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"Es un mamarracho", aseguraban hace
días en la delegación de la Cartera
de Trabajo que estuvo presente en la última
asamblea del Suteba local. Es que recibieron una
denuncia anónima sobre un hecho no tan
anónimo: integrantes de la Junta electoral
que impuso la izquierda firmaron una Convocatoria
pegada en los cajeros del Banco Provincia llamando
a conformar una lista contraria a la Celeste de
Barradle, lo que no los habilita como ecuánimes.
La
izquierda local, desmintiendo a este columnista,
se unió en la asamblea y derrotó
al ARI de la celeste y al Frente para la Victoria,
que llegaron juntos a dicha asamblea, y confirmó
en el último lugar a la lista a la cual,
desde las sombras, apuesta la ex presidenta del
Consejo Escolar Silvia Domínguez.
Pero
ya sabemos que la izquierda huye despavorida del
poder y mandó a su junta electoral a perder
lo que había conquistado: el control de
las urnas, si es que prospera el accionar de la
cartera de trabajo en el nivel local.
Mientras
tanto, los gremialistas están tan ocupados
en averiguar la identidad de este columnista como
en armar alquimias que cualquier docente común
calificaría de inexplicables. Así
parece que la celeste de Barroso no le perdona
el traspié al Frente Kirchnerista y marcharía
sola; el Frente oficialista evalúa llevar
no a Vivian Guido sino a Barbieri encabezando
la lista Karmín, como la llamarían
ampulosamente.
Aunque se especula siempre -según los parroquianos
del Cid y su pobre y recargado de trabajo único
mozo- que Ponce irá sin el PO y el MST
abriendo una posibilidad de negociación
entre el PC y las huestes de los que hasta ayer
propiciaban LA UNIDAD CON LA CELESTE.
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