Cuando la famosa interna en el oficialismo
de Esteban Echeverría parecía
parte del olvido, un invitado inesperado
avivó los ánimos y desató
una nueva polémica: Luis D'Elía.
El cuestionado líder de la Federación
de Tierra y Vivienda (FTV) fue el protagonista
involuntario de una nueva disputa entre
el justicialismo local y el sector más
cercano al intendente Fernando Gray, que
cerró con un extraño saldo
favorable a los primeros.
Todo
comenzó en la última sesión
ordinaria del Concejo Deliberante local.
Allí, en medio de varias iniciativas,
se presentó una del flamante integrante
del bloque Celeste y Blanco, el ex frentista
Rubén Temi. El proyecto de resolución
de Temi pedía repudiar el accionar
de D'Elía durante el conflicto
entre el gobierno nacional y el campo.
Cuando se puso a consideración
de los concejales presentes, el autor
de la iniciativa dijo estar preocupado
por el accionar "temerario"
del piquetero, y pidió que el Concejo
rechazara esos modos.
Cuando
la concejal de Libres del Sur Grisel Tarsia
salió al cruce de esas declaraciones,
argumentando la "libertad de manifestarse"
de D'Elía, nada menos que Luis
Obarrio defendió el proyecto de
Temi. Más allá de los dichos,
que en estos días fueron bajando
los decibeles, las diferencias dentro
del seno del oficialismo quedaron plasmadas
a la hora de votar. Con el apoyo del Vecinalismo
y la Coalición Cívica, más
los votos del justicialismo, Temi logró
que se aprobara su proyecto.
El
extraño suceso, desde dónde
se lo mire, vuelve sobre un terreno ya
transitado: las grietas dentro del armado
de alianzas del ejecutivo. Días
después del incidente en el recinto,
el propio intendente Gray trató
de disimular los hechos, y declaró
que está "muy conforme"
con el trabajo de los concejales, en especial
el de la presidenta Analía Pérez.
Pese
a los paños fríos, el concejal
Daniel Saavedra atacó con dureza
a su ex compañero de bancada, y
se hizo portavoz de lo que afirman es
un malestar generalizado en el municipio.
La salida de Temi y de Néstor Pulichino
del armado oficialista es materia de preocupación
entre algunos funcionarios, que ven a
futuro un panorama menos blando en el
recinto.
Por
su parte, la oposición se mantiene
en posición expectante, en especial
la Coalición Cívica, hasta
ahora la que mejor se mostró en
cuanto a proyecto a futuro. Por su parte,
el Vecinalismo sigue marchando un poco
a la deriva. "Están dormidos.
O de luto. Cualquiera de las dos cosas
son peligrosas", dijo un conocedor
de los mundillos políticos locales.
Lo cierto es que salvo Marta Mangas, que
tiene algo de vuelo propio, el resto está
en una situación bastante pasiva,
lo que no deja de llamar la atención.
Esta
pasividad parece que no pasó desapercibida
a algunas fuerzas minoritarias, que ven
con entusiasmo que algunos concejales
o dirigentes busquen nuevos rumbos. Uno
de los más entusiasmados por una
posible apertura del libro de pases es
el PRO. Si bien ya no cuenta con quien
fuera su candidato a intendente (recordemos
que Pulichino se pasó a las filas
de Francisco De Narváez y su bloque
Celeste y Blanco), ya estableció
conversaciones con ex groppistas que están
un poco desencantados con el presente
de la fuerza. Hasta algunos ya hablan
de una futura lista de concejales y una
posible candidatura. Apresurado, seguro,
pero no deja de ser un toque de atención,
pensando en un 2009 crucial para el futuro
de muchas fuerzas.