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Por Ricardo
Carossino
Ricardocarossino@politicadelsur.com.ar
Luego del escenario que dejó
la primera vuelta de las elecciones a jefe de Gobierno
en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la
que Mauricio Macri pateó el tablero de la política
porteña y bonaerense, las fichas parecen volver
a reacomodarse.
La
Unión Cívica Radical, por supuesto, que
por primera vez faltó a la cita en Capital con
la lista 3, tampoco está ajena a esta realidad
"PRO" que empujó a una nueva correlación
de fuerzas, aunque todavía falte la segunda vuelta.
Pero
como el radicalismo ya tiene un candidato a presidente
de la Nación (peronista en este caso) y no tuvo
presencia en Capital, la lucha está dada en la
provincia de Buenos Aires, donde, desde hace unas semanas,
empezó a sonar fuerte el nombre de un dirigente
histórico del radicalismo, como es el ex ministro
de Trabajo de la Nación del alfonsinismo (entre
abril y octubre de 1984), Juan Manuel Casella.
Claro
que el otro nombre era el de Margarita Stolbizer quien,
de todos modos, parecía formar una coalición
extrapartidaria con otra ex UCR y líder del ARI,
Elisa Carrió.
Ahora,
la mala elección del actual jefe de gobierno
porteño, Jorge Telerman, obligó a un repliegue
de Carrió con vistas a octubre para rearmarse,
y tal vez esto obligaría a Stolbizer a buscar
nuevos aires.
Pero
enfrente tendría a un rival de peso, según
lo determinen las circunstancias, porque desde los riñones
más representativos de la UCR tradicional ya
se le pidió a Casella que pensara en candidatearse
para darle pelea al vicepresidente de la Nación,
Daniel Scioli.
Casella,
desde algunos sectores lo sindican como candidato a
gobernador por la provincia de Buenos Aires, ¿esto
es correcto?
- Sí, he recibido esa propuesta, pero quiero
aclarar que, para mí, la candidata natural a
ese puesto por la Unión Cívica Radical
(UCR) es Margarita Stolbizer. Ella debe encabezar la
fórmula radical.
Pero
de cualquier manera su nombre suena fuerte...
- La idea de sugerir mi nombre está vinculada
con la necesidad que ven algunos sectores de tener un
candidato de unidad que agrupe a todo el radicalismo,
y yo, que soy un referente histórico, aparezco
como útil para cumplir esa función, pero
me parece que también esa unidad puede apoyarse
en una figura más joven que es Margarita Stolbizer.
El
intendente de Brandsen, Cacho García, hablaba
de una cumbre en la que usted iba a participar, ¿se
realizó al fin esa cumbre?
- No, no se hizo. Se reemplazó con una reunión
directa, la semana pasada (hace dos semanas), entre
la autoridad provincial, que es García, y Stolbizer.
Me parece que la reunión cumbre no es una mala
idea, pero es una antigüedad. Esto de las cumbres
no funciona más.
¿Qué
habría que hacer según su criterio?
- Creo que hay que revalidar representatividades, que
los dirigentes históricos tenemos que mostrar
que seguimos siendo dirigentes, que no basta con invocar
nuestro nombre para darle representatividad a un encuentro.
Una reunión es representativa cuando expresa
la opinión de los afiliados.
¿Usted,
entonces, se baja de la posibilidad a ser candidato
a gobernador?
- No, yo no me bajo de nada. Yo cumplo funciones políticas.
Ni me subo, ni me bajo. Yo no me postulo para ninguna
candidatura. Soy un recurso que tiene el partido y que
se tiene que usar con sentido de la oportunidad. De
la misma manera que los demás dirigentes, ante
la crisis de la UCR, deben considerarse recursos partidarios.
Me parece que en este momento, frente a la crisis existencial
que vive el radicalismo, los dirigentes tenemos que
poner nuestro mayor esfuerzo para recomponer esta situación.
Por lo que yo ni me postulo ni renuncio a nada, pero
insisto, la candidata natural es Margarita Stolbizer.
¿La
mala elección de Jorge Telerman, y por consiguiente
de Elisa Carrió y la Coalición Cívica,
en Capital, le abre a Stolbizer la posibilidad de bucear
por dentro de la UCR más que por fuera?
- No tengo la menor duda de que es así. Creo
que la elección porteña le pone un signo
de interrogación enorme a un eventual acuerdo
entre Stolbizer con Lilita Carrió, que siempre
fue difícil de implementar por su personalidad.
Lilita es una mujer muy inteligente, muy corajuda, con
un alto grado moral en su prédica, pero que no
construye políticamente hablando. No elabora,
no arma, no organiza, por eso la elección porteña
demostró que el espacio electoral de Carrió
se redujo considerablemente y Margarita haría
bien si buscara la representación de la UCR en
términos tradicionales.
¿Cómo
ve la posibilidad de un candidato a gobernador bonaerense
extrapartidario?
