Por
Lorena Micale
Luego
de una intensa jornada de trabajo, la cual incluyó
una breve recorrida por el Hospital Interzonal
"Evita" y una sesión especial
en el HCD, finalmente, pasadas las 18 del miércoles
último, el presidente provisional del
Senado José Pampuro y el intendente Darío
Díaz Pérez realzaron su pacto
de unidad política en el acto que rebautizó
al edificio municipal de Lanús con el
nombre de "Eva Perón".
Ante
un auditorio colmado de militantes, ONGs y varios
sectores gremiales -STML, SMATA, SECLA, SUTERH,
Fleteros y Panaderos, entre otros- el administrador
local profundizó acerca de los motivos
que originaron la decisión de colocar
la placa conmemorativa ubicada en la entrada
del edificio central.
"Evita
para nosotros, para el pueblo argentino, es
la instalación definitiva de la justicia,
la equidad, la integración y la liberación
de los sectores que quedaron postergados por
tantas crisis", remarcó, destacando
el voto unánime que obtuvo la ordenanza
en el Deliberante.
De
igual modo, el senador nacional hizo hincapié
en el concepto abarcador que simboliza la figura
de "la abanderada de los humildes".
"Evita es de todos. Más allá
de que los peronistas la sentimos como propia,
ella trasciende las instancias de los argentinos",
manifestó.
Sin embargo, el pasaje citado no fue la única
coincidencia que tuvieron ambos discursos. Las
menciones elípticas hacia el presidente
del Consejo del Partido Justicialista Manuel
Quindimil, como así también al
conflicto que enfrenta el Gobierno nacional
con el sector agropecuario, fueron las otras
dos restantes.
En palabras de Pampuro, la iniciativa le otorga
"vida, esperanza y futuro" al edificio
municipal, en tanto que la autoridad local colocó
gran énfasis al calificarlo como "la
casa del pueblo". (N de la R: Las menciones
hacia "la vieja política" y
al modo "cerrado y caudillista" de
ejercer la función pública habían
sido algunos de los puntos que caracterizaron
la campaña política de Díaz
Pérez.)
En
cuanto al conflicto con el campo, otra vez la
mítica figura de la dama nacida en Los
Toldos pareció contemporánea.
"Estamos en momentos difíciles,
nuestra patria vuelve a tener en juego aquellas
conquistas por las que Eva dio su pelea y murió.
Aquellas que le carcomieron el corazón",
arguyó el máximo mandatario local.
Por
su parte, el tercer hombre en la línea
presidencial evocó una de las frases
más famosas que forman parte del imaginario
de la esposa de Perón. "Ella solía
decir que el optimista es aquel que ve frente
a un problema una oportunidad, y pesimista es
aquel que transforma una oportunidad en un problema.
Por esto, quiero transmitir que todas las instituciones
políticas, sociales y económicas
del país debemos buscar la oportunidad,
en el optimismo para llegar a un diálogo
y producir la grandeza que todo el pueblo argentino
está esperando", remarcó,
advirtiendo: "Todos los sectores de la
sociedad tienen que entender que llegó
el momento de compartir y de improvisar en estos
cambios la posibilidad de una vida mejor para
todos los argentinos".
Participaron
del homenaje, entre otros, el diputado Osvaldo
Mércuri, el intendente de Presidente
Perón Aníbal Regueiro, el secretario
de Gobierno de Lomas de Zamora Martín
Insaurralde, el secretario general del Sindicato
de Trabajadores Municipales de Lanús
Miguel Pedelhez, el titular del Concejo Deliberante
José Luis Pallares, el presidente del
Consejo Escolar Roberto Crovella, el jefe de
Gabinete Municipal Héctor Bonfiglio y
el obispo de la Diócesis Avellaneda-Lanús,
Monseñor Rubén Frassia.
El
espíritu de los funcionarios nacionales
y provinciales quedó sellado a través
de las adhesiones recibidas. La presidenta Cristina
Fernández, el gobernador Daniel Scioli
y la ministra de Infraestructura bonaerense,
María Cristina Álvarez Rodríguez
-sobrina nieta de Evita- fueron quienes las
enviaron.
Los
que se subieron las medias en la foto carnet
Gran
malestar provocaron en la cúpula del
Gabinete las ansias de protagonismo que evidenciaron
el ex director de Industria, Jorge Sívori
y la ex concejal María del Carmen Bodelo.
En consecuencia, momentos de tensión
fueron los que se vivieron cuando algunos militantes
comenzaron a malhumorarse y a forcejear con
el propósito de evitar que ambos personajes
lograran una privilegiada ubicación en
el sector VIP, el cual fue especialmente preparado
para los invitados de honor. "¡Parece
que todavía no se enteraron de que perdieron
las elecciones!", exclamaron con ironía
desde el oficialismo. Por suerte, los ex manolistas
optaron por retirarse del lugar y la cosa no
pasó a mayores.