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De esta manera, la senadora
sale a calentar el escenario electoral en el que
cuatro candidatos se postulan como los hombres
del presidente de la Nación, Néstor
Kirchner: Cacho Alvarez del PJ, Oscar Laborde
del Transversalismo y José Alessi y Rubén
"Cholito" García por el Frente
para la Victoria (FpV).
No hace mucho, la asesora
del apoderado del Frente para la Victoria "Cuto"
Moreno, Norma Fernández, pateó el
tablero cuando aseguró que se hablaba,
por distrito, de una sola lista de unidad entre
el FpV y el PJ; aunque sin negarlo, todos estarían
rechazando esta idea, al menos hasta ahora, a
la espera de una pronunciación del mismo
Kirchner.
"Creo que lo más
serio -reflexionó la senadora Litza-, sería
una fórmula encabezada por el actual intendente
Baldomero 'Cacho' Álvarez de Olivera y
del otro lado otra lista del FpV, con García,
Alessi y no sé si Laborde."
Es casi seguro que, por el
lado del kirchnerismo, de los tres candidatos
quede solo uno, señalado por el Presidente
de la Nación; de darse esa instancia, para
la legisladora provincial del PJ, "en el
caso puntual de Avellaneda posiblemente habrá
dos listas", tras lo cual añadió:
"Me da la impresión de que es muy
difícil juntarlos (FpV y PJ) en una mesa
de unidad, pero pensemos que la política
es muy dinámica".
En otro orden, la senadora
se refirió al tema de la reforma del sistema
penal de la provincia de Buenos Aires y dijo que
el tema es coincidir con el gobernador (Felipe)
Solá, porque, según dijo la senadora,
"la seguridad es uno de los temas más
preocupantes para los bonaerenses, un tema que
está al tope de los reclamos de la gente
y luego el tema de la lentitud de la Justicia".
"En 1998, la provincia
hizo una reforma integral cuando empezaron los
juicios orales con tres jueces -recordó
la senadora-. Hay primero una instancia donde
se juntan las pruebas de la Instrucción
Penal Preparatoria (IPP) para luego, sí,
pasar al tribunal oral. Esto tiene que ver con
la oralidad y una celeridad que se intentó
poner en el tratamiento de la justicia."
Litza explicó que hoy
se intenta ajustar lo que había quedado
suelto, porque después de ocho años
de implementado este sistema, hay cosas que no
funcionan. "Tenemos una diferencia con el
proyecto del oficialismo que envió a la
legislatura Solá. Coincidimos en el diagnóstico
y cuestionamos la forma en la que se quiere hacer.
Creemos que esto necesita un análisis mucho
más profundo. Tiene media sanción
del Diputados", remarcó la legisladora
de la Cámara Alta bonaerense.
"Ya hemos empezado una
serie de consultas con los operadores del sistema
porque hay un tema que es importante: el tema
del Tribunal de Casación Penal de la provincia
de Buenos Aires, sobre el cual el proyecto del
oficialismo propone su eliminación y creemos
que hay que buscar alternativas", sostuvo
Lizta.
Para la senadora, si hay muchas
causas demoradas, no tienen que ver con el Tribunal
de Casación, sino "con los operadores
del sistema" y con quienes, a veces, "instruyen
la preparación". En este sentido,
eligió la precaución al apuntar
que "hay muchas cosas para ver, es muy complejo
y no es blanco o negro con tanta facilidad, no
se arregla todo eliminando la Casación".
Muchos sectores están
pidiendo la anulación de la Casación
porque, según refieren, de esa manera,
al no reverse las causas, la justicia tomaría
la celeridad que le está demandando toda
la sociedad.
Al respecto, Litza considera
que no es solamente el tema de casación,
sino del manejo de ciertos recursos: "Por
ejemplo, a la Corte Suprema tienen que llegar
sólo algunos casos. Por otro lado, el Tribunal
de Casación tendría que tener un
límite, porque se abrió tanto la
vía recursiva que a la Casación
llega todo y ésa no era la función
originaria".
"Casación tiene
que unificar la jurisprudencia, porque en la provincia
hay 18 departamentos judiciales y cada cámara
penal sigue un criterio diferente, y un delito
cometido en San Martín termina siendo distinto
del mismo delito cometido en Ezeiza. Tiene que
haber un organismo superior que unifique la doctrina
porque, de lo contrario, las bandas delictivas
van a decir vamos a asaltar un blindado en tal
o cual municipio porque es más benigna
la pena si nos agarran", subrayó la
senadora provincial.
En este sentido, Litza aclaró
que "no" está en contra de la
reforma del sistema penal, aunque agregó
que "hay que ajustarla desde la racionalidad,
viendo cuáles son los efectos secundarios
que pueden llegar a ocurrir".
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