- Creo que la UCR no debe hacer eso porque terminaría
de cerrar un circuito de decadencia. Con (el ex ministro
de Economía y candidato a presidente de la Nación,
Roberto) Lavagna ya es suficiente como extrapartidario.
Y otra cosa que el radicalismo no debe hacer es buscar
alianzas pensadas en función de votos y nada
más. Lo que se debe hacer es reconstruir la representatividad
social del partido.
¿Usted
acepta, o no, la candidatura de Lavagna?
- Apoyo la candidatura de Lavagna acatando la resolución
de la convención provincial. No salto de la alegría
sobre la mesa, ni me pongo a gritar de contento. Al
contrario, la presencia de Lavagna es la expresión
del fracaso de la UCR, que no tiene un candidato propio
por primera vez en su historia. Pero más allá
de esta apreciación, el radicalismo necesita
nuclearse alrededor de un proyecto y ha elegido hacerlo
a través de Lavagna.
¿Y
cómo ve la posibilidad de un candidato peronista
a gobernador?
- Si se busca un candidato peronista en la provincia,
como (Francisco) De Narváez o (Jorge) Sarghini,
o una lista de legisladores mixta con el duhaldismo,
habrá sobredosis y eso produce enfermedad, y
en algunos casos, la muerte. No sé si soy lo
suficientemente claro.
AVELLANEDA
La
"traición" del concejal Varela, según
Casella
En algunos temas, como rendición de cuentas
y el pedido de informe al ejecutivo de Avellaneda por
el incendio del geriátrico "Mi casa",
el concejal de la UCR, Emilio Varela, ha votado a favor
del oficialismo. ¿Cuál es su opinión
al respecto?
- Es una traición. (Emilio) Varela fue designado
concejal por la UCR, votado para representar al radicalismo.
Por supuesto que este hombre por sí solo no hubiera
conseguido ningún voto y llegó a ese lugar
por estar en la lista de la UCR; por lo tanto, pasarse
al oficialismo de esta manera es una traición.
¿Tiene
diálogo con el otro concejal de la UCR, Damián
Paz?
- Sí señor.
¿Es
bueno?
- Creo que ha sido un concejal de buenas condiciones.
Digo,
el diálogo...
- ¡Ah sí!, muy bueno.
¿Usted
sería candidato a intendente en Avellaneda por
la UCR?
- Si mi partido me convoca para eso, yo lo hago.
¿Pero
a usted le gustaría?
- Le reitero lo que le dije hace unos minutos, yo soy
un recurso partidario. La misma lectura de antes. En
1948, cuando el primer peronismo arrasaba, acá
hubo un dirigente muy importante, fundador de la política
social, que se llamó Crisólogo Larralde,
que renunció a una candidatura a diputado nacional,
para ser candidato a intendente de Avellaneda cuando
no podía ganar de ninguna manera. Y él
dijo que prefería perder una elección
municipal sólo para que la UCR sacara 500 votos
más. Yo estoy dispuesto a hacer lo mismo si mi
partido, conmigo, saca 500 votos más y si contribuyo
a que haya una boleta que diga UCR en el cuarto oscuro.
ELECCION
CAPITAL
Casella:
"Macri encara el rechazo a la política profesional"
¿Cuál
es su análisis de la primera vuelta porteña?
- Una espectacular elección de (el candidato
del PRO, Mauricio) Macri, impensada, que además
duplica los votos de Telerman y (el candidato del Frente
para la Victoria, Daniel) Filmus. El gobierno debe estar
contento porque superó a Telerman, pero debe
pensar que obtuvo sólo el 24 por ciento de los
votos en el principal electorado del país. Creo
que Macri puede ser un proyecto para el 2011 que proviene
de la derecha, y que deberá demostrar que es
un buen administrador y que deberá tener un verdadero
proyecto de educación, salud y trabajo, lo que
le interesa a la gente. Pero no es un proyecto para
esta elección nacional.
Usted
dice que el gobierno no puede ponerse muy contento,
pero Capital Federal jamás fue muy peronista
que digamos.
- Exactamente, por lo tanto no ha cambiado nada. Hay
que leer ese porcentaje de votos con toda la fuerza
que le puso el Presidente (Néstor Kirchner) a
la campaña. Las maniobras que sus acólitos,
"los Fernández" (Aníbal y Alberto),
usan para perjudicar a los demás, como las campañas
sucias, no han llevado al gobierno a un porcentaje mayor
del que ha tenido históricamente el peronismo
en Capital.
¿Macri
ganó porque es un buen candidato o porque los
otros son muy malos?
- Macri encara el rechazo a la política profesional.
La primera razón por la que la gente lo votó
es porque no viene de los partidos políticos
históricos. Por lo tanto, no expresa, no manifiesta,
no evidencia, las deformaciones que los políticos
históricos hemos incorporado en los últimos
20 años.
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