Por
Ricardo Carossino
Ricardocarossino@politicadelsur.com.ar
El edil consideró que poco y nada puede
importar el voto del bloque que preside, porque
la intervención del HCD es apenas una
formalidad, dado que el presupuesto ejecutado
en 2007 debe ser aprobado u objetado por el
Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos
Aires, aunque con esto, tal vez, pareció
querer esquivar el perfil político que
se le da al debate y que marca la posición
de los legisladores municipales de cara al ejecutivo.
"Es
correcto que la votación del bloque que
presido (PRO) será a favor de la rendición
de cuentas, pero estoy sorprendido por la importancia
que se le da a esto", manifestó
el concejal, algo molesto, a Política
del Sur, en tanto recordó que la intervención
del HCD es sólo de índole formal.
"No
tenemos nada que objetar en la rendición
de cuentas -aseguró Marciano-, aunque
entiendo que en términos políticos
habrá concejales que se opongan. Hay
que recordar que hemos votado a favor del presupuesto
(2007) más allá de las diferencias,
porque nos parece que el Ejecutivo tiene que
tener las herramientas para gestionar".
Luego
de esta declaración, Marciano sostuvo
que "el PRO es opositor" al gobierno
de "Cacho" Álvarez, aunque
con su voto parezca decir que estarían
de acuerdo en cómo la Intendencia de
Avellaneda usó el dinero de un presupuesto
pasó de 177 millones de pesos a más
de 753.
Marciano
se paró del otro lado de la cuestión
legal, como ciertamente lo es, a la vez que
eludió el cuestionamiento técnico,
al insistir en el carácter meramente
político de las posturas de los bloques,
quizás quitándole calidad a la
sesión del HCD al señalar que
"si hay objeciones de otros concejales,
serán sólo políticas".
Visiblemente
enojado con las preguntas de este periodista,
Marciano se despachó: "Buscan mi
palabra para ver cuánto tengo de opositor,
y soy y seré opositor sin tomar decisiones
que impidan gestionar al Ejecutivo".
El
edil quizás haya confundido preguntar
con inducir a una respuesta, cuando lo único
que se intentaba era informar y aclararles,
a los lectores de este semanario, en qué
lugar del espectro político se ubica
el PRO de cara a la gestión de Cacho
Álvarez, para que sean sus propios afiliados
quienes juzguen su comportamiento.
Por
otra parte, al concejal se le recordaron las
palabras de su par de la Coalición Cívica,
Javier López Martínez, quien afirmó
- precisamente en charla con este medio un día
antes- que su bloque era el único opositor
al oficialismo, sacando de ese lugar al PRO.
"Es
la opinión de López Martínez
-replicó Marciano, marcando en qué
lugar se para-. Nosotros somos opositores y
me parece ridículo competir a ver quién
es más opositor, poniendo así
palos en la rueda de quienes tienen que gestionar".
Marciano
también se refirió a los problemas
de su partido en el nivel provincial, que causaron
separaciones de bloques en Lanús y Lomas
de Zamora, y al respecto remarcó: "Para
mí no hay enfrentamientos internos en
el PRO de la provincia, lo que hay son planteamientos
personales".
"Me
parece que algunos se equivocaron (por Gabriel
Di Masi y Pablo Portel), porque si cuando uno
pierde una discusión plantea irse, no
sirve. Por mi parte también he tenido
diferencias, pero discutí dentro del
partido", expresó el concejal del
PRO.