Semanario Político de la Tercera Sección

- Informe Regional -

INFORME REGIONAL : Los dilemas de los lemas

Hipótesis probable, aunque hoy se mantiene encubierta. Discusión abierta. Preocupación de dirigentes y referentes locales que ven a las elecciones como un obstáculo a vencer dentro de las mismas estructuras partidarias, pero que finalmente solucionan las candidaturas de las esferas nacionales y provinciales a las que son funcionales.

Por Hugo E. Moreno - hugomoreno@politicadelsur.com.ar

La Ley de Lemas se presenta como amenaza de la representación democrática y popular marcando de manera encubierta la solución a las internas partidarias. La posibilidad de implementar reformas en la selección de candidaturas se está tomando como marco de las experiencias que se han producido frente a uno de los métodos más frecuentes para sustituir a esas internas partidarias: la Ley de Lemas, cuya defensa práctica y teórica se sustenta en la superación de las consecuencias que trajo aparejado la crisis de representación, por medio de un aumento en la participación ciudadana en el proceso selectivo de los candidatos a través de la manipulación del sistema electoral.

En distintas jurisdicciones electorales de nuestro país rige hoy la llamada Ley de Lemas, cuyo funcionamiento muy pocos conocen, cuya aplicación crea confusión en los votantes y cuyos fines no parecen coincidir con los horizontes de transparencia y de interés ciudadano que busca la gente.

En las provincias donde está vigente esta ley, se ha incrementado notablemente el número de lemas y sub-lemas de una elección a otra. Este aspecto no sólo ha creado dificultad a los votantes, debido a la complejidad de la oferta electoral, sino también a la realización de cómputos, produciéndose demoras en el resultado del escrutinio definitivo.

En el mundo el único país que tiene un sistema similar es Uruguay; absolutamente ningún país desarrollado necesita una ley semejante para las elecciones democráticas.

Para algunos, la ley de lemas "magnifica el ya lamentable estado de nuestro sistema de representación". Lo que en principio parece ser una forma de generar posibilidades a nuevos candidatos, termina siendo una "nueva asociación ilegítima transada sólo a beneficio de los personajes de siempre".

Es conveniente definir esta modalidad que adopta el sistema electoral. Este régimen electoral se denomina, también, Doble Voto Simultáneo y Acumulativo (DVSA), el cual admite la posibilidad de que los partidos, en los comicios, presenten de forma separada los candidatos para los diversos puestos a ocupar. En otros términos, la Ley de Lemas establece que cada uno de los partidos políticos (lemas) puede presentar a elecciones a varios candidatos o lista de candidatos (sub-lema) para ocupar un mismo puesto gubernamental.

En las últimas elecciones presidenciales de 2003, observamos, como electores, las diversas campañas y las boletas que se presentaban en los cuartos oscuros, que llevaban a Néstor Kirchner, Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá, como candidatos peronistas a presidentes, lo que convalidó de alguna manera este proceso encubierto en el que las elecciones partidarias aparecieron en la elección general. En nuestra provincia de Buenos Aires, la ruptura entre el kirchnerismo y el duhaldismo nos presentó las candidaturas de Cristina Fernández (de Kirchner) y la de Hilda "Chiche" González (de Duhalde) cumpliendo con el objetivo de borrar de la escena a los partidos de oposición.

Ventajas y desventajas

La ley de lemas busca evitar divisiones dentro del partido reemplazando las internas por la participación de los sub-lemas en las elecciones generales. Originariamente, este sistema fue pensado para poner fin a las metodologías propias de las internas partidarias y no elegir candidatos a espaldas de la ciudadanía.

Pero en lugar de integrar las opiniones y los intereses políticos en torno a los grandes partidos, promueve un fraccionalismo que atenta luego contra la gobernabilidad, dado que el elenco gobernante puede llegar a estar integrado por distintas fracciones agrupadas en los sub-lemas. Como consecuencia de la eliminación de las internas, los conflictos partidarios no se resuelven dentro del partido sino que son trasladados al gobierno; reflejándose en decisiones y actitudes que afectan a toda la sociedad. La fragmentación y debilitamiento de los partidos son también consecuencia de la aplicación de la ley de lemas.

Este sistema es apropiado para alentar la presentación de candidatos independientes de las cúpulas partidarias que, bajo la forma de sub-lemas, agrupen las diversas tendencias no representadas por la dirigencia tradicional del partido.

