Semanario Político de la Tercera Sección
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- Esteban Echeverría -

La basura, el nuevo karma del oficialismo
Con los recolectores de paro y el distrito al borde de la catástrofe sanitaria, la novela de la basura es un dolor de cabeza cada vez más fuerte para el nuevo gobierno. El oficialismo admite la deuda, pero dice que es "de la gestión anterior". La pelea de fondo: bajar el canon.
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Como en aquel final memorable de El Eternauta, la gran historieta de Héctor Germán Oesterheld, la novela de la basura en Esteban Echeverría vuelve a empezar, justo cuando parecía que había terminado.

Otra vez los camiones en la plaza, otra vez los bombos de los trabajadores, otra vez la basura en las calles, otra vez la bronca vecinal. En estas horas, el interminable conflicto por la recolección domiciliaria de residuos es para el intendente Fernando Gray mucho más que una tormenta de verano.

Durante la última semana, los recolectores de la empresa Covelia, concesionaria del servicio, volvieron a paralizar la actividad, como ocurrió durante el primer fin de semana del año. A esto se le sumó un extraño suceso que desató múltiples especulaciones.

Durante la semana, un camión tipo volcador de la municipalidad fue incendiado por desconocidos, lo que literalmente "echó más leña al fuego". El camión, uno de los últimos comprados por el sistema de leasing por la administración de Alberto Groppi, fue destruido casi en su totalidad por el fuego. Al parecer, los trabajadores fueron sorprendidos por encapuchados que a punta de pistola los hicieron descender del vehículo, para luego rociarlo con combustible y prenderlo fuego. Antes de irse, según dijeron los empleados, dejaron un amenazante "esto recién empieza".

El extraño hecho despertó varios rumores. Al parecer, el camión se encontraba transportando ramas luego de un operativo y las llevaba hacia una zona periférica del distrito conocida como "la quema", ubicada al final de la calle Colón. Desde la comuna relacionaron el ataque con "mafias que operaban en la administración anterior", pero otras fuentes le dijeron a este medio que en realidad se trataba de un nuevo incidente de "la novela de la basura".

"Hace 10 días que la basura se recoge a medias, y hace ya unos cuantos que está paralizada. El camión éste estaba levantando, como la otra vez, bolsas y residuos", explicó una calificada fuente del municipio. Cabe recordar que a principios de 2008, cuando los recolectores paralizaron el servicio, Gray ordenó que camiones del área de Servicios y personal comunal levantaran la basura por las calles, lo que provocó un doble rechazo de los gremios de camioneros y municipales. Dos datos avalan la versión última. Entre los restos del camión se encontraron, además de ramas, bolsas de residuos y desperdicios de alimentos. Además, fue justamente en "la quema", un basural a cielo abierto más que otra cosa, donde en esa primera semana de enero terminó la basura recolectada por el municipio, según denunció en su momento a "Diario del Sur" el delegado gremial de los recolectores, Fabián Arévalo.

Lo cierto es que la comuna negó que este incidente fuera parte del conflicto, y apuntó a un hecho delictivo "con tintes mafiosos". Como queriendo negar la crisis, incluso el secretario de Gobierno, Ricardo Fernández, no terminó de admitir el paro de recolectores. Hasta que los camiones, como otras veces, se hicieron dueños de la plaza.

 

La historia de nunca acabar

Las columnas de humo, negras e impenetrables, cubrieron la fachada del palacio municipal, que hasta el viernes pasado estuvo rodeado por más de una docena de camiones de Covelia y cientos de trabajadores. Apoyados por recolectores de Lomas de Zamora, Lanús y San Miguel, el gremio local reclamó por la falta de pago y de insumos, que dijeron es ocasionada por la deuda que tiene la comuna con la empresa. Además, se reclama una cuota indemnizatoria que los recolectores tienen que cobrar directamente de la municipalidad por el cambio de empresa a comienzos de 2007, cuando TUQSA dejó de prestar servicio y asumió la responsabilidad Covelia.

"Sabemos que se deben cerca de ocho millones de pesos, y que la empresa ya no puede afrontar sueldos ni comprar los elementos para hacer nuestro trabajo. Ni gasoil queda. Necesitamos una solución firme, que además mantenga nuestras fuentes de trabajo, porque no está claro si el contrato está prorrogado o no", le explicó a Política del Sur uno de los gremialistas locales. El municipio admite la deuda, pero dice que no la puede afrontar, y mantiene negociaciones en el nivel nacional para conseguir los fondos. Además, culpa a la gestión de Groppi por la deuda, ya que en su mayoría se gestó durante su gobierno. Un dato les da la razón: el cambio de firma en abril de 2007 aumentó casi un 35 por ciento lo que se paga por el servicio.

Justamente, para algunos, la pulseada es ésa: Gray quiere bajar el canon que paga por el servicio, que con 93 pesos por habitante es el más caro del conurbano. "El intendente quiere llegar a pagar los 83 de Lomas, por ejemplo, o los casi 70 que paga Avellaneda, lo que sería un ahorro para las cuentas comunales de millones de pesos", confirmó una fuente. De lograr esta baja, además de reducirse el margen de ganancia de la empresa, se podrían perjudicar los ingresos de los trabajadores, e incluso llegar a despidos. Mientras esto se "cocina" en los despachos municipales, en la plaza, en el quinto día de paro, los trabajadores siguen esperando respuesta.

 

Quién paga los platos rotos

A medida que pasan los días, la basura se hace sentir en las calles del distrito y la crisis, pese a lo que dicen las autoridades, es una sombra amenazante. "Desde el lunes (28 de enero) que notamos que no pasa el basurero. Uno puede estar dos o tres días con la basura adentro, pero después no hay dónde guardarla. Esperemos que haya una solución pronta, si no nos va a tapar la mugre", se quejó a Política del Sur Ester, una vecina de Luis Guillón. Como en todo el partido, en esa localidad la basura se acumula en las veredas e incluso ya se formaron pequeños basurales en algunas esquinas. "La gente tiene que colaborar, no puede ser que traigan toda la mugre acá. Esos carritos que dicen levantar la basura en realidad vienen a tirarla acá, es un desastre. Queremos soluciones", se indignó Héctor, que vive frente a Camino de Cintura, zona elegida por algunos para amontonar los residuos.

Con la crisis sanitaria golpeando las puertas del distrito, las partes no terminan de llegar a un acuerdo.

Para colmo, esta semana se deben pagar los sueldos municipales, cosa que anunciaron podía pasar, con suerte, el lunes 4 de febrero (ver "Noticias echeverrianas"). Por ahora, la basura es el tema más preocupante

 

 

 
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