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La segunda sesión
extraordinaria del año del Concejo
Deliberante de Esteban Echeverría
tuvo asistencia perfecta. Las 20 sillas
estuvieron ocupadas, además de los
espacios dedicados para el público
y la prensa. El resultado de poco más
de una hora de debate fue el esperado: con
el voto de 16 concejales y la abstención
de cuatro, se aprobó la prórroga
hasta el 31 de marzo para que el ejecutivo
municipal entregue el presupuesto 2008.
Si bien se preveía
el resultado de la sesión, algunos
datos que se desprenden del segundo encuentro
del deliberativo generaron sorpresas. Más
allá de que la comuna estará
los primeros cuatro meses del año
sin presupuesto (si se cumple este nuevo
período), los rumores sobre un futuro
aumento de tasas o de algún servicio
tomaron forma a medida que se avanzaba en
el debate y, si bien desde el oficialismo
mantuvieron un silencio total al respecto,
la idea ya ganó la calle echeverriana.
La ordenanza
del Cálculo de Recursos y Presupuesto
de Gastos para el Ejercicio 2008 estuvo
acompañada por un informe del gobierno
municipal, donde se dejaba constancia de
una deuda flotante de 19.537.326.77 pesos.
El pedido de prórroga para su presentación
se basó en las negociaciones que
la gestión de Fernando Gray está
llevando adelante con la provincia de Buenos
Aires para lograr una reprogramación
de varios de los ítems en los que
Esteban Echeverría está en
rojo. Desde un primer momento, la intención
del oficialismo contaba con el apoyo de
la bancada del PJ, Frente para la Victoria,
Partido de la Victoria y HACER por Buenos
Aires. A último momento, y pese a
las críticas de los días previos,
también logró el voto afirmativo
del bloque de la Coalición Cívica,
cuyos concejales, aunque consideraron "desprolijas
y peligrosas" las dilaciones en la
presentación del presupuesto, apoyaron
la prórroga argumentando que "el
presupuesto es la herramienta para que el
Municipio comience a funcionar".
¿Aumento
en puerta?
A
medida que los concejales exponían
sus argumentos, la idea de un posible aumento
de tasas comenzó a tomar cuerpo.
La primera en mencionarlo fue la concejal
Marta Mangas, del bloque Vecinalista, cuyos
integrantes finalmente se abstuvieron de
aprobar la prórroga. La edil dejó
en claro que "la proyección
que está previendo el Departamento
Ejecutivo está basada en un aumento
de la recaudación, una disminución
del gasto o en un aumento de tasas".
Esta estimación llegó luego
de desmenuzar los números presentados
por el gobierno comunal, de los que se desprende
"que la deuda real del municipio es
de algo así como de siete millones
de pesos".
Mangas
llegó a ese número luego "de
restar el pasivo al 31 de diciembre del
año pasado, que era de más
de 24 millones de pesos, lo que se cubre
con fondos provenientes de la coparticipación
provincial y los recursos disponibles del
municipio". Si bien la concejal criticó
la distorsión de estos números
durante los primeros días de la administración
Gray, hizo una autocrítica con respecto
al papel que jugó el gobierno de
Alberto Groppi al respecto: "como administración
anterior, nos habría gustado poder
entregar el presupuesto en tiempo y forma
como años anteriores, poder pagar
sueldos en término y el servicio
de recolección de residuos, pero
no pudo ser".
Luego
de las exposiciones, las manos calculadas
se levantaron, se aprobó la prórroga
y se cerró la sesión. Flotando
quedó la sensación de que
esta pelea no se termina. Al contrario,
parece que recién comienza.
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