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Por Ruben Molina
rubenmolina@politicadelsur.com.ar
La fiebre de autonomías parece haberse desatado
en casi todo el conurbano. Prácticamente en todos
los distritos de la Tercera Sección Electoral
han surgido movimientos que reclaman la separación
de sus comunas de origen. En municipios como Lanús,
Lomas de Zamora, Almirante Brown, Matanza y varios otros
el embrión secesionista vino para quedarse.
En
1995, el gobierno de Eduardo Duhalde puso en práctica
la división de distritos: se separó Esteban
Echeverría y creó Ezeiza; desapareció
General Sarmiento para dar paso a San Miguel, José
C. Paz y Malvinas Argentinas; Magdalena perdió
parte de su territorio para que naciera Punta Indio;
el viejo Morón se partió en el nuevo Morón,
Hurlingham e Ituzaingó; y nació Presidente
Perón con parte de San Vicente, Florencio Varela
y Esteban Echeverría.
La
experiencia de estos nuevos municipios demuestra que
la separación hizo posible una mejor administración
y en la mayoría de los casos se logró
un progreso que nunca antes podía haberse imaginado.
Y ésa es tal vez la idea central de los que pugnan
por sus autonomías en los diferentes pueblos
del conurbano y de la provincia de Buenos Aires en general.
En
la actualidad existe una asociación que hace
las veces de coordinadora de todos los movimientos secesionistas,
se llama Asociación por los Nuevos Municipios
y es presidida por el doctor Carlos Pro. Periódicamente
realizan reuniones con las diversas organizaciones distritales
y evalúan los pasos a seguir.
El
año pasado presentaron 15 proyectos de autonomía
a la legislatura bonaerense, aunque en rigor de verdad
las propuestas superan ese número en toda la
provincia.
La
idea de municipios con una gran extensión territorial
y alta densidad poblacional pareciera estar por llegar
a su fin. A pesar de las presiones políticas
de los principales caudillos regionales y de la negativa
de la mayoría de los actuales intendentes cuyos
municipios se encuentran involucrados, daría
la impresión que el final está muy cerca.
El
guiño político del gobernador Felipe Solá
está, parecería que desde Nación
también. Actualmente posee mayoría en
ambas cámaras legislativas, la responsabilidad
política de que avance la autonomía es
de ellos. Para muchos resulta inconcebible que sigan
existiendo distritos del tamaño de provincias.
2006 aparenta ser el año de las grandes decisiones
en materia de autonomías.
Lanús
y su viejo reclamo de creación del municipio
de Gerli, al que ahora se suma el de La Ribera. Lomas
de Zamora con propuestas de dividirse en Temperley,
Cuartel Noveno y Bánfield. En Almirante Brown
también llegó la fiebre secesionista,
Altos del Tránsito es un proyecto que abarca
a las localidades de Glew, Longchamps y Ministro Rivadavia.
En La Matanza, las divisiones llegan a siete futuras
comunas. Éstos son algunos ejemplos del avance
de la idea divisionista en la provincia de Buenos Aires.
Políticamente
aplicada al conurbano, la autonomía se puede
leer como otra forma más de aniquilamiento del
duhaldismo y de las viejas estructuras clientelísticas.
Habrá que ver -insisto- si está la voluntad
del kirchnerismo para avanzar en tan delicado tema.
Una decisión política favorable significará
un paso adelante en la credibilidad del sistema político.
La negativa: "cambiar para que nada cambie".
Nadie
quiere quedarse en Lomas de Zamora
El virus de la autonomía se dispersó
por toda la comuna. Al menos existen cuatro proyectos
de división del partido.
Lomas
de Zamora es uno de los distritos en donde la fiebre
secesionista ha alcanzado uno de sus puntos más
críticos. En principio son tres las localidades
que reclaman su autonomía: Temperley, Cuartel
Noveno y Bánfield. Aunque hay una cuarta en la
que también se ha empezado a desarrollar el embrión
divisionista: Juan XXIII.
De
las tres primeras, la que cuenta con más chances
es la de Temperley. Este posible futuro municipio abarcaría
las localidades de Temperley, Turdera, Llavallol y San
José. Aquí las organizaciones sociales,
políticas y comerciales vienen trabajando desde
hace tiempo. Semanalmente se producen encuentros donde
se debaten proyectos e ideas. Una organización
coordina todos los movimientos: la Asociación
Cabildo Abierto de Temperley. Su presidente es el señor
Luis Torres.
Varios
dirigentes políticos de peso han dado su guiño
a la creación de esta nueva comuna. El proyecto
de creación ya fue presentado a la legislatura
bonaerense y muchas son las posibilidades de que se
dé vía libre a la autonomía de
Temperley. Para Luis Torres, "las chances para
que este año se apruebe nuestro proyecto de autonomía
son grandes. Tenemos mucha fe. El Presidente de la Nación
y el gobernador Felipe Solá nos han manifestado
su apoyo, esperemos que se materialice en 2006".
