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En la madrugada
del viernes 8 de diciembre, luego de ser
12 años seguidos intendente (sin
contar sus casi 4 como comisionado civil
de la última dictadura), Alberto
Groppi se retiró por última
vez de la municipalidad. Lo hizo de la peor
manera. Custodiado por varios policías,
que lo protegían de los huevazos
y la harina. Lo hizo sólo, a la sombra
de la noche. Detrás de él,
el edificio tomado, los salarios caídos,
la crisis que la actual administración
tuvo que encausar. Ese recuerdo, para muchos
el más amargo de su vida, puede volver.
Es que el intendente Fernando Gray quiere
llevar hasta la justicia al ex jefe comunal
y sentarlo en el banquillo de los acusados
por el estado que dejó las cuentas
públicas antes de abandonar el poder.
La semana pasada
por primera vez desde que es intendente
Gray hizo pública su idea de acusar
a Groppi y varios colaboradores por las
supuestas irregularidades detectadas. "Nos
estamos remitiendo a la Justicia para que
se expida", le adelantó a la
agencia Nova el propio Gray sobre las denuncias
a al anterior gestión. El jefe comunal
justificó su decisión ya que
"se trata de un perjuicio que se le
ha ocasionado no sólo a nuestra gestión
sino a los vecinos, los que reduce la capacidad
de servicios y endeuda al distrito, y por
varios años".
Si bien Gray
no detalló qué tipo de denuncias
se presentaron, se supo que las mismas fueros
realizadas al Tribunal de Cuentas de la
provincia y a la oficina Anticorrupción.
Según supo este medio de una fuente
confiable, habría sospechas sobre
la veracidad de algunos proveedores, manejo
político de los contratos laborales,
funcionarios con doble salario, entre otras
irregularidades. Más allá
de estas cuestiones, el oficialismo usará
la deuda heredada y en el contrato firmado
con la empresa Covelia en abril de 2007
como "caballitos de batalla" para
enjuiciar a Groppi.
"Tenemos
25 millones de pesos de deuda, debemos pagar
los salarios de los trabajadores en cuotas
porque la situación que hemos heredado
es calamitosa", enumeró el intendente.
Cabe destacar que desde que es intendente,
Gray tuvo que enfrentar dos graves crisis.
Apenas asumió, los empleados municipales
tuvieron casi una semana tomado el edificio
comunal por el atraso en los sueldos, mientras
que en enero los recolectores de residuos
paralizaron el servicio por la deuda que
mantenía la comuna con la empresa
Covelia. En ambos casos, la gobernación
envió los fondos necesarios (10 millones
de pesos, según la proyección)
para destrabar la situación.
La
deuda, eterna discusión
A
esta altura, con la decisión tomada
de llevar a Groppi ante la justicia, el
monto real de la deuda heredada es de vital
importancia. Mientras que en el oficialismo
insisten con los 25 millones de pesos, desde
el Vecinalismo desmintieron los números,
y comienzan la defensa del ex intendente.
En la sesión extraordinaria del 21
de febrero, el ejecutivo entregó
un balance donde se hacía mención
a una deuda real de 19.537.326.77 pesos.
Durante esa sesión, donde se aprobó
la prórroga del plazo para entregar
el presupuesto 2008, la concejal Vecinalista
Marta Mangas aclaró que "al
31 de diciembre del año pasado, el
pasivo del municipio era de más de
uno 24 millones de pesos, que si descontamos
aquellos intems que se cubren con los fondos
provenientes de la coparticipación
provincial más los recursos disponibles
del municipio, la deuda es de poco más
de 7 millones de pesos". La diferencia,
se ve, es notable.
Por
su parte, el ex presidente del concejo deliberante
Jorge Bilia -ahora convertido en referente
del Vecinalismo, ya que debió entregar
su banca a Pablo Losada según dispuso
la justicia -volvió a defender a
la gestión anterior. "Al principio
pensé que (el intendente Gary) estaba
confundido, pero cuando vemos que acusa
de haberse robado todo a un hombre de bien
que dedico su vida al distrito, como es
Alberto Groppi, me doy cuenta que no esta
confundido, esta mintiendo de una forma
deliberada", sostuvo el ex concejal.
En
diálogo con RADIO DEL SUR, Bilia
ratificó los dichos de Mangas: "La
nota sobre la deuda de 19 millones de pesos
es un disparate, poner esa excusa para no
presentar el presupuesto no es correcto,
pero de ahí surge el balance que
no interesa. Tampoco hay un déficit
enorme como dicen por ahí, es déficit
real es de apenas el 4 o 5 por ciento del
presupuesto real".
Bilia denunció que "Gray me
amenazó públicamente con hacerme
una causa judicial por decir estos números,
yo me mantuve en silencio un tiempo para
no entorpecer la gestión ante provincia
de fondos que son una solución para
los vecinos, pero ahora hay que mostrar
lo que sale de sus propios balances".
La
puja final
Mientras
Groppi mantiene un silencio absoluto desde
que abandonó el poder (según
el concejal Losada está dedicado
a su actividad privada, lejos de la política),
Gray logró que el concejal de la
Coalición Cívica Jorge Bosque
comprometa su apoyo a la decisión
de enjuiciar al ex intendente. "Es
indefendible desde todo punto de vista porque
es vergonzosa la forma en la que dejó
al municipio. Hay que detectar cualquier
ilícito y ponerlo en manos de la
justicia", destacó el concejal.
Del
otro lado, siguen defendiendo al antiguo
líder, incluso en la forma de entregar
el gobierno. "Groppi quiso que Gray
y su equipo se acerquen al municipio para
tomar conocimiento de cuál era el
estado de la comuna, y así realizar
una transición ordenada, pero él
se negó rotundamente, tubo una actitud
soberbia y el 10 de diciembre nos dimos
cuenta que no tenía la más
mínima idea de dónde estaba
parado", acusó Bilia. La justicia
tendrá la última palabra,
en una novela que parece no tener fin.
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