El explosivo boom de la construcción,
que cambió la cara de varias ciudades
del conurbano, trajo consigo también
la construcción indiscriminada de torres
y edificios que en muchos casos generaron protestas
por la falta de estructura para soportar los
nuevos domicilios, además del cambio
de las características de los barrios.
En Almirante Brown, el tema tuvo un punto caliente
el año pasado, cuando varios proyectos
de torres fueron denunciados por violar las
normas vigentes.
Con
el objetivo de terminar de zanjar la polémica,
el viernes pasado la municipalidad local presentó,
en el Concejo Deliberante, un proyecto que contempla
la preservación del casco histórico
del distrito, una forma de cerrar definitivamente
el paso de nuevos edificios en las distintas
localidades. La presentación estuvo a
cargo del intendente Darío Giustozzi
y el secretario de Obras Públicas, Daniel
Bolettieri, quienes explicaron que el objetivo
es "conservar las características
históricas del partido para las futuras
generaciones".
En
diálogo con PdS, Bolettieri dijo que
"el distrito tiene una historia por eso
la preocupación del intendente de promover
esta ordenanza que va a tratar el Concejo y
que seguro va a apoyar, que tiene que ver con
el patrimonio arquitectónico y cultura,
para poder seguir disfrutando de espacios verdes,
edificaciones bajas, lograr que no se colapse
la infraestructura o el tránsito, para
no repetir la experiencia de distritos vecinos,
donde la edificación indiscriminada provocó
impactos negativos".
Pese
a que, como dijo el funcionario, "la construcción
de torres no está habilitada en el distrito",
esta ordenanza es un reaseguro más para
que no sucedan nuevas obras, como pasó
en años anteriores. "El Código
de Edificación deja claramente establecida
una altura máxima edificable y una cantidad
de pisos, dependiendo de esa altura máxima.
Desde que este gobierno se hizo cargo no se
hizo ninguna excepción al código
y va a seguir siendo así".
Entre
el código y el nuevo proyecto queda establecido
que hay algunas zonas donde se pueden hacer
edificios de hasta cuatro pisos, con hasta 200
habitantes por hectárea, en las cercanías
de las estaciones de ferrocarril del distrito.
"El resto son zonas residenciales. En donde
se permite que se construyan debe haber además
estructura plena de agua y cloaca", resaltó
Bolettieri.
Además,
una vez aprobada, la ordenanza tendrá
carácter retroactivo, es decir, que las
que comenzaron deberán detenerse. "Las
obras que comenzaron y que potencialmente puedan
demoler algún lugar declarado patrimonio
histórico, una vez que se instrumente
la ordenanza no van a continuar. La ordenanza
va a establecer reglas claras, para que los
vecinos sepan bien qué edificio tiene
estas características", ratificó
el secretario.
Por
su parte, el intendente Giustozzi afirmó
que "nuestro gobierno no va a impulsar
ninguna excepción ni que se construyan
edificios, como venía pasando hasta ahora".
El
jefe comunal recordó que "como dijimos
antes de asumir, no vamos a permitir la localización
de edificios de altura, lo vamos a cumplir durante
nuestro mandato".