En el
marco del plan nacional de erradicación
de villas, la municipalidad de Avellaneda entregó
las primeras 25 viviendas a familias de Villa
Inflamable, de la crítica zona de Dock
Sud, que fueron relocalizadas en el barrio San
Lorenzo de la localidad de Wilde. El acto estuvo
encabezado por el intendente Baldomero Álvarez
de Olivera, la secretaria de Medio Ambiente
de la Nación, Romina Picolotti y el secretario
de Obras Públicas de Nación, José
López. Las flamantes viviendas se encuentran
en terrenos de la cooperativa de Vivienda, Crédito
y Consumo "El Hornero de Wilde", quienes
a su vez recibieron nuevas unidades habitacionales.
Durante
el acto, el Intendente destacó los esfuerzos
de Nación y Provincia en la zona, y recordó
que "nos apoyan en todos los proyectos
que presentamos, si a veces no hacemos más
cosas es porque nosotros no tenemos capacidad
para hacerlas como quisiéramos".
La urbanización
de villas, un proyecto que nació durante
la presidencia de Néstor Kirchner y que
continúa durante la actual administración,
viene trabajando en varios distritos y consta
de la construcción de pequeños
barrios en zonas alejadas de las regiones críticas
en materia sanitaria y ambiental. En 2007 ya
entregó unas 107 mil viviendas, y se
espera que este año alcance en todo el
país un número similar.
Si bien
el Intendente anunció que, cuando termine
su gestión, "la idea es haber erradicado
todas las villas", desde la comuna admitieron
que en Avellaneda existen "limitaciones
para conseguir la tierra", por lo que es
difícil avanzar en el tema.
"La
idea es en cuatro años seguir avanzando,
tenemos los planes para hacerlo en zonas como
Corina, Villa Maciel y Villa Luján, el
objetivo se está cumpliendo. También
estamos empezando obras en tema de cloacas,
como las que comenzaron a hacer en Wilde y que
abastecerán a Domínico y Sarandí",
afirmó el jefe comunal.
Por su
parte, Picolotti sostuvo que "esto no es
sólo una entrega de viviendas, sino que
es una acción más que contribuye
a mejorar la salud y la calidad de vida de muchos
vecinos, las viviendas que hoy entregamos son
posibles gracias a la sensibilidad de la Presidenta
de la Nación, que trabaja para mejorar
las condiciones de vida de todos los argentinos".
Las tierras
donde se construyeron estas nuevas casas pertenecían
a una cooperativa, que las cedió a cambio
de nuevas unidades construidas por la comuna
y la Nación. La buena voluntad de esta
entidad permitió trasladar a estas familias
a un lugar más sano para vivir.
Varias
autoridades nacionales y municipales estuvieron
presentes en el acto, como el subsecretario
de Desarrollo Urbano de la Nación, Luis
Bontempo.
Por su
parte, el concejal del PJ Venancio Gutiérrez,
en diálogo con "Radio del Sur",
expresó que "esto es emocionante,
porque poco a poco se empiezan a cristalizar
los sueños de muchas familias humildes,
porque para ellos la única manera de
que puedan acceder a una vivienda digna es a
través de la intervención del
Estado. Esto es importante para la gente".
Pese
a la falta de tierras, se espera que durante
el año se entreguen más viviendas.
También se realizarán planes de
inclusión social, capacitación
en oficio y educación para adultos.
El
cielo oscuro de Villa Inflamable
Villa
Inflamable nació casi al mismo tiempo
que el polo petroquímico de Dock Sud,
como un pequeño barrio de casitas bajas
y precarias para obreros de las empresas que
se instalaron en el parque. Pero la crisis económica
y la superpoblación del conurbano empujaron
a miles de familias, y en los '90 el lugar se
convirtió en una postal de un país
que se desangraba: desocupación y contaminación,
falta de infraestructura y mínimas condiciones
de vida.
Según
organizaciones ambientalistas, en Villa Inflamable
unas 1500 familias sufren la falta de vivienda
y la contaminación. Desde hace años
se denuncia la situación. En 2003, la
Agencia de Cooperación Internacional
de Japón (JICA) presentó a las
autoridades un estudio donde se planteó
como objetivo general la identificación
de un perfil epidemiológico de niños
de entre siete y 11 años de Villa Inflamable
y un grupo testigo similar de Villa Corina,
a 12 kilómetros del polo. Sus resultados
indican que la comunidad de Villa Inflamable
se encuentra en alto riesgo, por la presencia
habitual en la zona de 17 gases tóxicos
(entre ellos, benceno, tolueno, xileno y tetracloruro
de carbono), y de metales pesados, como plomo
y cromo.
Mientras
la mole industrial de 380 hectáreas (que
concentra alrededor de 42 empresas, 25 de las
cuales son consideradas "de alto riesgo"
por las autoridades industriales) sigue su marcha,
miles de personas aguardan que se haga efectiva
alguna de las resoluciones judiciales que alertan
sobre el peligro de una catástrofe ambiental
y social. En el medio, la entrega de 25 viviendas.
Bastante poco para una realidad oscura, como
el cielo de Villa Inflamable.