En la última reunión del Consorcio
de Municipios del Conurbano Sur (COMCOSUR),
realizada en el club Pejerrey, en la ribera
de Quilmes, un incidente, hasta ahora mantenido
en el más absoluto de lo silencios, terminó
con dos intendentes virtualmente a la piñas.
Como cualquier hijo de vecino, los jefes comunales
de Avellaneda, Baldomero Álvarez de Olivera
y el de Berazategui, Juan José Mussi,
terminaron a los golpes después de una
airada discusión. PdS, en forma exclusiva,
tuvo acceso a todos los detalles del incidente.
En
un salón del club donde se reunía
el consorcio estaban los intendentes presentes,
entre ellos el anfitrión Francisco "Barba"
Gutiérrez, el de Florencio Varela, Julio
Pereyra, el de Lanús Darío Díaz
Pérez, junto a los protagonistas del
escándalo: "Cacho" Álvarez
y Mussi. No asistieron ni Darío Giustozzi
(Almirante Brown) ni Jorge Rossi (Lomas de Zamora),
sí estaba el Jefe de Gabinete de Florencio
Varela y secretario del COMCOSUR.
Al
parecer, según las fuentes, en cierto
momento de la conversación, Álvarez
pidió que se debía avanzar aceleradamente
con el fideicomiso, "lo cual nos va a permitir
hacer las obras que nos están haciendo
falta a todos nosotros en nuestros municipios".
Los municipios obtienen estos préstamos
para financiar estas obras dando de garantía
los fondos que a futuro recibirían como
coparticipación. Se entiende que los
municipios serían solidarios entre sí
con respecto a este endeudamiento, es decir
que, si un municipio no paga, los otros deberán
hacerlo por él.
En
ese momento, algunos sospecharon que Álvarez
tendría algún tipo de acuerdo
con el Banco de Galicia por su insistencia con
el fideicomiso y con ese banco en particular.
A la propuesta del intendente de Avellaneda,
su colega de Berazategui le informa que su secretario
de Hacienda le había sugerido que no
le convenía comprometer el futuro de
sus cuentas, ya que estas se encontraban en
este momento equilibradas, lo que generó
este áspero dialogo:
Álvarez: Déjense de j
.,
no hay que ser chantas.
Mussi: Yo seré chanta, pero no soy forro.
Totalmente
alterado, "Cacho" le pegó un
revés a un vaso con gaseosa, cuyo contenido
manchó el saco de Mussi, dejándolo
todo mojado.
La
respuesta no fue menos violenta. Mussi, fuera
de sí, se le tiró encima al intendente
de Avellaneda, llegó a agarrarlo del
cuello y comenzó a estrangularlo. De
inmediato, Díaz Pérez (precisamente
no es un patovica) y el "Barba" Gutiérrez
lograron separar a los contrincantes.
Después
de que los separaron, Álvarez dijo: "me
voy a la m
., se van todos a la p
que lo p
", y se retiró.
Por
este serio incidente, no se hace presente en
la habitual conferencia de prensa que brindan
todos los intendentes.
Los
intendentes se quedaron, a pesar de la baja
temperatura reinante -se encontraban en la ribera
y corría un intenso viento frío-.
Pero el clima del club quilmeño era,
cuanto menos, infernal.