Por otro lado, promueve también una cierta independencia de los candidatos respecto de propuestas y aspectos de la plataforma partidaria. La contracara es que el candidato pueda verse tentado a dirigir sus acciones proselitistas con ánimo puramente clientelista. La promesa de puestos de trabajo u otras prebendas a cambio de votos es denunciada como consecuencia de esas prácticas clientelistas que pueden potenciarse con la ley de lemas.

Otro inconveniente que presenta este sistema es que el elector no sabe a quién beneficiará en última instancia su voto.

Puede ocurrir que el candidato (sub-lema) que más votos obtuvo individualmente no pertenezca al partido que mayor cantidad de votos obtuvo y que, por lo tanto, no gane la elección.

Quienes critican la ley de lemas consideran que debilita las estructuras democráticas, ya que se concibe al partido como corporación; además, la impresionante cantidad de candidatos parecería estar más motivada por el interés en los cargos que por convicciones políticas. El fortalecimiento de los partidos solamente será posible a partir de la identificación de éstos, por parte de la sociedad, como canales legítimos de articulación de valores, intereses y demandas.

Los lemas en el pago chico

Si se traspolara esta hipótesis de lemas a los distritos y secciones electorales, la discusión se abriría cada vez más, con serias dificultades de resolución.

También existe como hipótesis el desdoblamiento de las elecciones: en abril las presidenciales y en octubre las de los cargos provinciales y distritales.

Todos, dentro del gran abanico del kirchnerismo, trabajarían para la campaña de Néstor Kirchner, en caso de querer ser reelegido; o de Cristina Fernández, en caso de que la Primera Dama convenza a su marido de sus reales intenciones -es que en la provincia de Buenos Aires parece no sentirse cómoda-, y el candidato a gobernador pasaría a ser también alguien del riñón presidencial: José Pampuro, Jorge Taina, serían los nombres que se escuchan en el círculo áulico del poder; Florencio Randazzo, Aníbal Fernández los que se leen en los diarios y que de alguna manera ya habrían manifestado su intención de gobernar la provincia de Buenos Aires.

Con todo, los referentes locales mantendrían su trabajo férreo para mostrarse como los candidatos del "Hombre" y creer que serán ungidos por la mano del "Señor". Lo que está claro, hasta el momento, es que no habría internas dentro del kirchnerismo y que la resolución sería a través de una decisión "dedocrática". Pero para la presidencial todos estarían en campaña K, porque todos son necesarios hasta entonces. Después, que los lemas los ayuden.

Lanús
Todos somos candidateables
La distancia entre Quindimil y Kirchner abre expectativas al kirchnerismo local; todos se postulan, todos son de la primera hora.

En tierra de Quindimil la cuestión está más diferenciada: no hay intención de sumar al Intendente. En este distrito hay nombres de relevancia, así encontramos a José Pampuro, Edgardo Depetri, ambos dentro de la órbita del kirchnerismo nacional, seducidos para reforzar la estructura kirchnerista y a Darío Díaz Pérez sentado en una banca de la legislatura bonaerense.

En escena aparece la estructura de Cristina Álvarez Rodríguez, que tiene como referente a Gustavo González. Luis Pallares, Ismael Alé son otros de los nombres que se barajan para un posible sub-lema. "Todos somos candidateables" y es cierto; pero también es cierto que todos pueden ser lastimados por una imposición de manos que sabemos puede provocar heridos.

Pero no es menos cierto que Quindimil pierde con el tiempo mayor capacidad de seducción, su gestión de 1983 lo pone más como "bronce" que como "ideólogo kirchnerista".

Lanús es, tal vez, el último bastión duhaldista. Alejado hoy de la política, Duhalde no puede contener a su tropa que ya dio sus señales en la Cámara alta, con el pase de Díaz Bancalari y compañía, transformándose en apéndices de las políticas "K".

No hace mucho tiempo atrás, el intendente Quindimil había dicho: "Sólo seguiré en la política acompañado de Perón y Evita", en consecuencia y por descarte no estará acompañado por "Kirchner y Cristina".

Esta falta de acompañamiento produce el "agrande" de los sectores kirchneristas que ven el camino allanado, no como en Lomas, en donde Rossi se muestra cada vez más "pingüino". En Lanús no habrá que dar batalla a la estructura municipal, al menos en el campo de la interna, pero sí tal vez en la elección general, volviendo entonces a la conocida ley de lemas encubierta.

