Semanario Político de la Tercera Sección

- Opinión -

OPINION
Construir es crecer - Construir es desarrollo - Construir es trabajo - Lic. Andrés J. E. Domínguez

La Cámara Argentina de la Construcción ha implementado una "propuesta de facilitación del acceso a la vivienda a los sectores medios".

Este trabajo data de la Convención Nº 53 (2005) de la C.A.C. La actividad de la construcción, después de la caída paulatina iniciada en 1999, que desembocó en la crisis de 2001, sufrió otra tremenda en 2002, de la que ha venido recuperándose en forma importante, para terminar 2006 en niveles superiores a los de 1998.

La actividad ha sido particularmente intensa en el área de la vivienda, especialmente para los sectores altos (inversión privada) y para los más humildes (a través del Programa Federal y otros programas estatales).

Los sectores medios han estado ausentes en este auspicioso escenario.

Esta situación no es nueva. Es un tema pendiente desde hace muchos años. Se trata de un importante segmento de la sociedad que estaría en condiciones de pagar una cuota por una vivienda propia, pero no puede hacerlo. La C.A.C. ha presentado, en los últimos treinta años, distintas propuestas posibles.

Los datos y la experiencia internacional, tanto en países en desarrollo como en los desarrollados, indican que los estados fijan políticas de vivienda, realizan acciones y destinan fondos para posibilitar, a toda la población, el acceso a la vivienda. Los sectores medios tienen distintos programas destinados específicamente a ellos.

En función de esta preocupación, se ha trabajado en un programa (para la coyuntura) a fin de posibilitar o facilitar, en el corto plazo, el acceso a la vivienda de los sectores medios.

Entre otras cosas, a través de este programa se pretende eslabonar la capacidad relativa de pago de amplios sectores con el regreso al crédito hipotecario, aun con todas las limitaciones que éste presenta actualmente. Hay que tener cuidado de no crear otra 1050.

El programa puede funcionar con una inflación no superior al 11% anual, descontando que continúe la recuperación relativa de los ingresos de los sectores medios, sobre la inflación. Con equidad en la ayuda estatal. Entre un 25 y 50% reintegro del aporte similar al Programa Federal de Vivienda a largo plazo y con intereses accesibles (podría ser atado al nivel salarial).

El programa es autofinanciable 100%. Porque los aportes, que representan el 18,5% de la inversión, se cubren ampliamente con el ingreso impositivo que es del 24%.

Resulta que: al tesoro nacional le corresponde el 12%, a los tesoros provinciales les corresponde el 12% (8% por coparticipación de impuestos nacionales y 4% por gravámenes provinciales).

Por lo dicho, no se afecta el superávit fiscal, pues los recursos que se disponen no corresponden a una actividad económica que se hubiera desarrollado sin la existencia de este programa.

Las jurisdicciones que se adhieran a este programa participarían con el 45% de los aportes (el 69% de sus ingresos impositivos originados por el programa).

El tesoro nacional contribuiría con el 55% de los aportes (o sea el 84% de sus ingresos impositivos originados por el programa).

Por ultimo, los beneficios de la propuesta son:
1. Posibilita el acceso a la vivienda a sectores hoy relegados.
2. Genera actividad económica y empleo directo e indirecto.
3. Produce un "efecto palanca" del aporte estatal, logrando generar actividad económica cinco veces mayor al aporte realizado.

Podría abundar en más detalles, pero la esencia está dicha.

Lic. Andrés J. E. Domínguez
Vicepresidente de C.A.C, delegación Buenos Aires

 

 

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