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La
Cámara Argentina de la Construcción
ha implementado una "propuesta de facilitación
del acceso a la vivienda a los sectores medios".
Este
trabajo data de la Convención Nº 53
(2005) de la C.A.C. La actividad de la construcción,
después de la caída paulatina iniciada
en 1999, que desembocó en la crisis de
2001, sufrió otra tremenda en 2002, de
la que ha venido recuperándose en forma
importante, para terminar 2006 en niveles superiores
a los de 1998.
La
actividad ha sido particularmente intensa en el
área de la vivienda, especialmente para
los sectores altos (inversión privada)
y para los más humildes (a través
del Programa Federal y otros programas estatales).
Los
sectores medios han estado ausentes en este auspicioso
escenario.
Esta
situación no es nueva. Es un tema pendiente
desde hace muchos años. Se trata de un
importante segmento de la sociedad que estaría
en condiciones de pagar una cuota por una vivienda
propia, pero no puede hacerlo. La C.A.C. ha presentado,
en los últimos treinta años, distintas
propuestas posibles.
Los
datos y la experiencia internacional, tanto en
países en desarrollo como en los desarrollados,
indican que los estados fijan políticas
de vivienda, realizan acciones y destinan fondos
para posibilitar, a toda la población,
el acceso a la vivienda. Los sectores medios tienen
distintos programas destinados específicamente
a ellos.
En
función de esta preocupación, se
ha trabajado en un programa (para la coyuntura)
a fin de posibilitar o facilitar, en el corto
plazo, el acceso a la vivienda de los sectores
medios.
Entre
otras cosas, a través de este programa
se pretende eslabonar la capacidad relativa de
pago de amplios sectores con el regreso al crédito
hipotecario, aun con todas las limitaciones que
éste presenta actualmente. Hay que tener
cuidado de no crear otra 1050.
El
programa puede funcionar con una inflación
no superior al 11% anual, descontando que continúe
la recuperación relativa de los ingresos
de los sectores medios, sobre la inflación.
Con equidad en la ayuda estatal. Entre un 25 y
50% reintegro del aporte similar al Programa Federal
de Vivienda a largo plazo y con intereses accesibles
(podría ser atado al nivel salarial).
El
programa es autofinanciable 100%. Porque los aportes,
que representan el 18,5% de la inversión,
se cubren ampliamente con el ingreso impositivo
que es del 24%.
Resulta
que: al tesoro nacional le corresponde el 12%,
a los tesoros provinciales les corresponde el
12% (8% por coparticipación de impuestos
nacionales y 4% por gravámenes provinciales).
Por
lo dicho, no se afecta el superávit fiscal,
pues los recursos que se disponen no corresponden
a una actividad económica que se hubiera
desarrollado sin la existencia de este programa.
Las
jurisdicciones que se adhieran a este programa
participarían con el 45% de los aportes
(el 69% de sus ingresos impositivos originados
por el programa).
El
tesoro nacional contribuiría con el 55%
de los aportes (o sea el 84% de sus ingresos impositivos
originados por el programa).
Por
ultimo, los beneficios de la propuesta son:
1. Posibilita el acceso a la vivienda a sectores
hoy relegados.
2. Genera actividad económica y empleo
directo e indirecto.
3. Produce un "efecto palanca" del aporte
estatal, logrando generar actividad económica
cinco veces mayor al aporte realizado.
Podría
abundar en más detalles, pero la esencia
está dicha.
Lic.
Andrés J. E. Domínguez
Vicepresidente de C.A.C, delegación Buenos
Aires
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