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Por
Marcos Morales
Especial para Política del Sur
Pese
a que la elección de octubre es un tanto lejana,
se puede suponer que la mayoría de los funcionarios
y políticos de la región con aspiraciones
electorales ya tiene por lo menos en la cabeza la agenda
de temas para su futura campaña. De hecho, la
atención hoy se centra más en las alianzas
a tejer antes de los comicios que a los temas por tratar
durante la campaña.
Pero
en el conurbano, con toda esa dinámica de inestabilidad
que lo caracterizó en los últimos tiempos,
se pueden generar algunas sorpresas en esta materia.
En especial, si como se sospecha algunos conflictos
latentes terminan de estallar. Desde la polémica
con los asentamientos en Esteban Echeverría y
Almirante Brown, hasta la oposición de varios
barrios lomenses a las modificaciones urbanas, todo
hace suponer que los futuros candidatos deberán
estudiar la cuestión para tener respuesta ante
los reclamos. Política del Sur realizó
un mapa de los conflictos que amenazan introducirse
en la mesa electoral, su génesis y quiénes
pueden encontrar en la calle a sus más inesperados
rivales.
Rechazo
vecinal al hiper y las torres
En Lomas de Zamora, la polémica por la instalación
de un hipermercado Coto y una serie de torres de edificios
pareció llegar esta semana a su punto más
crítico. La disputa entre la comuna y los vecinos
-representados en varias organizaciones sociales- llegó
al grado del enfrentamiento frontal y directo. De hecho,
el propio intendente Jorge Rossi cargó contra
dos de las caras visibles del reclamo, el secretario
de la Cámara de Comercio de Bánfield,
Aurelio Lugo, y el titular de ADDUC, Osvaldo Bassano,
a quienes llamó "payasos" y de quienes
dijo que están "faltando a la verdad".
Las
duras declaraciones se expresaron luego de que la justicia
dictó una medida cautelar de "no innovar",
apelada por el municipio, ante un amparo presentado
por la ONG Fuenteovejuna, otro de los motores de la
protesta.
El
conflicto comenzó el 9 de febrero, cuando el
Concejo Deliberante local aprobó por 15 votos
a favor y 6 en contra la excepción al código
de edificación que prohibía una construcción
de esas características, dejando así dejar
abierta la instalación del comercio en la esquina
de Hipólito Yrigoyen y Las Heras, en Bánfield.
Como era de esperarse, el tema ya se metió en
la interna. Desde Fuenteovejuna relacionan este conflicto
con la puja por dirimir quién será el
candidato del kirchnerismo en el partido, en especial
en el intento de Rossi de buscar su reelección.
De hecho, algunas fuentes consultadas por este medio
vaticinan que, en los próximos tiempos, Fernando
"Chino" Navarro tomará una posición
al respecto. "Quiere mostrase como un conciliador,
alguien que puede acercar posiciones", especularon
las fuentes. Sin embargo, los vecinos no ven así
al actual presidente del bloque de diputados provinciales
del Frente para la Victoria. En una carta publicada
en el diario Clarín el 15 de marzo pasado, un
grupo de vecinos acusó "a un sector del
Frente para la Victoria que respondería al diputado
Navarro" de apoyar la excepción.
El
endurecimiento de la posición oficial hace poco
probable una rápida solución, y los reclamos
y marchas parece que seguirán. El problema del
hiper viene ligado con otro de características
y actores similares. En la manzana de Sarmiento, Columbres,
Garona y Saavedra, pleno centro lomense, los vecinos
reclaman por la detención de la construcción
de una serie de departamentos y edificios. "Antes
de que se terminen ya empezaron los problemas con las
cloacas, en la semana los desperdicios salieron a la
calle, hay un peligro real de que colapsen", le
dijo a Política del Sur un vecino de la zona.
Además, la violación del código
de planeamiento es manifiesta, muy similar a la que
se dio con la colocación de una antena de telefonía
celular en Sixto Fernández al 400, a escasas
dos cuadras de la ahora polémica manzana.
Hasta
el momento, sólo el concejal y candidato del
movimiento Libres del Sur, Claudio Morell, se mostró
decididamente en contra de las construcciones. Habrá
que ver cómo la movilización vecinal instala
el tema en otras agendas y en otros candidatos.
Esa
tierra es mía
Históricamente, las usurpaciones de tierras y
formaciones de asentamientos tienen un fuerte condimento
político, de clientelismo, asistencialismo y
corrupción. En los últimos seis meses
ya tuvimos tres problemas con tierras ocupadas: Esteban
Echeverría, Almirante Brown y Lanús. Cada
uno, con un condimento distinto.
El
más político fue el de septiembre pasado,
en el distrito que gobierna Alberto Groppi. Allí,
numerosas familias tomaron tierras aledañas a
uno de los complejos de viviendas del Plan Federal.
El desalojo, luego de unas horas de tensión,
fue una victoria de la administración municipal,
que logró hacerlo sin violencia.
Pero
en realidad no hubo solución, pese al aire triunfal
de la administración. Los vecinos fueron derivados
a Luis D'Elía, por entonces en su cargo provincial,
pero no recibieron respuesta alguna.
Además,
las denuncias realizadas sobre el candidato Fernando
Gray, en especial sobre su participación y uso
político del hecho, todavía están
latentes. Por eso se teme que vuelvan a ocurrir hechos
similares, sobre todo cuando se terminen las 2.500 viviendas
en construcción en el distrito.
En
Brown, la toma de tierras tuvo algunas particularidades.
Hablamos de un predio ubicado en Claypole, en un primer
momento adjudicado al Sindicato de Empleados Municipales
de Lomas de Zamora, con 30 años de abandono.
