en Lanús fue aprovechada por Libres del
Sur, referido por Paola Rezzano, que a la vista de una
sociedad absolutamente despolitizada, elogiando a Fidel
Castro y encolumnándose detrás de Néstor
Kirchner, aprovecha para aparecer como la líder
de la izquierda de Lanús.
De cualquier forma, el Partido Obrero
sigue con sus reclamos vecinales, como en Villa Jardín
y Villa Diamante, donde tienen mayor presencia para
reclamar por aguas servidas, inundaciones permanentes
y calles intransitables. Al parecer, el poder de convocatoria
del PO sería por el momento algo más de
100 personas, según sus propias estimaciones.
Pero la derecha no se queda en la
pronunciación del odio. Y es así como
hace días secuestraron a un militante del MTD.
El pasado viernes 2 de marzo, mientras
se dirigía a una reunión de delegados
del Movimiento de Trabajadores Desocupados - Frente
Popular Darío Santillán, Carlos Leiva,
del MTD de Lanús, fue secuestrado por tres personas
que lo mantuvieron cautivo en un galpón donde
lo ataron a una silla y lo interrogaron sobre sus actividades
políticas, le preguntaron por los "jefes"
de su organización y los "responsables"
de las movilizaciones, tras lo cual le gatillaron la
pistola descargada. Carlos Leiva, de 34 años,
es el principal referente social del Barrio La Fe, donde
vive desde que nació. Trabaja en una panadería
comunitaria del movimiento y es delegado del Movimiento
de Trabajadores Desocupados del Frente Popular Darío
Santillán desde hace seis años.
LOMAS: La izquierda que asoma
Sin una presencia histórica
en el distrito, la izquierda democrática hoy
se ve representada a través de Libres del Sur.
La presencia en los sindicatos.
Por Ruben
Molina
Nunca la izquierda democrática
en Lomas de Zamora ha tenido un protagonismo descollante.
A no ser por la presencia de algún dirigente
a través de un frente político, la izquierda
lomense no ha tenido un papel destacado en la vida política
local.
A viejos dirigentes peronistas les
gusta decir "Lomas es peronista", y a la luz
de los hechos motivos no les faltan para acreditarlo.
Es que el aluvión de votos justicialistas siempre
ha echado por tierra las ilusiones de los diversos partidos
políticos de la izquierda lomense, amén
de los propios errores que dicho sector acarrea desde
sus estructuras nacionales.
Pero si la izquierda tiene bastante
con sus problemas, ahora debe agregar el de la coaptación
que a sufrido a manos del kirchnerismo. ¿Se puede
hablar de una izquierda K? Y por qué no. Si existe
un radicalismo K, un vecinalismo K y una derecha K,
por qué no puede existir una izquierda que responda
a los intereses del Presidente de la Nación.
Algo así ocurre con los históricos piqueteros
de Barrios de Pie, hoy dentro del denominado Movimiento
Libres del Sur. El espacio liderado en Lomas de Zamora
por Claudio Morell y su esposa Laura Berardo ha conseguido
instalar su estructura dentro del Frente para la Victoria.
Berardo es diputada provincial, mientras que Morell
es concejal.
En Lomas, el rostro de Claudio Morell
es bastante conocido, debido a que desde fines del año
pasado ha lanzado su candidatura a intendente. También
es el responsable de una célebre frase: "Chau
Rossi", que es usual ver hasta en los lugares más
insólitos del distrito.
Para muchos, la candidatura de Morell
se entiende como una presión dentro del esquema
kirchnerista local, con intención de poder sacar
una mejor tajada de lo que vendrá. Aunque otros
no descartan que la candidatura finalmente se cristalice
debido a las diferencias provinciales. Es que Libres
del Sur no simpatiza con la idea de Daniel Scioli gobernador,
y es muy factible que lleve un candidato propio.
¿Qué pasa con el resto
de la izquierda política local? Ésa es
una verdadera incógnita, y seguramente todo dependerá
de las definiciones nacionales. En el socialismo esperan
un acuerdo con sectores progresistas moderados y las
elecciones en Santa Fe pueden marcar una bisagra. Algo
similar ocurre con el PC y su estrategia frentista.
Es para destacar el hecho de la
representación que muchos dirigentes de estos
sectores vienen teniendo en diversas organizaciones
gremiales y sociales. Un ejemplo es el caso de la conducción
de la Suteba local, que es hegemonizada por sectores
provenientes del PO, que retuvieron el gremio por segundo
período consecutivo.
En la medida que las definiciones
empiecen a tomar forma en el ámbito nacional,
el panorama para los diezmados partidos de izquierda
democrática que resisten en Lomas de Zamora también
se aclarará. No falta mucho, pero aún
hay que esperar.
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