El
otro sector de Lomas que viene reclamando su autonomía
es Cuartel Noveno. Es la zona más humilde del
distrito, los mayores bolsones de pobreza se concentran
aquí. Eso dificulta la viabilidad secesionista.
El pedido de división no es nuevo, muchos afirman
que con la autonomía la zona podrá terminar
"con la marginación y postergación
a la que nos tiene sometido el poder central de Lomas.
Los recursos generados por el pago de tasas por parte
de los contribuyentes de Cuartel Noveno podrían
ser destinados aquí. Ahora no sabemos adónde
van", afirma a quien quiera escucharlo el veterano
doctor Rubén Cabanillas, un pionero en la materia.
El
municipio de Cuartel Noveno abarcaría los barrios
de Fiorito, Ingeniero Budge, Villa Centenario y Santa
Catalina. Es decir, toda la franja desde Camino Negro
hasta el Riachuelo, lo que hoy representa casi la mitad
del municipio lomense. Aquí se concentra más
de la mitad de la población de Lomas de Zamora,
calculada en cerca de 800 mil habitantes. Un lugar vital
a la hora de definir elecciones, no sólo en la
comuna sino también en la provincia.
La
creación del Municipio de Cuartel Noveno hoy
choca con otro proyecto autonomista: el de La Ribera.
Una idea que incluye barrios de Lanús y Lomas
a lo largo del Riachuelo. Ambos proyectos ya han sido
presentados a la legislatura provincial.
Por
su parte, la propuesta del Municipio de Bánfield
es más nueva. Las reuniones recién comienzan.
Los límites no están definidos, aunque
la idea es separar de manera total lo que hoy forma
parte de la localidad de Bánfield y crear esta
nueva comuna. Como aspecto positivo, cuenta con un buen
nivel socio económico de sus habitantes, desarrollo
comercial y una importante actividad cultural. Al igual
que el resto de Lomas de Zamora, no tiene desarrollo
industrial.
La
última es la propuesta del Municipio de Juan
XXIII. No hay muchas cosas claras, abarcaría
parte de Lomas Oeste, Parque Barón y parte de
Santa Catalina y Llavallol. Recién comienzan
con las reuniones, hay más dudas que certezas,
pero las expectativas de los secesionistas son grandes.
Párrafo
final para el Intendente. La lógica indica que
un jefe comunal no puede estar a favor de que se le
divida su municipio, y mucho menos si tiene aspiraciones
reeleccionistas. Cada vez que hizo declaraciones públicas
sobre el tema, Jorge Rossi se mostró escéptico.
Enfatizando más en las dificultades que en las
bondades de la autonomía. Lo cierto es que la
autonomía en Lomas de Zamora avanza a paso redoblado
y muchos presumen que pronto habrá novedades.
Echeverría y Ezeiza, como prueba piloto
Por
Hugo E. Moreno
hugomoreno@politicadelsur.com.ar
Con
la asunción de autoridades en diciembre de 1995,
la división del distrito de Esteban Echeverría
recayó sobre los mandatarios Alejandro Granados
y Alberto Groppi; ambos gobiernan desde entonces con
situaciones diferentes y con eficiencias variadas.
Granados,
en Ezeiza, se quedó con lo "más pobre
del viejo partido", algunos indicaban por entonces
que le sería "difícil administrar".
Groppi en Esteban Echeverría, "un buen administrador",
se quedó con los centros urbanos que, en teoría,
aportan más y mejor al municipio y que hoy son
los centros más castigados por la presión
fiscal.
Aquella
división del distrito se produjo a partir de
un acuerdo provincial, cuando existía el Ente
del Conurbano Bonaerense que permitió cubrir
diversos y variados servicios que brindaban ambos municipios
y que permitió, acaso, la construcción
de la sede municipal de Echeverría.
La
localidad de 9 de Abril, un supuesto y esperado polo
industrial, se quedó con la esperanza de que
alguna vez llegara a concretarse. La antigua UINA, Unión
Industrial de 9 de Abril, se consolidaba por entonces
más como un trampolín de candidatos políticos
de cierta eficiencia empresarial, que como real estructura
gremial industrial. Luis Guillón pasó
a llamarse la "ciudad de los jardines" por
el abono que surge de las napas al no contar con servicio
cloacal; además, con juicios que alcanzaron a
vecinos por un mal asesoramiento de un dirigente justicialista.
Monte Grande se constituye como "dormitorio",
los vecinos salen a trabajar muy temprano y regresan
a sus casas a altas horas del día. El Jagüel
se transformó en la localidad pujante, creció
demográficamente, creció el padrón
electoral, al mismo compás que la inseguridad,
que logró trascender el distrito con el caso
de Diego Peralta, aún inconcluso y sin definiciones
por parte de la justicia.