Unas 250 familias ocuparon el lugar, hasta que un operativo
policial los desalojó, según una orden
del juez Javier Maffucci Moore, del Juzgado de Garantía
Nº 2 de Lomas de Zamora.
"Una
gran cantidad de vecinos de la zona se alegró
con la noticia de la toma, ya que los pobladores del
predio limpiamos el basural para construir nuestras
humildes casas", le dijo a Política del
Sur uno de los 30 delegados nombrados en asamblea, que
pidió sin éxito la intervención
de las autoridades municipales de Almirante Brown.
En
la actualidad, estos vecinos siguen a la deriva, alrededor
de un nuevo barrio formado en el límite con San
Francisco Solano. "Sentimos que nos tiran para
un costado, como se pone la basura debajo de una alfombra.
Ahora todo es campaña y nosotros somos un problema
incómodo", resumió el delegado.
En
varias marchas, pidieron al municipio "apoyo, en
especial agua, baños químicos y una red
sanitaria y de salud para los habitantes del lugar".
Además, acercaron pruebas de la parcialidad de
la justicia. "Tenemos planchetas que dicen que
el propietario es el Sindicato de Obreros de Astilleros
Navales y no de Municipales, como dice el juez",
sostuvo Ernesto, otro de los delegados. Por el momento,
el tema está parado. Pero no solucionado, lo
que obliga a pensar en un posible resurgimiento en cualquier
momento.
El
problema de la basura
El conflicto de los rellenos sanitarios y la basura
es hoy el más latente y la sensación que
existe es que puede explotar en cualquier momento. La
lucha de los vecinos de González Catán
por el cierre del predio del CEAMSE en esa localidad
tiene efectos muy fuertes en la región. A partir
del 16 de abril, se anunciaron bloqueos semanales que
dejarían sin servicio de recolección domiciliaria
de residuos a partidos como Esteban Echeverría,
Lomas o Lanús. Además, los vecinos de
Brandsen se niegan a recibir el nuevo relleno, una vez
cerrado el histórico del oeste del conurbano.
El
que tendrá que tomar rápida definición
sobre el tema es el vicepresidente y candidato oficialista
para la provincia, Daniel Scioli, ya que Felipe Solá
le dejó en estos días un "regalito"
inesperado. El actual gobernador dijo que "por
ahora y hasta que me vaya, he descartado la posibilidad
de decidir nuevos destinos de rellenos sanitarios en
municipios de la provincia". Esto no sólo
obliga a Scioli a pensar en una solución para
su plataforma, sino que lo expone ante nada menos que
15 millones de bonaerenses, número de personas
afectadas por los problemas de la basura.
La
movilización de los pobladores de Brandsen despertó
a otras zonas, como Flores, posible destino de los rellenos.
Es que, como advierten a Política del Sur desde
la comisión de vecinos de esa localidad, "los
artículos 12 y 13 de la ley 13592 facultan al
Poder Ejecutivo (provincial) a designar cuatro lugares
en los que se crearán los denominados Polos Ambientales,
para trasladar la basura que se genera en la ciudad
de Buenos Aires y el conurbano". Esto, dicen, es
la verdadera amenaza.
La
campaña, como se esperaba, ya se metió
en el tema. Solá acusó a la asamblea de
Brandsen de tener "otros objetivos, está
politizada y estamos en campaña electoral".
El gobernador ya anunció el cierre de las plantas
de Villa Domínico y González Catán,
pero no logra ubicar esos cuatro polos anunciados.
Desde la legislatura provincial, ya tomaron nota del
problema. Dos con aspiraciones electivas, como son Walter
Martello (ARI, con pretensiones en Esteban Echeverría)
y Fernando Navarro ya presentaron proyectos al respecto,
y podrían usar el tema como "caballito de
batalla" para la campaña que ya se largó.
"La
Legislatura debe abordar el tema. Es absolutamente necesario
que los vecinos encuentren respuestas inmediatas a sus
reclamos, antes de que se llegue a un estado de conflicto
difícil de superar", sostuvo a este medio
Martello.
El
propio legislador admitió que existen tres iniciativas,
y que podría haber un acuerdo para consensuar
un único proyecto. "Nosotros tenemos nuestra
propuesta, y hay una presentada por diputados de la
UCR y una tercera que estaría elaborando el diputado
Fernando Navarro (FPV), que van en el mismo sentido,
con lo cual existiría consenso suficiente para
tratar este problema y originar el instrumento legal
necesario", señaló Martello. Si prospera
la propuesta del legislador del ARI, la pelota pasará
a cada municipio, ya que la idea es que para la instalación
de un relleno (la provincia, con el cierre de González
Catán necesita cuatro) deberá contar con
la aprobación de una ordenanza del respectivo
Concejo Deliberante. Y ahí será otra historia,
una nueva edición de un partido polémico:
lealtad al gobierno vs. presión vecinal.
Lo
que viene
Nadie puede vaticinar qué puede pasar con estos
casos y, en tiempos como los que corren, cualquiera
de éstos se puede volver lo que fue el atentado
en Atocha para José María Aznar en España.
Además, no son los únicos problemas. A
siete años de la denuncia, todavía sigue
sin resolverse el tema de contaminación con uranio
en Ezeiza, Esteban Echeverría y la Matanza, para
dar un ejemplo. Por no hablar de los ya históricos
reclamos por las obras de saneamiento en la zona de
Camino Negro, el Arroyo Las Perdices u otras zonas -que
en estos días de lluvias tropicales salen a la
luz, con sus enormes calles anegadas-, los que tampoco
parecen estar en la agenda de las próximas elecciones.
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