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En la sesión
extraordinaria, el oficialismo logró
imponer su criterio sobre el futuro contrato,
pero debió aceptar algunas modificaciones
en el texto original impulsadas por el bloque
Vecinalista y de la Coalición Cívica.
La sesión
fue presidida por el concejal Daniel Saavedra
(la presidenta Analía Pérez
extrañamente no estuvo) y hasta último
momento estuvo en duda, ya que el llamado
para la extraordinaria se hizo sin los dos
días de antelación necesarios
y en medio de rumores el la falta de información
de los temas a tratar. Una vez en el recinto,
los concejales analizaron el texto enviado
por el ejecutivo, y se detuvieron en los
puntos que tiene que ver con el valor del
servicio y la duración del contrato.
Desde el Vecinalismo
impulsaron la división del distrito
en dos zonas para la recolección
y la inclusión de educación
ambiental y políticas de reciclado,
de acuerdo de lo que indica la ley provincial
de residuos. Con esa condición, aceptada
por el resto de los concejales, los Vecinalista
apoyaron el proyecto, que luego de un cuarto
intermedio se aprobó.
En cuanto al
valor de referencia, los 160.000 pesos propuestos
por el concejal Jorge Bosque y aprobados
por la mayoría fueron el detonante
de una fuerte polémica, que terminó
con las sospechas de ruptura en el bloque
de la Coalición. Es que sorprendentemente
Bosque fue el que planteó el valor
de referencia, muy similar al que se paga
ahora (180.000), y que según el intendente
Fernando Gray no se puede pagar. De hecho,
parte de ese cannon lo pagará hasta
abril la provincia con subsidios. "No
somos una oposición boba que sólo
se queja, entendemos la crisis por el que
está pasando el municipio y sabemos
que este problema de la basura es una herencia
de la anterior gestión", dijo
Bosque. Sus dichos desataron críticas
desde sus compañeros de bancada,
en especial desde el ARI. Silvina Celasco
le replicó que el actual contrato
"es casi igual al que propuso en su
momento el ex intendente (Alberto) Groppi,
está maquillado un poco", y
dijo que no eran "ni bobos ni cómplices".
La crisis dentro del bloque se profundizó
cuando Celasco y Patricia Gramajo no volvieron
del cuarto intermedio a votar. Al parecer,
a Bosque la jugada le puede constar los
concejales.
No
se trataron las tasas
Por
lo apresurado del llamado y los misterios
en tornos a los temas a tratar (se hablaba
de tres o cuatro expedientes "sorpresa"
esperando a los concejales), durante el
día anterior a la sesión se
especuló que se tratara el mentado
aumento de tasas, un rumor que cada vez
tiene más fuerza en el distrito.
En las calles del distrito ya se da casi
como un hecho algún tipo de "retoque"
en los valores de las tasas, así
como la segura aprobación del concejo
deliberante, por lo que ahora los protagonistas
se esfuerzan en justificar sus posibles
posturas ante la opinión pública.
Es que la situación puede llegar
hasta el ridículo.
En
el anterior aumento, el bloque del PJ realizó
una fuerte campaña para evitar la
suba, y acusaron al Vecinalismo y sus aliados
de provocar un verdadero "impuestazo"
contra el bolsillo del vecino. Pero ahora,
en el gobierno, esos concejales deberán
justificar su posición, ante esos
mismos vecinos que decían defender
(si votan la afirmativa) o ante el intendente
Fernando Gray (si la rechazan).
Si
bien no se trató ayer, varios fueron
los que opinaron como si el aumento estuviera
ya en la carpeta del intendente. "Este
año va a haber aumento de sueldos
en todos los ámbitos municipales,
si el aumento no es alocado, estoy de acuerdo.
Pero yo quiero ver una muy buena gestión
municipal", se justificó de
antemano el concejal Saavedra.
En
tanto, sorprendió que durante la
semana, el Vecinalista Jorge Bilia dijera
que "en forma personal, yo pienso que
las tasas hay que aumentarlas. Mi bloque
piensa lo mismo, pero yo digo que con los
aumentos no hay manera de hacerse cargo
de las obligaciones con los números
que maneja el municipio".
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