Lomas
Siempre fuimos Kirchneristas
En Lomas no queda espacio para el "no-kirchnerismo". El reciente realineamiento público del intendente Jorge Rossi cambió los planes de muchos. Los lemas encubiertos o el desdoblamiento de las elecciones pueden ser una solución para no perder aliados.

Los vientos de cambio han llegado a Lomas de Zamora como un vendaval y nadie se anima a presagiar lo que puede ocurrir el año próximo en materia de candidaturas dentro del peronismo. Lo que era de un modo hace tres semanas, ahora es absolutamente diferente.

El cambio de actitud y reposicionamiento del intendente Jorge Rossi descolocó a más de uno dentro del kirchnerismo de Lomas. Ahora, el jefe comunal es un kirchnerista más, y si alguien mantenía dudas, la foto que apareció dos veces en una semana en el diario Clarín (con nota y análisis incluido) dejó muy a las claras quiénes son los que sostienen la figura del intendente: el presidente Néstor Kirchner y el ministro Julio De Vido son los principales bastoneros de Rossi en Lomas. Pero eso en sí mismo no quiere decir nada -o muchas cosas a la vez-.

Veamos, en principio resultaría muy apresurado decir que sobre Jorge Rossi se posó el "dedo mágico" del Presidente de la Nación para ser candidato otra vez a intendente en Lomas de Zamora. Pero también es cierto que aquellos que hasta hace unas semanas estaban envalentonados y con públicas aspiraciones, hoy son más cautos. Muchos se han llamado a silencio y esperan el momento de las "definiciones".

Saben que las chances no han desaparecido, y todavía pueden ser candidatos "K". Algo hay cierto, y la mayoría de los candidateables lo admiten por lo bajo: no va a haber internas en Lomas de Zamora. Los motivos sobran, nadie quiere enfrentar al actual intendente. Basta con recordar la manera encarnizada en que triunfó Jorge Rossi en la última interna contra la mayoría de los dinosaurios justicialistas. Allí pasó y valió todo.

Con esa experiencia, pocos se animarían a desafiarlo en ese terreno. Pero, ¿qué tal si el escenario es diferente al habitual? Muchos ingenieros de la política peronista vienen pensando desde hace tiempo en reglas de juego diferentes. El Presidente sabe que el Frente para la Victoria es un espacio conformado por diversas fuerzas que lo han venido apoyando desde que asumió el gobierno. Está más que claro que Jorge Rossi no es lo mismo que Claudio Morell, ni Marcela Bianchi igual a Pablo Paladino.

Muchos temen que la confirmación de un candidato desde la Casa Rosada pueda generar un efecto no deseado. Saben que el apoyo a uno puede provocar el rechazo de otros. Kirchner no puede darse el lujo de deshacerse de aquellos sectores, los necesita a todos en 2007. Las dos ideas que vienen dando vuelta -una ley de lemas encubierta y el desdoblamiento de las elecciones- son alternativas evaluadas seriamente en varios despachos.

Hoy el debate en el Frente para la Victoria lomense es intenso. La figura de Jorge Rossi genera amores y odios. No caben dudas de que para el sector que representa el diputado provincial Fernando Navarro seduce mucho más un acuerdo con el actual Intendente que un enfrentamiento. No opinan lo mismo aquellos alineados con la diputada nacional Marcela Bianchi, los piqueteros de Barrios de Pie o aquellos dirigentes que recientemente quebraron sus bloques (ARI y PJ). A todos ellos los une el espanto.

Párrafo aparte para el sector vinculado a la Universidad de Lomas. Sin una gran presencia territorial, cuentan con cuadros importantes como para tener mayor protagonismo. La última "rosca" los encontró más cerca del acuerdo Rossi-Navarro que en la pirotecnia de Marcela Bianchi o la bronca silenciosa de Pablo Paladino.

En el caso de Lomas de Zamora, una ley de lemas puede ser una forma de ahondar las diferencias entre los diversos grupos y llevarlas hasta un no retorno. Pero un desdoblamiento puede ser la posibilidad de saldarlas. La señal de largada ya fue dada, y mientras algunos ya picaron en punta, otros prefieren esperar y poner todo en los últimos cien metros.

