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Por Lorena
Micale
lorena_micale@yahoo.com.ar
En
una sesión a la que no le faltaron aderezos,
la oposición legislativa del Concejo Deliberante
de Lanús ejerció su poder de representación
en el recinto y -tal como ocurriera el año
anterior-, volvió a rechazar la rendición
de cuentas del ejercicio 2006.
Si
bien es cierto que las objeciones realizadas por
los bloques disidentes al gobierno local no difieren
demasiado de las efectuadas en los últimos
cuatro años, no obstante, las consonantes
posturas de la bancada arista, como así
también la del presidente del PRO, Marcelo
Rivas Miera, volvieron a verse reforzadas con
el voto negativo que emitió el Frente para
la Victoria (FpV), sector que sumó nueve
concejales luego de las elecciones de 2005.
Luego
del minucioso, detallado y extensísimo
análisis efectuado por el edil del FpV
Héctor Montero, fueron los oficialistas
Miguel Pedelhez y Omar García quienes sostuvieron
la defensa de las cuentas presentadas por la administración
que comanda el intendente Manuel Quindimil.
"El
Municipio de Lanús es uno de los mejores
del país", sintetizó el además
secretario general, a modo de justificar el casi
50 por ciento que, del presupuesto total, se destina
al pago de los salarios; una cuestión que
nadie pondría en jaque si no fuera porque
-tal como lo dijo el titular del Bloque ARI Vicente
Piccirillo-, si bien durante la crisis de 2001
"los trabajadores no fueron la variable de
ajuste", sin embargo, sí lo fue la
caída de su poder adquisitivo.
Por
su parte, al detallar cuál había
sido la lógica distributiva aplicada por
la Secretaría de Hacienda, García
insistió en la necesidad de la Municipalidad
de "hacer frente a la atención primaria".
"Había que elegir entre gastar en
las partidas que decían Piccirillo o Montero
-al respecto, ambos cuestionaron el precario gasto
en materia de obra pública- o atender a
la gente que se moría de hambre",
aseveró, tras comparar las cifras que,
desde 2002, el Gobierno local derivó al
rubro denominado "Ayuda Social a Personas".
Sin
embargo, lo que en verdad disparó la ira
del legislador fueron los "por siempre"
cuestionados montos que se pagan por la prestación
del servicio de recolección, barrido y
limpieza, tarea que está a cargo de la
empresa Covelia SA. Sucede que, sobre ese asunto,
a principios de la semana pasada, el bloque arista
había difundido un breve comunicado a través
del cual se detallaba con exactitud la evolución
del gasto que la administración local debió
afrontar desde que, en 2002, esa empresa ganó
la licitación.
"Ser
opositor con actitud maliciosa lleva a realizar
calificaciones como las que hace la cabeza de
la serpiente -por el ARI-, las cuales no respetan
al vecino porque son mentiras", acusó
García, quien dijo que lo difundido "correspondía
a las cifras del total gastado por la Secretaría
de Servicios Públicos".
Más
allá de sus aseveraciones, su discurso
rozó el límite de lo previsto cuando,
en su intención de desenmascarar el juego
de sus adversarios políticos, culminó
tajante: "Lo que yo sospecho es que el ARI
le quiere sacar plata a Covelia".
Si
bien la respuesta de esa bancada no se hizo esperar
-al respecto, sus miembros ratificaron la veracidad
de lo publicado en la citada gacetilla de prensa-,
no obstante, fue el líder de Propuesta
Republicana quien recibió un irreproducible
insulto por parte de éste luego de calificar
su alocución de "patética"
y de asegurar que "le hacía acordar
a un líder de la propaganda nazi".
"¿Cómo
no va a producirse un superávit de $10
millones si no se hace absolutamente nada?",
continuó Rivas Miera, pasando por alto
el lapsus de García y descalificando el
eje argumentativo del PJ.
"Ante
la falta de obras e inversión hay un incremento
del gasto total de aproximadamente $26 millones
de pesos y, como bien dijeron muchos concejales,
la torta cada vez se reparte peor", afirmó.
En
ese sentido, si bien el edil reconoció
el alto porcentaje que la Municipalidad debe afrontar
en gastos de personal, consideró que "existen
muchas áreas que siguen de fiesta con un
servicio caro e ineficiente".
Sobre
el debate que ya se había disparado en
torno al servicio de recolección de residuos
urbanos, no titubeó a la hora de emplear
la ironía. "Con relación a
Covelia, 'la cabeza de la serpiente' -calificativo
que García le había colocado al
ARI- es coincidente con mi bloque. Nosotros tenemos
exactamente los mismos números", aseguró
a modo de adherir a la crítica planteada
por ese sector político. Y agregó:
"El incremento de $10 millones es claro.
El gasto total que se destina a esa empresa es
de unos $42 millones de pesos, lo que da un incremento
aproximado del 30 por ciento en los últimos
cuatro años".
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