Todavía
se espera, desde hace años, el ensanche de la
Ruta 205. Ésa que se prometió una y otra
vez, que sirvió de "caballito de batalla"
en cada campaña y que los vecinos continúan
esperando que alguna vez se concrete, como aquel paso
a nivel solicitado para la calle Ingeniero Huergo, que
permitiría el encuentro entre el norte y el sur
de esa localidad.
Del
otro lado de "la Newbery", la ruta que divide
a los distritos de Ezeiza y Esteban Echeverría,
se observa una notoria diferencia.
Aquel
Intendente que se quedó "con la más
fea" logró alcanzar obras de envergadura.
Una ruta ensanchada en toda la extensión del
distrito, desde Ezeiza hasta Carlos Spegazzini, nuevas
luminarias para toda la ruta, construcción de
refugios de transporte público, asfaltos, construcción
de un nuevo hospital de características envidiables.
Todos
acuerdos y roscas, mucha gestión, es lo que el
intendente Granados supo manejar.
Con cerca de 300.000 habitantes y algo más de
los 100.000 votantes, Echeverría cuenta para
este año con un presupuesto de casi 90 millones
de pesos, cuatro veces más que en 1996, 20 concejales
que ya deberían sumar cuatro más por la
densidad poblacional, un número considerable
de funcionarios que duplican y hasta triplican a aquel
municipio unificado de 1994.
Ezeiza
hoy tiene un presupuesto de 69 millones, y las obras
alcanzadas resultan elocuentes de una "administración
que no resultó difícil". También
cuenta con 20 ediles que responden al mando natural
del Intendente.
Dos
caras de la misma moneda que tuvo su valor hasta diciembre
de 1995. Dos intendentes con criterios distintos para
administrar "la cosa pública" hacen
la diferencia para esta autonomía municipal.
En
Lanús también reclaman autonomía
La creación de los municipios de Gerli y La
Ribera se suman a los proyectos de autonomía
presentados al Gobernador Felipe Solá.
Lanús
es otro de los municipios en donde la autonomía
también se hace presente. Pegada a la ciudad
de Buenos Aires y con una extensión geográfica
no tan grande como las del resto de los distritos del
conurbano, aquí también las organizaciones
por la autonomía se han desarrollado. En 2001
se efectivizó el reclamo por la creación
del Municipio de Gerli. Pero no es la única aspiración
secesionista: la creación de la comuna de La
Ribera es otro de los proyectos de división del
partido que administra el justicialista Manuel Quindimil.
La
idea del Municipio de Gerli no es nueva, pero recién
en 2001 se concretó la creación del Movimiento
por la Autonomía de Gerli. La propuesta no sólo
pasa por separarse de Lanús, sino unificarse
con la parte de Gerli que se encuentra dentro de Avellaneda.
Es decir, unificar los dos "Gerlis", conjuntamente
con la barriada de Villa Porvenir y zonas adyacentes.
La
extensión territorial comprendida por la ciudad
de Gerli se encuentra dividida arbitrariamente en dos
distritos diferentes (Lanús y Avellaneda), situación
que ocurre desde el 1º de enero de 1945, cuando
se constituyó el entonces "Partido de 4
de Junio" (Municipio de Lanús desde 1945),
conformando una realidad que deviene en que la franja
descripta conforma hoy una zona de frontera entre ambas
jurisdicciones, con los inconvenientes sociales y económicos
que ello trae a su población e instituciones
locales.
El
11 de noviembre de 2005 se presentó en la legislatura
de la provincia de Buenos Aires la primera Ley de Creación
del Municipio de Gerli. Los límites propuestos
en dicho proyecto son: al oeste, la Avda. San Martín
en Lanús y la Avda. Pavón en Avellaneda.
Al norte, Avda. Crisólogo Larralde. Al este,
las viejas vías del Ferrocarril Provincial y
al sur la Avda. Remedios de Escalada. Según el
censo de 2001, Gerli contaba con 64.340 habitantes,
distribuidos de la siguiente manera: 31.090 habitantes
en la parte de Avellaneda y 33.250 en el partido de
Lanús. Hoy se calculan muchos más.
La
Ribera
Pero, como decíamos al principio, Gerli no es
la única división propuesta. El año
pasado surgió el proyecto de creación
del municipio de La Ribera. En este caso, la intención
es unificar parte de Lanús con Lomas de Zamora,
a lo largo de toda la franja lindante con el Riachuelo.
Realidades similares viven los habitantes de ese sector
del conurbano. Un enemigo común los enlaza: la
alta contaminación del Riachuelo que padecen
diariamente.
La
propuesta se contrapone con la de creación del
Municipio de Cuartel Noveno en Lomas de Zamora. El proyecto
también fue presentado el año pasado en
la legislatura provincial y se encuentra en etapa de
análisis, al igual que todos los presentados.
Ahora la pelota está del lado de los políticos,
es hora de definiciones.
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