Brown
Con nuevas propuestas que aún no están lanzadas
Nuevas apariciones conllevan a una pelea por una importante porción de la militancia

Que en Brown hay caudillo no está oculto a nadie del entorno político. Jorge Villaverde es el hombre del duhaldismo que queda como máximo referente político de la región junto a Manolo Quindimil.

Con cierto grado de ocultamiento, quizás, va componiendo la segunda línea, cooptación de concejales y referentes, léase también "punteros", que conformaban en un pasado la estructura militante de Eduardo Duhalde.

La aparición de Darío Giustozzi y de Fernando Suárez conlleva a una pelea por esa porción de la militancia. Concejales que discuten y se pasan facturas aprueban proyectos que llegan de la mano del oficialismo y generan resquemores entre el kirchnerismo local.

Algunos apuntan a que "Villaverde es útil en el lugar donde está". Otros prefieren no hablar, ni emitir opiniones al respecto y por respeto.

También es cierto que se habla de nuevas propuestas que aún no se encuentran lanzadas ni muy difundidas por cuestiones estratégicas, y que se contaría con una estructura superlativa. La visión desde el Cruce de Lomas llevaría a quien fuera asesor de Duhalde y que mantuviera un trabajo en el Mercosur desde Uruguay, a que se comience a conocer como posible candidato, ahora de la política K.

La partida del Director de Juventud del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación compone otro eslabón de preocupación; fue candidato de la lista 501, pero que no logró "colar" por pocos votos. Su alejamiento del Ministerio trajo acusaciones sobre sus compañeros ministeriables.

Una ley de lema en el distrito de Manuel Rodríguez traería más discusiones que soluciones, todos podrán ponerse la camiseta de Kirchner y Solá, pero sólo uno tiene la posibilidad de compartir cenas con referentes nacionales de la estructura K, dejando al resto con el plato servido en la plaza Brown.


Echeverría
Vox Kirchner, Vox Dei
La de 2005 fue la elección más parecida a una ley de lemas encubierta, todos llevaron a "Cristina" y sacó el 53 por ciento de los votos en el distrito; para abajo no todos llegaron al 20 por ciento de los votos.

Un intendente que se postula kirchnerista y que inunda las oficinas del municipio de radicales es la incongruencia que se muestra desde el distrito de Esteban Echeverría.

Ya en la elección de 2005 se produjo una especie de ley de Lemas, participando cuatro listas kirchneristas por diferentes caminos y otra proveniente del duhaldismo, que lograron de esta manera resolver su interna participando de una elección general.

Por un lado, la estructura municipal pedía por autoparlantes el "corte de boleta", decía que la "358" respondía a Kirchner; por el otro, los kirchneristas lograban tener una lista propia pero "la 501 fue confeccionada por el Intendente"; hubo otra que especuló con la "colectora", y que le salió bien, porque ingresó dos concejales y una consejera escolar; la cuarta llevó como candidato a quien hoy está sentado en la conducción de Compromiso K en el nivel nacional, junto a Zaninni y Rudy Olloa. Y, por último, los duhaldistas que acompañaron la candidatura de Chiche Duhalde con la misma convicción que los propios hombres de Luis Patti.

Todos se preparan para la próxima elección, pero se suman a ellos nuevos ingredientes, perdón, nuevos candidatos. La aparición de Fernando Gray y de Norma Fernández empieza a opacar a los concejales frentistas que, dicen, "somos los hombres del Presidente"; claro, todos son del Presidente en la estructura K y nadie se atreve a contradecir los "dichos del Presidente".

La de 2005 fue la elección más parecida a una ley de lemas encubierta, todos llevaron a "Cristina", que sacó el 53 por ciento de los votos en el distrito; para abajo no todos llegaron al 20 por ciento de los votos y nadie pudo hacerse dueño de aquel triunfo de la Primera Dama.

Está claro que lo que se viene es diferente, con el tiempo transcurrido, cada uno de ellos se propuso construir políticamente sus estructuras y algunos cuentan ahora con la cercanía que les da el poder de turno. Ámbitos como la Cámara alta, donde se ubica Norma Fernández, ponen de mal humor a algunos; otros ven en ella una posible candidata, o al menos una posible aliada.

Todos, salvo el propio Intendente, que sigue con el aumento de tasas, responden a rajatabla los dichos del Presidente, creyendo que ser "sí-nestistas" les asegura la continuidad de su crecimiento y contarán con "la bendición" necesaria para ser candidatos.

Posiblemente el famoso "dedo mágico" caiga también sobre el distrito de Esteban Echeverría, pero nadie podrá adelantar sobre quién, porque todos creen que será sobre cada uno de ellos, pero, si no se define, si el dedo llega tarde, la elección volverá a abrir urnas llenas de votos a gobernador con pocos votos a intendente.

La unidad es el mejor negocio en Echeverría, porque enfrentarían a un Intendente que llevaría doce años de mandato continuo desde 1995. Esa unidad que pareciera empezar a mostrarse en el Concejo Deliberante deberá tener su correlato en las estructuras del kirchnerismo. Pero también se generan dudas sobre el papel que jugará el duhaldismo local. Si se sumará al kirchnerismo como Díaz Bancalari, o si se transformará en oposición del kirchnerismo que acompaña las decisiones del jefe comunal.

Una nueva paradoja se abre en el distrito: son oficialistas y oposición a la vez, marcando un trazo de confusión tan grande como la propia Ley de Lemas.

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Cómo funciona la Ley de Lemas

  • Cada partido político constituye un Lema.
  • Todas las fracciones internas de ese partido pueden presentarse a elecciones con candidatos propios, los cuales vienen a constituir los denominados sub-lemas.
  • El total de votos que se adjudica cada partido político (Lema) corresponde a la suma de los votos que hayan recibido todos los sub-lemas de ese partido o lema. Esto determina el número de cargos que obtiene ese lema.
  • La asignación de cargos (salvo que se dispute uno sólo, Vg. titular del Poder Ejecutivo nacional, provincial o municipal) se distribuye en forma proporcional a los votos obtenidos por los sub-lemas. La asignación de bancas se realiza a través del sistema D´Hont de representación proporcional.

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Algunos casos recientes

Elecciones en Tucumán: el 29 de junio pasado se eligieron titular del Poder Ejecutivo provincial, 40 legisladores para renovar por completo la Cámara única de la provincia, intendentes y concejales de 19 municipios y comisionados de 93 comunas. Los empadronados eran 874.000, la cantidad de sub-lemas superó los 1.800.

En la aguda crisis económica que vive la provincia, la actividad política parecería concebirse, entonces, como una salida laboral. La existencia de mecanismos en las constituciones provinciales, como la ley de lemas, permite que las personas puedan postularse fácilmente. Así es cómo para las pasadas elecciones legislativas en la provincia más de 50 mil ciudadanos formaron parte de las candidaturas propuestas en los sub-lemas, es decir, uno de cada 23 tucumanos llevó su nombre en alguna boleta.

Elecciones en la provincia de Santa Fe: el próximo 7 de septiembre se elegirán titular del Poder Ejecutivo provincial, 50 diputados, 19 senadores provinciales, 450 intendentes, concejales y presidentes comunales. Se presentan 44.000 candidatos que conforman los distintos lemas y sub-lemas sobre un total de 2.240.000 empadronados, lo cual implica que habrá un candidato cada 51 electores santafesinos. La cifra actual de candidatos representa un récord, ya que en las elecciones de 1999, cuando se realizó la última elección, el total de candidatos llegó a 33.000 aproximadamente.

Por otro lado, debemos señalar que en esa fecha coinciden la elección nacional, que no tiene ley de lemas, con la elección provincial que sí la tiene. Cuando el elector ingrese al cuarto oscuro se encontrará con una boleta de 80 cm de largo.

El actual intendente de Rosario, Hermes Binner, candidato a la gobernación de la provincia en esta elección, cuenta con el 36% de intención de voto. Pero enfrenta el tradicional conflicto que deriva de la ley de lemas, al cual se han visto sometidos otros candidatos ajenos a los partidos mayoritarios: los tres sub-lemas que se presentan por el Partido Justicialista (Jorge Obeid, Héctor Caballero y Alberto Hammerly) suman 37,2 % de la intención de voto: lo cual nos conduce a un empate. Si el Partido Justicialista supera la cantidad de votos respecto de los otros partidos, el próximo gobernador de la provincia estará dentro de alguno de los sub-lemas del PJ.

COLABORACION: Rubén Molina - Paula Rua

 

 
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